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Larreta quiere achicar el gasto político y piensa en podar varios organismos

Ya removió a dos directivos fieles a Lousteau, y apunta a recortar asientos en varios organismos descentralizados y corporaciones con presencia opositora

Larreta quiere achicar el gasto político y piensa en podar varios organismos

La ciudad de Buenos Aires está decidida a "dar el ejemplo" en el recorte de los gastos de la política que el presidente Macri instruyó para los propios y sugirió para los ajenos al oficialismo.

En el gabinete porteño ya existe una agenda por delante para reducir una estructura gubernamental que, entre 2014 y 2015, último año de gestión macrista, creció 3,7%, pasando de 165.000 a 171.000 empleados aproximadamente, y que en el primer año de Larreta subió 0,7% hasta superar los 172.000 cargos públicos, según datos del Ministerio de Trabajo.

A la consabida obsesión de Larreta por la eficiencia de las estructuras, que lo llevó a ordenar una auditoría de cada recoveco del Ejecutivo y decretar hasta 20 modificaciones en sus ministerios en lo que va del año, en las últimas semanas se sumó la decisión de ir a un achique de los organismos descentralizados, entre los que figuran las empresas y sociedades con participación mayoritaria del Estado.

Las miras, por ahora, están puestas en los sillones entregados a la oposición, como parte de los acuerdos políticos pensados al asumir el Gobierno, en diciembre de 2015. En esa línea, y tras el nuevo equilibrio de fuerzas que dejaron las elecciones, Larreta decidió cortar todo gesto hacia Evolución, la fuerza de Martín Lousteau.

La primera víctima fue el presidente del Consejo Económico y Social (Cesba), Federico Saravia, ladero del titular del comité capital de la UCR, Emiliano Yacobitti, corrido poco después de las elecciones de octubre. Ayer se le sumó Luis Cabillón, uno de los directores de la Corporación Buenos Aires Sur.

El arquitecto radical tomó conocimiento de su despido este lunes, cuando le impidieron participar de una reunión del directorio de la compañía que dirige Karina Spalla, quien debió comunicarle lo que oficialmente se conoció ayer por Boletín Oficial. "La explicación fue que van a reducir costos, pero el verdadero objetivo es ir por todo", razonó Cabillón ante la consulta de El Cronista. "Si ellos no tuvieran la mayoría parlamentaria, no harían estas cosas", completó, antes de aclarar que deja el cargo "sin rencores".

Otras figuras en la cuerda floja son el segundo síndico de AUSA, Gonzalo Gorbea, hermano de la legisladora Inés Gorbea, de Lousteau, y el integrante de la comisión fiscalizadora de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), David Gabriel Escobar, alineado con el legislador socialista Roy Cortina.

A la razzia podrían sumarse Walter Raúl Costanzo, que ocupa un asiento en la Agencia de Sistemas de Información (ASI), y otros contratados en el Cesba y en el Ministerio de Desarrollo Urbano. "Todos lo que está a tiro de decreto puede ser rajado", graficó, crudamente, una fuente informada en el proceso.

En Parque Patricios miran con atención la cúpula de la Corporación Puerto Madero, con salarios de $ 150.000, más gastos de representación. Allí creen que pueden actuar. También apuntan a la Auditoría y la Defensoría, pero allí solo pueden avanzar con aval legislativo.

Otros organismos que podrían verse afectados son el Instituto de la Vivienda (IVC), la corporación Mercado Central, Acumar, Ceamse, AGIP, el Ente de Turismo, la Obra Social estatal (Obsba) y el Ente Único Regulador de los Servicios Públicos.