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"Para los chicos, hoy el zapping es una actitud ante la vida"

La doctora en Comunicación Roxana Morduchowicz acaba de publicar Ruidos en la web. Cómo se informan los adolescentes en la era digital. En un mano a mano con 3Días, habla sobre qué uso le dan los jóvenes a Internet, cuáles son los principales desafíos que tiene hoy la educación y por qué hoy las fake news son más peligrosas que nunca.

La consultora de la Unesco en temas de educación y tecnologías, Roxana Morduchowicz, concedió una entrevista a 3Días para hablar sobre su último libro, Ruidos en la web. Cómo se informan los adolescentes en la era digital. A lo largo de sus páginas, la autora aborda el siguiente interrogante: cómo los jóvenes acceden a la información en un universo de saberes sin límites.

A lo largo de la charla, la autora explica por qué los adolescentes son "ingenuos digitales", los motivos por los que las fake news, que siempre existieron, hoy son más peligrosas que nunca y considera que hay que desmitificar que los chicos "ya no leen", sino que, según afirma, leen, pero distinto. También echa por tierra la afirmación "Internet es sinónimo de democratización del saber", y afirma: "Creer que por tener más información vamos a tomar mejores decisiones y tener menos dudas es una ingenuidad".

Decís que los adolescentes, más que "nativos digitales" son "ingenuos digitales". ¿Qué quiere decir?

-En inglés, se los considera natives, entonces, en realidad, son naífs, es decir, ingenuos, porque los chicos tienden a creer todo lo que sale en la Web es cierto o que en Internet está todo o "si no, Google no lo hubiera puesto". Esto es una ingenuidad, hay que saber que Internet tiene muchísimo valor y un gran potencial pero, también hay muchísimas informaciones de fuentes poco creíbles o falsas.

¿Qué criterios usan para determinar si una fuente es fiable o no?

-Éste es un gran problema. Cuando buscan información, pasan los siguientes problemas: primero, se quedan con el primer link que les aparece. No chequean, no comparan, no buscan un segundo o tercer sitio web, y es un problema, porque el primer link puede ser el del lugar que haya pagado por estar primero, y no necesariamente sea el más autorizado para hablar del tema. El segundo problema es que no distinguen entre información y publicidad. El gran riesgo es que utilicen publicidades como si se tratase de información. El tercer problema es que suelen utilizar el sitio web más popular, el más conocido, entonces ahí caen en Wikipedia o en Yahoo Respuestas, que son sitios de construcción colectiva y, por lo tanto, pueden incurrir en errores. Y, el cuarto y gravísimo problema, porque es el origen de las noticias falsas, es que se informan, fundamentalmente, por las redes sociales. Entonces, creen más en sus contactos, amigos o familiares que en el autor de la información, en quien, muchas veces, no reparan.

¿Cómo desde la escuela se podría fomentar que tengan una actitud más crítica y reflexiva a la hora de buscar información?

-La escuela es clave, igual que la familia: son las dos grandes instituciones. Pero, la escuela sobre todo, porque es el lugar donde los chicos se forman y pasan gran parte del día activo. La escuela, durante muchos siglos, como se inventó con Gutenberg -porque era necesaria una institución que enseñara a leer lo que la imprenta difundía-, creyó que su rol era distribuir información. Hoy esos desafíos cambiaron. Hoy el gran desafío para la escuela no es distribuir información, que está a un clic de distancia, sino enseñar a pensarla. Entonces, aquí la escuela tiene que integrar nuevos lenguajes, que son los que usan los chicos cotidianamente, no solo la palabra, sino también el lenguaje visual, audiovisual, digital. También, tiene que enseñar a distinguir dos grandes conceptos. Uno es el de relevancia: qué informaciones son relevantes y cuáles son desechables. Y el de confiabilidad: cómo me doy cuenta de que un texto es confiable y viene de una fuente autorizada de aquel que no lo es y, por lo tanto, no lo tengo que usar. Y, finalmente, la escuela tiene que enseñar a distinguir géneros. No puede ser que los chicos utilicen una publicidad como si fuera una información confiable.

En el libro decís que es "una esperanza ingenua" decir que Internet es sinónimo de democratización del saber. ¿Por qué?

