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El Fondo Elliott aplica una estrategia "judicial" a la inversión activista

Exige que BHP Billiton escinda su unidad petrolera de Estados Unidos, que Akzo Nobel acepte una oferta de adquisición y que Samsung se desintegre

El Fondo Elliott aplica una estrategia

Si el conglomerado japonés Hitachi pensaba que sería sencillo comprar la participación de los inversores restantes de una compañía italiana de señalización ferroviaria –donde se había convertido en accionista mayoritario–, no tuvo en cuenta a Elliott Management, de Paul Singer.

Durante los últimos dos años, la adquisición de Ansaldo STS que planeaba hacer Hitachi recibió ataques legales orquestados por Elliott, que incluyó múltiples reclamos al regulador italiano de los mercados, una denuncia al consejo de auditoría del país y un juicio.

Para Elliott, es una actividad habitual. El fondo de u$s 32.800 millones y su multimillonario fundador son una anomalía entre los hedge funds activistas debido a su voluntad de emprender prolongadas luchas y utilizar herramientas legales de todo tipo con el sólo objetivo de ganar.
 

Elliott está batallando en múltiples frentes, exigiendo entre otras cosas que BHP Billiton escinda su unidad petrolera norteamericana, que Akzo Nobel acepte una oferta de adquisición y que Samsung se desintegre. La semana pasada dio a conocer una participación activista en Gigamon, una compañía de monitoreo de redes.
En la serie de victorias que obtuvo, ya sea exigiendo más dinero para los tenedores de deuda soberana argentina o desplazando a Klaus Kleinfeld del cargo de CEO del grupo de metales Arconic, las beligerantes estrategias y el belicoso lenguaje público de Elliott ocultan un enfoque que refleja los primeros años de carrera de Singer como abogado. Un activista rival lo llama estrategia "procesal"; Singer mismo la describió "uso de todas las herramientas de la caja de herramientas".

Otra anomalía: mientras otros activistas de renombre se tambalean y el sector recibe críticas porque se amontonan en las mismas operaciones, el fondo de Singer todavía tiene inversores que le pagan la tarifa completa. En la industria se suele cobrar una comisión de mantenimiento de 2% y un fee por rentabilidad de 20%. Cuando a principios de este mes Elliott abrió su propio fondo a nuevas inversiones, recaudó u$s 5.000 millones en 24 horas.

"Recaudar tanto tan rápido es realmente difícil, en especial en un momento en que la gente está sacando su dinero de los fondos activistas", dijo Don Steinbrugge, socio gerente de Agecroft Partners, una consultora de hedge funds.

La constancia de los retornos lo explica todo. El principal fondo de Elliott subió 3,1% en el primer trimestre, y obtuvo un retorno de 13,1% el año pasado. En sus 40 años de historia, Elliott tuvo sólo 12 trimestres perdedores, y sólo dos años abajo. En dos años –2007 y 2009– el fondo obtuvo un retorno de 30%.

Como fondo multi-estrategia, Elliott sigue siendo más versátil que sus competidores, ya que invierte en una serie de estrategias con crédito, commodities, bienes raíces y arbitraje cuando las oportunidades con las acciones son reducidas. Su gran experiencia en inversión en deuda con problemas le permite instintivamente aplicar un enfoque "qué es lo peor que puede pasar", lo que ha limitado su caída.

Si bien Singer –que tiene 72 años y fundó Elliott hace 40– muestra señales de que se está preparando para una eventual sucesión, todas las decisiones de inversión pasan por él y su co CEO Jon Pollock.

En una rara entrevista, Pollock dijo que cualquiera sea la clase de activo en la que esté invirtiendo, "hay un hilo activista que atraviesa todo el negocio", y agregó: "Paciencia y persistencia son definitivamente los sellos distintivos de Elliott".
 

Pollock se enoja ante la acusación de que los activistas a veces son cortoplacistas. Elliott a menudo invierte en una operación durante cinco años, y nunca busca peleas públicas innecesarias, explicó.

El tema Ansaldo hasta ahora no está saliendo como quisiera Elliott. Recibieron un fallo en contra en Ginebra donde buscaban suspender la designación del presidente del directorio, e Hitachi muestra poca inclinación por elevar su precio de oferta. Pero la inyección de dinero fresco implica que ahora tiene poder de fuego adicional.