Miércoles  29 de Abril de 2015

El futuro de Macri, según Sigmund Freud

El futuro de Macri, según Sigmund Freud

Hace un par de meses, tuvo un encuentro con un grupo de actores. Que ellos hayan ido, revela que, al menos, algún tipo de vínculo los une con él. Ninguno era kirchnerista, la mayoría habían, en algún momento, expresado algún tipo de reparo hacia distintos gestos de prepotencia del Gobierno. El estuvo tan amable como puede serlo. Los escuchó un rato y luego les hizo un reclamo. "Yo sé que ustedes no quieren que gane el kirchnerismo. Sé que tienen reparos hacia el peronismo después de todos estos años de disparates. Sé que, entre las alternativas que existen, prefieren que sea yo el próximo Presidente. Lo que les quiero preguntar es, ¿por qué no lo dicen? ¿por qué los actores y artistas K son más valientes que ustedes?" Hubo un momento de incomodidad, nadie se animaba a responder nada. Hasta que uno de ellos se sinceró.

- –¿Sabés que pasa Mauricio? Que vos sos la derecha.

–- ¿Estás loco?

–- No. No estoy loco. En nuestro ambiente, vos sos la derecha. Y a nadie le gusta quedar pegado a la derecha.

Ese diálogo fue uno de los tantos que ha tenido un contenido similar. Contenido. Macri sabe que, para ganar las elecciones de octubre, tiene que demostrar que no es lo que mucha gente cree que es. Es un tema recurrente en su vida, y lo será cada vez a medida que se acercan las elecciones. El último mes, para él, ha sido de logros notables. El domingo celebró que sus candidatos recibieron casi la mitad de los votos de los porteños en las PASO. La semana previa, los candidatos triunfantes en Santa Fe y Mendoza, sostuvieron que apoyaran su candidatura presidencial. En el segundo caso, solo la condicionó a que sea el elegido de la alianza UCR-PRO, algo que va a ocurrir. Los encuestadores de todos los palos ya coinciden en que Sergio Massa se ha desinflado y en que lo más probable es que estos comicios terminen en un ballotage entre él y Daniel Scioli. Hace unos años era apenas un candidato en la Capital sin estructura nacional. Le decían subte, porque no existía más allá de la General Paz. Si uno mira adonde llegó los logros son realmente impresionantes, y nadie puede sostener a priori que su llegada a la Casa Rosada sea imposible.

Pero enfrente tiene a un candidato con un discurso más abarcativo. Por alguna razón que deberá ser investigada por psicólogos sociales, Daniel Scioli no es visto como ‘la derecha’, sino como una persona moderada, acuerdista y tolerante. Una vez que, el 9 de agosto, sea el candidato del Frente para la Victoria, Scioli promoverá el slogan que más cómodo le cae: ‘Daniel nos une’, en oposición tácita a Mauricio y a Cristina que nos desunen, uno porque es ‘la derecha’ y la otra porque vaya uno a saber qué es. Frente a ese símbolo de la paz, que emerge desde la quinta La Ñata, sin enemistades con nadie, ‘la derecha’ puede perder. Por eso, Macri necesita no solo convencer a personalidades de la cultura, sino a la mitad del país, que él no es eso que dicen que es: el heredero de una fortuna incalculable, que nació en cuna de oro, estudió en el colegio más caro del país, vivió su vida en el barrio más privilegiado de la Capital, está rodeado de gerentes y, por más esfuerzos que haga, no logra hacerse de un corazón, no sabe lo que es un pobre, no siente lo que sienten los que sufren. Un ejecutivo más para el cual los trabajadores representan, básicamente, un costo.

En distintas entrevistas, públicas y privadas, Macri intentó explicar por qué no es eso. Dice que ‘derecha’ es un término demasiado ideológico, que la discusión sobre esas etiquetas solo le importa a una ínfima minoría, y que le discute a cualquiera que en la Capital, que es donde pueden ver lo que hizo, su gestión no tiene un solo rasgo ‘de derecha’. Que no privatizó nada, que la mínima reforma impositiva que hizo fue progresiva, que si le critican la represión del Borda él puede enumerar los muertos que causó el gobierno nacional en situaciones similares, que negocia con los sindicatos, que ideas como el metrobus o el traslado de la sede de Gobierno al Sur hubieran sido presentadas como hechos revolucionarios por el kirchnerismo, que no tiene un Milani ni un Lázaro Baez ni un De Vido, ni un Boudou, ni un Mariano Ferreyra, ni un Luciano Arruga. Su gente argumenta que sus obras son mucho más eficientes que las del gobierno nacional, que ha frenado las inundaciones que en otros distritos siguen provocando dolor y muerte y que ha respetado la crítica sin agredir a nadie, o a casi nadie, que a él le han dicho basura, dictadura y otras maravillas y nunca se victimizó, y que no tendría tanto apoyo en un distrito rebelde como la Capital si hubiera puesto en práctica una política ‘de derecha’. Y, en todo caso, si en la Capital hay cuestiones pendientes, como la salud pública, eso es parte de ‘lo que falta’, una expresión cuya autoría, como se sabe, no le pertenece. Además, preguntan, ¿cual sería el mérito de ser ‘la izquierda’ si la consecuencia es que alguien recibe una economía sana y potente para dejarla en estanflación?

Sin embargo, todo eso no alcanza.

