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Riesgo: la pregunta que nadie quiere hacer

¿Cómo plantear escenarios de crisis antes de que éstas sucedan? El grupo Marsh organizó un Foro de Riesgos en el que se analizó el valor que tiene para la industria aseguradora anticiparse a los escenarios negativos mucho antes de que estos sucedan.

Alejandro Guerrero, CEO de Marsh Argentina y Uruguay, y el economista Miguel Kiguel.

Alejandro Guerrero, CEO de Marsh Argentina y Uruguay, y el economista Miguel Kiguel.

Nacemos en riesgo, vivimos en riesgo y morimos en riesgo". Así abrió Alejandro Guerrero, CEO de Marsh Argentina y Uruguguay y CCO MMC Argentina, el seminario que el grupo bróker organizó la semana pasada y que contó a El Cronista y Apertura como media partners. El encuentro, que tuvo lugar en el Alvear Icon de Puerto Madero, abrió la discusión con el título: "Las preguntas que no estaban en tus planes". Las respuestas se dieron en tres paneles que analizaron la predicción y planificación de peligros y crisis. El debate fue coordinado por Laura Mafud, editora de Suplementos de El Cronista.

Este año, Marsh & McLennan hizo la 13ª edición de su Informe de Riesgos Mundiales, y lo presentó en el World Economic Forum. La encuesta consistió en preguntarle a 12.400 ejecutivos de todo el planeta cuál consideraban la amenaza más importante.

El riesgo ambiental se llevó la mayoría de los votos. "El clima no se pelea, se resiste", definió Guerrero y aconsejó eliminar la idea de control climático, pero sí trabajar en sistemas de previsión de ciclos y de evaluación del potencial daño que dejaría una catástrofe ambiental y, lo más importante, cuánto se tardaría, qué habría que hacer y cuánto costaría levantarse de nuevo.

"Tenemos que empezar a preguntarnos ¿qué sé yo de lo que pasó en el área en la que trabajo en los últimos 200 años? En la Argentina, se perdieron los registros históricos y faltan protocolos. Son temas demasiado críticos para dejar la responsabilidad en manos del Estado o de un gobierno".

El crack cibernético es el segundo miedo. "Son parte de la economía mundial: generan una contraindustria que mueve millones de dólares", advirtió Guerrero. "La experiencia indica que las empresas se enteran del hackeo hasta cinco meses después de que el ataque sucedió. Hay que hacer supervisiones y auditorías de sistemas externos, más allá de contar con departamento informático", sugirió Guerrero.

¿Estamos en crisis?

"La Argentina no tiene un problema de solvencia, sino de liquidez", lanzó Miguel Kiguel, exsecretario de Finanzas de la Nación y director de la consultora EconViews, y se metió en un debate que quema: cuál es la dimensión del revés económico del país.

El economista aseguró que estamos lejos de los niveles de 2001. Y consideró que los problemas parecen circunscriptos a cierta turbulencia financiera, superables si se toman las medidas correctas. También, dijo que el acuerdo con el FMI "evita tener que salir todos los años al mercado internacional de capitales y a un precio más barato". El riesgo va por fuera de la coyuntura. "La Argentina es un país menos vulnerable que en otros momentos. Habría que preguntarse por qué no puede salir del esquema de crisis cíclicas", señaló.

Richard Smith Bingham, director del Global Risk Center, de Marsh & Mc Lennan, aseguró que los países que generan buenos protocolos en tiempos de bonanza se recuperan de sus catástrofes más rápido. "Hay que crear una unidad de riesgo nacional que pueda prever los escenarios, clasificarlos, encarar la logística de la construcción, calcular los costos y conseguir el financiamiento antes de que eso suceda", explicó.

Sobre la marcha

"Los argentinos desarrollamos una capacidad para salir de situaciones de riesgo y el país descansa en esa agilidad. El reto es lograr una mayor institucionalidad para manejar el riesgo", diagnosticó Martín Redrado. El expresidente del Banco Central tiene un pronóstico optimista. "Vamos en camino a la normalidad", insistió. Ser multitasking no parece ser la solución. "Hay que establecer prioridades e invertir esfuerzos en los sectores a los que les va bien: energía, telcos, bancos y servicios financieros, minería. El consumo masivo y la industria manufacturera no crecerán a mediano plazo".

A pesar de sus definiciones iniciales, Redrado afirmó que el acuerdo con el FMI puede significar el ordenamiento que la economía. "Cuando dije que por qué no se habían agotado las instancias antes de llegar a las conversaciones con el fondo, me llamaron al menos tres funcionarios del Gobierno para decirme que era la única opción que les quedaba. Tenemos un déficit en cuenta corriente importante, el ingreso de dólares es inferior a lo que se gasta. Faltan inversores extranjeros y eso genera ruidos monetarios". El cambiario parece ser uno de los principales riesgos argentinos.

Durante el foro, también se analizaron los riesgos a nivel social. "La tecnología está permanentemente tomando el trabajo del presente y dejándonos obsoletos, convirtiéndolos en trabajos del pasado", advirtió el economista Santiago Bilinkis. La ética es el principal riesgo de los sistemas IT. "Un auto autónomo podrá incorporar informaciones que le permitirán decir que de frente viene un ómnibus escolar y proyectar que, si el auto girase ocasionaría un choque frontal en el que el pasajero tiene un 50% de probabilidades de vivir, pero 15 chicos morirían. ¿Qué decisión debería tomar el auto?", se preguntó.

Marina Klemensiewicz, subsecretaria de Hábitat y Desarrollo Humano de la Nación, llamó la atención sobre la inversión urbana no planificada. "En la Argentina, existen ciudades enteras bajo el agua y áreas enormes con sequias. En 2012, el 0,7% del PBI se destinó a gastos por las inundaciones", advirtió

Diego Ramírez, consultor global en el programa de Bienestar de Mercer, abordó los nuevos riesgos sanitarios. "Es importante prepararnos para las epidemias infecciosas, pero no podemos dejar de lado las epidemias de las enfermedades crónicas, no comunicables, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer que están creciendo", afirmó.

Según datos presentados por Ramírez, enfermedades cardiovasculares y diabetes ya son la primera causa de años de vida perdidos por discapacidad en la Argentina, es decir, es la causa mortis más recurrente entre personas que mueren con edad inferior a la expectativa de vida del país.