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La importancia estratégica del acuerdo con Chile

ROSENDO FRAGA Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría

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La importancia estratégica del acuerdo con Chile

La intensidad y diversidad de acontecimientos políticos de los últimos días en Argentina, no han permitido valorar en su verdadera dimensión la importancia estratégica del tratado bilateral firmado con Chile a comienzos del mes.

Es sin duda, el acuerdo más importante en la relación bilateral en los últimos tiempos.

El término estratégico, muchas veces es utilizado sin que se ajuste a su verdadero concepto, porque se lo utiliza para cuestiones que no tienen verdadera trascendencia, pero en este caso si corresponde.

El acercamiento a la Alianza del Pacífico, ha sido un objetivo central en la política exterior del Presidente Mauricio Macri. Pero esta relación, debe concretarse en términos bilaterales, ya que este grupo regional, a diferencia del Mercosur no firma acuerdos como tal.

Por esta razón, este acuerdo bilateral chileno-argentino, es el primer paso concreto del proclamado acercamiento argentino a la Alianza del Pacífico. Tanto México, que tiene iniciada la negociación de un acuerdo bilateral, como Perú, cuyo Presidente visitó Argentina a comienzos de noviembre, han advertido que se ha abierto un camino en la relación con Argentina, que tiene nuevos horizontes a partir del acuerdo con Chile.

Para dimensionarlo, puede decirse que se trata del acuerdo regional bilateral de Argentina, que junto con el firmado con Brasil el pasado mes de febrero, son dos hitos centrales no sólo en la relación bilateral con ambos países, sino que probablemente han sido los dos hechos concretos más relevantes en la política regional de la administración de Mauricio Macri.

En términos bilaterales, es el hecho que marcará la relación entre los dos países en el segundo gobierno de Michelle Bachelet que está finalizando y en la gestión de su Embajador en Buenos Aires, Luis Vieyra Gallo.

A través de este acuerdo, los dos países se proponen ampliar y profundizar los acuerdos vigentes en lo comercial, en áreas diversas como inversiones, servicios, compras públicas, telecomunicaciones y comercio electrónico.

También perfecciona las normas vigentes en materia sanitaria, fitosanitaria y aduanera.

Pero también se incorporan áreas nuevas en la relación bilateral, como trabajo, medio ambiente, género, cooperación y política de competencia. Avanza sobre el firmado en 2009 entre Chile y el Mercosur, porque se incorporan acuerdos nuevos para turismo, informática, servicios inmobiliarios y profesionales y telecomunicaciones. Esto implica para ambos países, dar un tratamiento no diferenciados para chilenos o argentinos, en las áreas mencionadas.

Se acordó un marco regulatorio común para la transferencia de datos electrónicos a través de la frontera, facilitando el comercio de este ámbito, que se prevé tendrá un gran desarrollo en el mundo y la región en los próximos años. Se acordó también el reconocimiento mutuo en el uso de firmas digitales.

Para Chile, este acuerdo es importante porque Argentina es su segundo socio comercial en la región y el sexto en el mundo, siendo el primero el país de la región con más tratados de libre comercio con el resto del mundo.

En el caso de Argentina, más allá de la afinidad histórica común y la proximidad geográfica, le permite dar un paso concreto en dirección a tener una estrategia común de relacionamiento con los países medianos, cuya importancia es creciente, no sólo porque es con quienes incrementa el comercio, con los que tiene una posibilidad real de negociar y porque cada vez ocupan un rol más importante como destino del las exportaciones, teniendo superávit con la mayoría de ello, frente al déficit que registra con los países grandes.

El acuerdo no implica haber alcanzado el último estadio de la relación bilateral, sino que debe ser interpretado como un paso trascendente en ella, del que vendrá más en el futuro, en la misma línea de ampliar y profundizar la relación.

Además, tiene lugar entre los dos bicentenarios históricos de la relación chileno-argentina, ya que el 12 de febrero se conmemoró el de la batalla de Chacabuco y el próximo 5 de abril, se hará lo mismo con el de la batalla de Maipú. Ambas son la manifestación más acabada de la cooperación entre ambos países desde sus inicios, gestada a partir de la sólida relación entre OHiggins y San Martín.

Por todas estas razones, a lo firmado entre Chile y Argentina a comienzos de diciembre, le cabe el concepto de estratégico.