-Tendemos a creer que en la era de la información todas nuestras decisiones son más fáciles, todas nuestras dudas se resuelven más rápido, y está más garantizada nuestra participación social. Y esto no es cierto o es parcialmente cierto. Es importante acceder a la información, e Internet nos ha facilitado el acceso a conocimientos, a saberes que de otra manera no teníamos posibilidad de acceder. Pero, no es cierto que, a mayor información, mejores decisiones, porque se puede producir lo que hoy se llama en el mundo "infoxicación", que es la desorientación o la confusión que provoca la abundancia de información, y lo que hace también la abundancia de información es que perdemos de vista quién fue el autor originario de ese contenido. Entonces, creer que por tener más información vamos a tomar mejores decisiones y tener menos dudas es una ingenuidad, porque lo que aparecen son nuevos interrogantes que tienen que ver con el pensamiento crítico y la capacidad reflexiva, que es cómo identificar al autor en un mar, cómo navegar reflexivamente en un mar desordenado de informaciones, y esto vulnera directamente la democracia.

¿Por qué?

-Porque a la información necesitamos convertirla en conocimiento, y al conocimiento, en capital cultural, justamente, para poder tomar decisiones reflexivas, basadas en una información confiable y, además, para poder participar socialmente en el bienestar de nuestra ola, mejor transformación de nuestra realidad. Y esto, las decisiones que se toman van a ser menos reflexivas si la información es poco confiable. En una elección presidencial, como pasó recientemente en varias partes del mundo, las decisiones que toma la gente, si no sabe distinguir la información, son perjudiciales.

Afirmás que los chicos no leen menos, sino distinto. ¿Cómo leen hoy?

-Creer que por la presencia de las pantallas en su vida los chicos leen menos que antes es un prejuicio que hay que desmitificar, y que tiene que caer, porque los chicos leen de otra manera: leen en otro soporte, que son las pantallas; leen con otros fines, porque buscar información sobre un equipo de fútbol, un actor o una película también es leer, solo que buscan información de aquello que son sus intereses. Y, en tercer lugar, los chicos leen de manera mucho más rápida, breve y no lineal. Nosotros leíamos de a una cosa por vez, no empezábamos un nuevo libro sin terminar el anterior. Leíamos de manera lineal, secuencial, y en orden. Los chicos de hoy leen de manera superpuesta y al mismo tiempo, de manera simultánea. Para ellos, el zapping dejó de ser una actitud ante el televisor, de cambiar de canal, para convertirse en una actitud ante la vida, porque todo en su vida es en simultáneo.

¿Y cómo acceden a las noticias?

-Los estudios internacionales dicen que como el chico se informa básicamente por redes sociales, la manera de llegar a las noticias es casual, secundaria. El objetivo principal de estar en una red social es comunicarse con sus amigos pero, de repente, ven una información que les interesa o que alguien les mandó o que les manda la propia red social y, entonces, se detienen. Pero es de manera secundaria, casual, parcial, porque responde a sus intereses y muy breve, muy rápida. Por eso, hay que verdaderamente explicarles que la información, para comprender la realidad social, no puede venir por las redes sociales, y de manera casual, sino que tiene que haber una actitud de "me quiero informar, quiero entender mejor lo que está pasando". Y, para eso, buscar muchos links, no quedarse con el primero, identificar la procedencia o la autoría y comparar, chequear, verificar.

Las fake news siempre existieron, pero considerás que no suponen el mismo peligro las del siglo XX que las del XXI. ¿Por qué?

-Noticias falsas circularon siempre. Los problemas de ahora son tres. Uno: el alcance en el espacio. Antes, se limitaba a los televidentes que estaban mirando ese programa de TV, y, a lo sumo, se podía comentar al día siguiente en la oficina. Hoy, con Internet no hay límites. Dos: el alcance en el tiempo. Antes, era ese programa que me transmitía en ese momento una información falsa. Ahora, lo que se sube a Internet es muy difícil de borrar, queda allí para siempre, con lo cual el tiempo es ilimitado. Tres: el anonimato. En el programa de TV había que dar la cara. Ahora, se pueden subir informaciones falsas, sin exponerse o exponiendo un nombre diferente, falso o desde el anonimato. El riesgo es mucho mayor, porque no se detecta quién me lo está diciendo y además, para quien lo dice, puede decir lo que quiera, escudándose en ese anonimato.

Adolescentes

Los adultos tienen los mismos problemas que los chicos a la hora de buscar información en la Web. Pero, en su libro, Roxana Morduchowicz, se aboca a los adolescentes por varios motivos, entre ellos, son una generación en formación. Por eso, es importante apuntalar lo que se les quiere enseñar. A esto le añade que se los llama "nativos digitales" y considera que es importante desmitificarlo, porque pueden ser "muy buenos en su saber instrumental, pero en reflexión y pensamiento crítico, necesitamos formarlos". Además, hablar de los jóvenes es pensar en el futuro, "porque son quienes van a estar en puntos claves de organizaciones civiles, el Gobierno o sector privado, y saber usar la información y leerla es fundamental", concluye.

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