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Ni huracanes ni cataclismos desalientan inversiones argentinas en Miami

Estudios científicos proyectan que Miami podría desaparecer en 100 años, pero los desarrolladores inmobiliarios argentinos siguen apostando por la ciudad

Ni huracanes ni cataclismos desalientan inversiones argentinas en Miami

Las imágenes del huracán Irma pasando por Miami atemorizaron en estos días a la mayoría de los argentinos que las vieron por TV, y sobre todo alertaron a los muchos que poseen propiedades allí o tienen planes de invertir en una. Sucede que además de lo que hoy ocurre en esa ciudad, meca de los inversores argentinos, hay estudios científicos que proyectan que en 100 años, podría desaparecer debajo del agua como consecuencia del calentamiento global. Sin embargo, los desarrolladores con grandes emprendimientos a la venta aseguran que éstos fenómenos climáticos, y aún más las profecías de que todas las construcciones queden arrasadas, no afectan a los inversores. Con los últimos requisitos de construcción urbanística que cumplen las nuevas torres no hay riesgos, coinciden, y por lo tanto no habría una retracción de la demanda ni un impacto en los precios.

"El temor dura poco y todos saben que invertir en un departamento en Miami es negocio ahora y en los próximos años", dicen los principales players argentinos con presencia en Miami. Consultatio, por caso, comercializa dos torres bajo el nombre Oceana, Key Biscayne y Bal Harbour. Marcos Corti Maderna, CEO Consultatio Real Estate America Region, explicó que "en Miami siempre hubo huracanes y los habrá, y siempre la ciudad se recuperó".

El último caso similar fue el paso de Andrew, en 1992, por el cual se corrigieron los códigos de edificación y entre otras características de los nuevos edificios se sumó elevación por inundaciones y ventanas preparadas para soportar fuertes vientos. Algunos desarrollos, como los Oceana, fueron más allá de esos requisitos para que si en el futuro se ponen más exigencias, están al día. Entre Andrew a Irma, aseguran en el mercado, los precios de las propiedades en Miami se triplicaron.

Corti Maderna cree que el último huracán puede tener "un impacto mínimo inmediato pero también hay ciclos. El mercado se desaceleró en los últimos seis meses por cuestiones globales". Aún así, el desarrollo Oceana Key Biscayne ya se vendió un 99% y el Bal Harbour 75%, con valores cercanos a los u$s 18.000 el metro cuadrado. Allí, muchos argentinos ya tienen sus unidades compradas. Algo similar sucedió con el proyecto de Alan Faena, en Miami Beach, cuyo Pent House tocó un récord de u$s 50.000 el metro cuadrado.

Otro desarrollo vinculado a la Argentina no solo no cree tener impacto por el paso del huracán sino que además aprovechó el tema para publicitarlo. Se trata de la Porsch Tower, un emprendimiento de super lujo que permite estacionar el auto dentro del departamento. Incluso, la llave del piso es el propio auto. El proyecto es de Dezer Development, una compañía con socio argentino, Sergio Rotondo.

En un aviso en las redes sociales, la firma dijo en referencia al paso de Irma: ¿dónde guardarías un auto de u$s 11 millones?, en referencia a que el mejor lugar para protegerlo sería en esa torre de 55 pisos. Rotondo dijo a El Cronista que en ese tipo de emprendimientos no hay ningún impacto, ni por el paso del huracán ni en la decisión de compra. Los departamentos allí cuestan entre u$s 8 y u$s 20 millones. "En los edificios construidos en el pasado, con otras disposiciones, puede haber algún riesgo. Pero en los nuevos y de lujo seguro que no", explicó.

Para Fernando de Nuñez, el argentino vicepresidente de One Sothebys International Realty especialista en el sector en Miami, el único perjuicio es que se perdieron dos semanas de ventas porque debieron cerrarse las oficinas por el huracán y en los próximos días podrá haber algún temor en invertir en la ciudad hasta que se vea que todo está igual. "La temporada de ventas es de diciembre a abril, cuando se cierra el 40% de las operaciones de todo el año. En ese momento, estará todo como si nunca nada hubiera pasado", dijo. En Miami, los precios de las propiedades varían. El metro cuadrado va desde u$s 5500 en el Down Town hasta u$s 22.000 en los mejores frentes de Miami Beach o Sunny Isles.