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Aumenta la reacción de la clase política contra el Lava Jato en Brasil

Con el creciente poder de la policía, fiscales y jueces aparecieron las quejas. Los principales dirigentes políticos aseguran que se extralimitan en sus actuaciones

Aumenta la reacción de la clase política contra el Lava Jato en Brasil

La semana pasada se estrenó en Brasil Policía Federal, la ley es para todos, una crónica cinematográfica del Lava Jato, la emblemática investigación por corrupción que amenaza con derrumbar a todo el establishment político del país.

La película combina realidad con persecuciones en auto y tiroteos al estilo Hollywood. Pero la verdadera investigación, que comenzó con una pesquisa sobre coimas en la petrolera estatal Petrobras, otra vez está demostrando que la realidad supera la ficción.

Incluso mientras en los cines se estrenaba el filme, la policía federal revelaba que había encontrado la mayor montaña de billetes mal habidos en la historia del país, dentro de un departamento en El Salvador, al noreste de Brasil. Se trata de unos 51 millones de reales que supuestamente pertenecen a Geddel Vieira Lima, un ex ministro del gobierno del presidente Michel Temer.

Luego, el fin de semana el empresario convertido en testigo Joesley Batista, ex presidente del frigorífico JBS, fue arrestado debido a la sospecha de que contrató en forma secreta a uno de los investigadores del Lava Jato para que lo asesore sobre su delación premiada en un escándalo de coimas.

Los acontecimientos se producen en un momento delicado para la investigación del Lava Jato, dado que uno de sus principales impulsores, el procurador general Rodrigo Janot, termina su mandado la semana próxima.

Más de tres años después de que empezara el Lava Jato en abril de 2014, la mayor investigación por corrupción en la historia de Brasil y sus ramificaciones siguen produciendo descubrimientos espectaculares, desde el supuesto tesoro de Vieira Lima hasta un escándalo en mayo sobre una conversación grabada donde el presidente Temer supuestamente conversa sobre coimas con Batista de JBS.

Pero mientras su éxito está en poner fin a la centenaria tradición de impunidad que hay en Brasil para ricos y poderosos, han surgido enfáticas críticas al Lava Jato provenientes de una clase política que lucha por su supervivencia, sostienen los analistas. Con el creciente poder de la policía, fiscales y jueces independientes aparecieron quejas por sus excesos en sus actuaciones.

"Ahora tenemos algo en donde la población no confía en los partidos políticos, ejecutivos de empresas, el poder judicial, la corte suprema, y ahora el Ministerio Público", dijo Rubens Glezer, profesor de FGV Direito SP, una escuela universitaria de Derecho.

Janot, que fue designado fiscal general hace cuatro años, busca retirarse con un golpe. La semana pasada denunció a Luiz Inácio Lula da Silva y por primera vez a su sucesora Dilma Rousseff y a ministros y funcionarios de su partido de izquierda de los Trabajadores de cometer el delito de "asociación ilícita" durante sus 13 años en el poder entre 2002 y 2016. Janot continúo la causa con acusaciones similares contra líderes del Partido del Movimiento Democrático Brasileño. Todos los implicados negaron enojados las acusaciones.

La otra causa emblemática de Janot apunta a que Temer enfrente un juicio por corrupción ante la Corte Suprema por la conversación que tuvo con Batista de JBS. El empresario grabó en forma oculta la discusión antes de presentarla ante el Ministerio Público a cambio de una delación premiada.

Pero esta causa corre peligro de implosionar desde que este mes se conoció una nueva cinta, esta vez supuestamente del mismo Batista hablando con un ejecutivo de JBS. Ambos mencionan haber recibido ayuda secreta de parte del entonces fiscal Marcelo Miller, para negociar su delación premiada. Miller niega las acusaciones. Pero Batista y el ejecutivo Ricardo Saud, fueron detenidos.

El enojo de la gente por la delación premiada de Batista, donde Joesley y su hermano Wesley, CEO de JBS, fueron eximidos de prisión, ya era elevado antes de la polémica por el supuesto conflicto de intereses vinculado con Miller. Los analistas señalan que el caso amenaza con restarles popularidad a los fiscales.

Otros criticaron la manera en que funciona el sistema judicial penal de Brasil. Geoffrey Robertson QC, abogado de derechos humanos internacionales que está representando Lula da Silva, dijo que Sérgio Moro, el principal magistrado en casos contra el ex presidente, actuó al mismo tiempo como "juez investigador", autorizando escuchas telefónicas y reuniendo evidencia, y como juez procesal. Eso es un conflicto de interés, afirmó.

El juez Moro condenó al ex presidente a cerca de 10 años de prisión en julio. "Es un sistema primitivo", dijo Robertson.

Los críticos indican otras supuestas fallas como mantener con prisión preventiva por tiempo indeterminado a sospechosos que no tienen acusaciones en su contra y el riesgo de que los delincuentes puedan empezar a "fabricar" delaciones premiadas engañando a otros para evitar la cárcel.

Esos son desafíos que tendrá que abordar la sucesora de Janot, Rachel Dodge, sostienen los analistas. Fiscal de carrera, fue designada por Temer después de quedar segunda en una elección interna conducida por la asociación de fiscales generales. Eso fue romper con la tradición, ya que normalmente el presidente elige al ganador de la elección.

Pero si bien los analistas predicen que ella tratará de adoptar un enfoque más sobrio que Janot, sostienen que el Lava Jato seguirá avanzando con fuerza.

"Hay un mito en Brasil de que el Lava Jato corre riesgo, nunca estuvo en peligro", aseguró Fernando Schüler, analista político de la universidad Insper. "No se pueden bloquear las investigaciones en Brasil por una simple razón el Ministerio Público y la policía federal son independientes. Sin embargo, la gran pregunta es si las investigaciones se están haciendo bien".

La investigación sigue siendo la única institución que cuenta todavía con un abrumador apoyo de los brasileños; un reciente sondeo de Ipsos señala que el 95% la respalda.

"Este impulso investigativo seguirá, de alguna manera ésta es la nueva normalidad", João Augusto de Castro Neves de Eurasia Group.