Hace más de un siglo, Sigmund Freud creó el termino ‘series complementarias’ para explicar el desencadenamiento de ciertas patologías neuróticas. En lenguaje muy rústico se podría explicar de la siguiente manera. Cuando una personalidad, hereda o desarrolla durante la primera infancia una estructura patológica, basta un pequeño episodio traumático en la adultez, para que la neurosis aparezca en toda su plenitud. En cambio, cuando la estructura previa no presenta esa tendencia, o la presenta de manera más débil, la patología solo aparece ante un hecho traumático mucho más potente.

Dado lo ocurrido en la década del 90, y dada la historia personal de Mauricio Macri, y sus vínculos con el establishment y los economistas provenientes del neoliberalismo, esa mundo de personas prolijas, jóvenes, delgadas, sonrientes y bien vestidas, es lógico que pequeños episodios –que casi nadie le cobraría caro al kirchnerismo– desencadenen las viejas prevenciones contra él. El kirchnerismo puede ajustar, devaluar, designar a Milani, endeudarse, reprimir, y, sin embargo, su electorado más fiel pensará que eso no hace a su esencia, que son concesiones ante la terca realidad, desvíos del camino, porque su discurso, y gran parte de sus políticas han tenido en algunos momentos un sentido inverso o diferente.

En cambio, cuando Macri dice que levantará el cepo el 10 de diciembre sin atender a los costos de la devaluación implíticita en esa medida, aparece la imagen de un gobernante que no tiene demasiado presente lo que sufrirán los pobres en ese contexto; y cuando dice que miró la cama de Antonia y temió por su futuro el día que el Gobierno nacional estatizó YPF, aparece el viejo dirigente de derecha que le teme a cualquier tipo de estatización, incluso a las que revierten las privatizaciones más perjudiciales al interés nacional, como la petrolera; y cuando, luego de que quedara firme el fallo a favor de los holdouts, se apresura a decir que el país debe obedecer al juez Griessa, lo que muchos escuchan –escuchamos– es a uno más de esos dirigentes con pánico a desobedecer y negociar desde posiciones de fuerza ante situaciones críticas con el mundo financiero internacional; y ni que hablar cuando su máximo referente económico se rodea de personalidades tan moderadas, certeras y sofisticadas como Miguel Angel Broda o José Luis Espert. Hay un montón de personas que elogian a Macri cada vez que defiende ideas supuestamente serias, que en realidad, cortan el hilo por lo más débil.

Macri dice que puede explicar cada caso, que es injusto que por esos pequeños detalles lo identifiquen con la derecha o lo definan como un dirigente insensible hacia los más débiles.

Pero tendrá que hacer un gran esfuerzo en los meses que vienen. Enfrente tendrá nada menos que al peronismo. Es un adversario casi invencible. Son cientos de miles de personas que quizá no sepan bien como gobernar, pero si de algo entienden es de cómo se pelea por el poder.

Además, las series complementarias son crueles e inevitables. Funcionan así. Y, si él no lo percibe, no lo entiende, tal vez no llegue a donde tanto desea: a la Casa Rosada, o a vencer definitivamente a su padre, para abusar aun más del psicoanálisis salvaje.

Además, en alguna medida, los miedos que existen respecto de qué hará si llega a la Rosada son bastante lógicos.

Sigmund Freud no lo dijo así, pero quien se quemó con leche, ve una vaca y llora.

MONEDAS Compra Venta
DÓLAR B. NACIÓN0,000058,000063,0000
DÓLAR BLUE0,000076,250077,2500
DÓLAR CDO C/LIQ0,7783-81,0657
EURO0,137566,526566,6435
REAL-0,571614,305514,3324
BITCOIN-0,40358.655,62008.661,5100
TASAS Varia. Ultimo
BADLAR PRIV. Pr. ARS-0,516436,1250
C.MONEY PRIV 1RA 1D-3,614540,0000
C.MONEY PRIV 1RA 7D-3,529441,0000
LIBOR0,05311,0546
PLAZO FIJO0,000036,5000
PRESTAMO 1RA $ 30D-0,662861,4500
TNA 7 DIAS-0,302846,0900
BONOS Varia. Último Cierre Día Anterior
BODEN 20150,00001.424,501.424,50
BOGAR 20180,00009,829,82
BONAR X0,00001.585,501.585,50
CUPÓN PBI EN DÓLARES (LEY NY)1,7647173,00170,00
CUPÓN PBI EN PESOS-3,13483,093,19
DISC USD NY-0,831089,5090,25
GLOBAL 20170,00001.676,001.676,00
BOLSAS Varia. Puntos
MERVAL1,687042.339,8200
BOVESPA0,3200118.478,3000
DOW JONES0,170029.297,6400
S&P 500 INDEX0,38623.316,8100
NASDAQ0,00009.388,9440
FTSE 1001,10007.273,4700
NIKKEI-0,580021.803,9500
COMMODITIES Varia. Último Cierre Día Anterior
SOJA CHICAGO0,0000341,6246341,6246
TRIGO CHICAGO0,0000209,6229209,6229
MAIZ CHICAGO0,0000153,2419153,2419
SOJA ROSARIO0,1887265,5000265,0000
PETROLEO BRENT0,431865,130064,8500
PETROLEO WTI0,204858,700058,5800
ORO-0,02571.558,40001.558,8000