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Italia le pide ayuda a sus bancos para incentivar a las parejas a tener hijos

Ante la fuerte caída de la natalidad, surgen las soluciones creativas para fomentar las ganas de concebir. La cuestión es tan crítica que recurrieron hasta a la banca

Italia le pide ayuda a sus bancos para incentivar a las parejas a tener hijos

"No hemos nacido para nosotros, sino para nuestra patria", escribió Platón en una carta a Arquitas de Tarento, una afirmación que bien podría retomar hoy el gobierno italiano en su nueva campaña para fomentar la natalidad. Tener más hijos "para la patria" es una invocación muy típica de los regímenes fascistas, pero que siempre existió en la historia de la Humanidad. Si antes eran necesarios los nacimientos para reforzar los ejércitos y aumentar el número de personas que trabajaban la tierra, hoy son imprescindibles para incrementar la mano de obra calificada, sostener la recaudación tributaria y el régimen previsional.

El problema es que las economías desarrolladas de Occidente sufren de una baja cada vez más generalizada de la natalidad, lo que no augura un futuro sencillo para las generaciones venideras. E Italia no es la excepción en este caso, más bien todo lo contrario. De hecho, las estadísticas muestran que durante 2016 hubo un total de 474.000 nacimientos, el número más bajo desde que el país se creó como tal en 1861, luego de que se unificaran los distintos reinos y ducados de la península. Además, la llegada de nuevos inmigrantes no alcanza para compensar este déficit poblacional.

Frente a esta crisis demográfica, el gobierno de Paolo Gentiloni, Presidente del Consejo de Ministros, ha sido acusado en los últimos tiempos de no tomar el toro por las astas y dejarse estar en materia de fomento de la natalidad. Como en el resto de Europa, en Italia son muchas las parejas jóvenes que no se animan a convertirse en padres por los elevados costos que ello implica.

Es que de acuerdo con el Observatorio Nacional de Federconsumatori (asociación que defiende los derechos de los consumidores), entre pañales, cochecito y visitas al médico, el costo para el primer año de vida de un bebé oscila entre los 7.000 y 15.000 euros. Se trata de montos que muchas parejas no pueden darse el lujo de gastar. Además, el mayor problema es que no cuentan con suficientes ayudas públicas para animarse a dar el paso de tener un hijo.

Por suerte, lo que menos les falta a los italianos es creatividad, por eso no debería sorprender que el gobierno de Gentiloni haya pedido ayuda al colaborador más inesperado en esta materia: los bancos peninsulares, hoy inmersos en su propia crisis de proporciones por el lastre que les significa la montaña de créditos incobrables otorgados sin control durante las últimas décadas.

Muchos de las principales entidades financieras del país han tenido que ser rescatadas por el Estado para evitar su quiebra y el riesgo de disparar una crisis sistémica. Pero a pesar de ello, el actual gobierno las considera útiles para contribuir a que haya más "bambini" en la península.

Si a primera vista parece descabellado acudir a los bancos para impulsar la natalidad, el plan gubernamental tiene su lógica. La idea de Gentiloni es utilizar a la banca como instrumento a través del cual se facilite el acceso al crédito a los padres primerizos. Para ellos, hoy el mercado crediticio está vedado, a menos de contar con ingresos suficientes o garantías sólidas, una situación que recuerda mucho a la de la Argentina.

En ese sentido, una de las herramientas más eficaces para impulsar las ganas de tener hijos es a través del financiamiento, visto desde la óptica gubernamental. Y para ello, nada mejor que el Estado salga de garante de las parejas con menores recursos, y de paso garantice hasta el 50% de cada préstamo.

Esta idea fue plasmada gracias a un acuerdo alcanzado entre el gobierno y la Asociación Bancaria Italiana (ABI), tendiente a corregir esa falla, con un fondo aportado por las arcas públicas que va a contar con 24 millones de euros durante 2018, 23 millones en 2019, 13 millones en 2020 y 6 millones anuales a partir del año 2021.

Los créditos serán destinados a aquellas familias que tengan hijos (o adopten chicos) nacidos a partir del 1´ de enero de 2017 y durarán hasta que los menores alcancen los tres años de edad, o durante tres años a partir de su adopción. "Esta ayuda será incondicional, irrevocable y se hará efectiva durante la duración completa del préstamo", afirmó un vocero del gobierno italiano. Estas líneas tendrán un tope máximo de 10.000 euros por familia y se prevé un tiempo de devolución de hasta 7 años en 85 cuotas, con tasas de interés similares a las de los préstamos personales.

Si el plan del gobierno de financiar la llegada de más bebés a través del crédito es bien vista por todos, el mayor problema que busca erradicar este programa es la emigración de italianos fuera del país. En 2016 hubo 107.000 ciudadanos que decidieron irse a vivir a otra parte y que, en su gran mayoría, no piensan regresar a Italia, según lo que han manifestado. Encima, un tercio de estos migrantes son jóvenes de entre 18 y 34 años, la mayoría profesionales. "Más allá de la fuga de cerebros, esto representa una profunda transformación de nuestro tejido social, con la preocupante baja en la natalidad y la explosión del envejecimiento poblacional", advierte la Fundación Migrantes. El proyecto de mejorar el acceso al crédito es un primer paso, aunque tímido, para revertir el círculo vicioso del despoblamiento.

De todos modos, si este plan no funciona, el gobierno de Gentiloni también puede inspirarse en programas aún más originales como el que acaba de lanzar Polonia. Allí está causando mucha polémica una publicidad del gobierno dirigida a las familias para que tengan más hijos de una manera bastante bizarra. "Si quieren ser padres, sigan el ejemplo de los conejos", dice una voz en off en un spot donde se ven a estos mamíferos paseando felices por un jardín. Como sabiamente afirmó William Shakespeare en "El rey Lear", "Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes".

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Comentarios3
Daniel Moro
Daniel Moro 13/11/2017 10:20:26

El problema es la alta tasa de desempleo. Como van a traer hijos al mundo así.

Risso Pablo
Risso Pablo 13/11/2017 11:56:10

Totalmente, sobre todo en la Italia sur. La idea es mantener el régimen previsional pero si no hay laburo o este es en negro es al pedo.

Daniel Moro
Daniel Moro 13/11/2017 10:20:08

El problema es la alta tasa de desempleo. Como van a traer hijos al mundo así.