U$D

JUEVES 21/02/2019

Pro.Cre.Ar y el millón de empleos que todavía nadie ve

Pese a la falta de datos oficiales sobre el impacto del programa de viviendas financiado por la Anses, un estudio realizado por un investigador del CONICET y un economista de la UB afirma que el programa habría sido eficaz a la hora de detener la caída del empleo. Pero no redujo la informalidad en el sector. La cifra de puestos creados: el gran misterio.

El 12 de junio de 2012, Cristina Kirchner anunciaba el lanzamiento del Plan Pro.Cre.Ar. con el fin de fomentar el acceso a la vivienda de los argentinos e impulsar a la economía en su conjunto a través de uno de sus motores más importantes: el sector de la construcción. Este sector, que contribuye con 12,42%, del valor bruto de producción de bienes y 4,23% del PBI total según las cuentas nacionales a precios de 2004, ha sido históricamente un pilar de las reactivaciones económicas. Además, la construcción tiene un considerable impacto fiscal por peso invertido y un efecto multiplicador del empleo (directo e indirecto), dado que utiliza intensivamente el trabajo como factor de producción.
A comienzos de este año se contaba con algo menos de 400.000 empleos registrados, según datos oficiales y de la Cámara de la Construcción. Al lanzamiento del plan, la Presidenta y las autoridades encargadas de su ejecución estimaban que Pro.Cre.Ar crearía hasta un millón de nuevos puestos de trabajo durante los cuatro años de duración del programa (2012-2016). Sin embargo, dos años después de su puesta en marcha, y ante una coyuntura recesiva como la que atraviesa la Argentina, cabe preguntarse, frente a la falta de información transparente y pública sobre el empleo generado por las viviendas construidas: ¿Cuántos puestos de trabajo generó Pro.Cre.Ar del millón prometido en junio de 2012 para el total de la economía? ¿Cómo puede "reconstruirse" esta cifra de empleo ante la ausencia de información pública desagregada que permita evaluar fehacientemente el verdadero impacto del plan sobre una variable tan sensible como el empleo? ¿Es Pro.Cre.Ar anticíclico?

Dos escenarios posibles

Sin entrar en consideraciones acerca del diseño y posibilidad de perfeccionamiento del plan, se puede intentar dar cuenta del empleo que habría generado Pro.Cre.Ar dos años después de su lanzamiento.
En primer lugar, según el Indec, por cada $ 100.000 invertidos, se crearían tres puestos de trabajo directos en la construcción de viviendas y dos puestos indirectos. Para calcular los empleos directos necesitamos contabilizar: 1) la cantidad de viviendas construidas, 2) su costo de construcción, suponiéndolo igual al monto del crédito otorgado, 3) el valor de la inversión en construcción de viviendas del plan, como múltiplo de los dos ítems anteriores y 4) el empleo directo generado por cada $ 100.000 invertidos en construcción de viviendas.
Según la página oficial de la Presidencia, al 21 de mayo de este año se habrían construido 108.864 viviendas. Ahora bien, puesto que tampoco se conocen los montos de crédito otorgado mediante las cinco líneas de Pro.Cre.Ar, supondremos dos escenarios dentro de los parámetros del plan:
a) Primer escenario: que cada vivienda costaría el valor mínimo de crédito a otorgar, esto es, $ 150.000.
b) Segundo escenario: más coherente con el valor de construcción de las propiedades y declarado por fuentes públicas sería un monto promedio de $ 270.000 por vivienda.
De esta manera, ponderando cada escenario con el valor de crédito/vivienda podemos obtener la inversión bruta fija directa y de esta manera el empleo directo que ha generado Pro.Cre.Ar en cada uno de los escenarios posibles. Así las cosas, de haberse construido las viviendas declaradas en mayo, se deberían haber creado entre 528.000 y 950.000 puestos de trabajo en cada escenario respectivamente en dos años de ejecución del plan. Vale la pena señalar que estos empleos son registrados y no registrados (informales).
Según el Boletín de Estadísticas Laborales del Ministerio de Trabajo, más del 60% del empleo trimestral promedio en la construcción es informal. Esto implicaría que Pro.Cre.Ar habría generado entre 211.000 y 380.000 empleos formales directos en el sector. Según la Cámara Argentina dela Construcción, el empleo formal en el sector comienza a contraerse en octubre del 2011, con un ligero repunte en septiembre de 2012 y un estancamiento posterior hasta comienzos de 2014 donde cae pronunciadamente. Los datos indican que el total del empleo registrado en la construcción osciló entre un máximo de 433.000 puestos de trabajo registrados en octubre del 2011 a un mínimo de 379.000 para febrero de este año. Para poder comparar estos números con nuestra estimación del empleo formal directo generado por Pro.Cre.Ar, conjeturamos, según las declaraciones del titular de la Anses, Diego Bossio, que la construcción de una vivienda demora siete meses en promedio y comienza unos dos meses después de sorteado el crédito a los beneficiarios (según nuestros cálculos un tercio de estos efectivamente comienzan a construir su casa) y, por último, que la creación de empleo es uniforme en dicho lapso. O sea, estimamos el empleo generado en cada sorteo, y lo extendemos por una duración de siete meses, suponiendo que la obra comienza dos meses después del sorteo correspondiente. Así obtenemos la línea punteada (ver gráfico) que demarca el empleo formal excluyendo el aporte hipotético de Pro.Cre.Ar en el escenario optimista de $ 270,000 de crédito otorgado por casa construida.
Del gráfico y nuestras estimaciones se desprenden una buena y una mala noticia, además de un gran interrogante. La buena noticia es que el empleo formal en la construcción habría sido 4,5% inferior en promedio sin los puestos de trabajo generados por Pro.Cre.Ar. bajo el escenario optimista. Esto indicaría que el plan habría actuado como un resorte anticíclico en tiempos de recesión, agravada en los últimos dos trimestres, donde la caída hubiera sido del 6%.
La mala noticia es que Pro.Cre.Ar. no habría sido un instrumento de política pública eficaz en reducir la informalidad en el sector de la construcción de viviendas, que es más alto que el promedio de informalidad para el empleo en la Argentina, cercano al 40% según el Indec. Es más, las viviendas construidas a partir del plan habrían generado un promedio de 30.000 puestos no registrados mensuales.
Por último, el gran interrogante es que según nuestro escenario optimista ($ 270,000 por crédito por vivienda), el stock de viviendas terminadas o en ejecución a la fecha habrían generado un total de casi 900,000 empleos en apenas dos años, dato difícil de corroborar dada la falta de transparencia de las estadísticas relativas al plan y de una evaluación objetiva e independiente de impacto de la política implementada con Pro.Cre.Ar.
Paradojalmente, de ser correcta nuestra "reconstrucción" del empleo directo generado por este plan, el mismo habría cumplido su cometido.

*Martín Grandes (Investigador del CONICET y UBA) e Ignacio Carballo (Universidad de Buenos Aires)

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Más notas de tu interés