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"Soy Susana", el mensaje de Malcorra a diplomáticos y analistas

La ministra de Relaciones Exteriores dialogó con ex cancilleres y referentes del mundo diplomático y la política exterior.

Malcorra almorzó en el CARI y prometió una

La promesa de una “Cancillería abierta” y de “desideologizar” la relación de la Argentina con el mundo, fueron parte del menú del almuerzo servido el martes último en la sede del CARI (Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales), adonde llegó la canciller Susana Malcorra para estrenar su cargo ante diplomáticos, ex cancilleres y analistas de política internacional.

Fue el primer contacto directo de Malcorra con la escena local de la política exterior, y allí la canciller definió que las alianzas estratégicas del país no significarán necesariamente en el futuro una política confrontación directa con otros países; mencionó la lucha contra el narcotráfico como un tema central de la política de la gestión Macri y advirtió que el acuerdo global sobre el cambio climático es una “oportunidad” para la Argentina, “incluso para la creación de nuevos empleos”.

En un día que mencionó también públicamente el tema Malvinas, como una asignatura permanente, Malcorra contestó preguntas también sobre el Mercosur y la situación en Medio Oriente.

 Sentada junto al ex canciller Jorge Taiana y al ex ministro Roberto Lavagna (y enfrente tenía al titular del CARI y ex canciller Adalberto Rodríguez Giavarini), la funcionaria resaltó que la institución es “la casa extendida de la Cancillería” y prefirió “no hablar para atrás” y centrarse en lo que “hay que hacer”.

Entre los asistentes estuvieron Susana Ruiz Cerutti, Fulvio Pompeo, Diego Guelar, José Octavio Bordón, Félix Peña, Mariano Caucino, Aníbal Jozami, Jesús Rodríguez, Fernando Petrella, Andrés Cisneros, Roberto García Moritán, Rogelio Pfirter y Ricardo Lagorio, entre otros.

Reiteró que buscará “el interés nacional en los grises” y ratificó las expectativas de una “Cancillería abierta”.

Mientras anotaba prolijamente los comentarios de los invitados en una libreta con una birome BIC azul, y llegaba el postre de helado con frutos rojos, Malcorra se acomodó los lentes y lanzó una aclaración a la mesa apara atajar las últimas preguntas y comentarios: “Por favor, soy Susana, llámenme por el nombre, dejemos de lado los títulos”, les dijo para dar un halo de confianza.

Sonó a orden que, aunque entre sonrisas, todos cumplieron a rajatabla.