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La sequía crediticia golpeó a Internet y los préstamos en la web cayeron 50%

Obedece a que en diciembre los bancos paralizaron sus préstamos personales y subieron las tasas. Hay pedidos para irse de vacaciones a Europa y para comprar regalos

“En diciembre los bancos dejaron de ofertar y no hubo créditos disponibles”, se lamenta Guillermo Ferraro, CEO de Prestario, una comunidad de préstamos on-line. En Weemba, la red social para obtener créditos de Constancio Larguía, coinciden con esta óptica: “en el último trimestre del año cayeron 50% las ofertas de crédito en Internet”, detalló Manuela Gómez del Río, directora de Comunicaciones.
Debido a la suba del la tasa Badlar y al susto que generó en el mercado los controles cambiarios de la AFIP, la política de los bancos fue frenar el otorgamiento de créditos, al punto que los objetivos de captación de nuevos clientes que tenían las empresas de Internet bajaron a un quinto.
Como los bancos no publicaban ofertas, también cayeron un 27% los proyectos publicados entre noviembre y diciembre. Ahora, con la estabilidad del dólar y la baja de las tasas, el susto parece haber pasado, ya que durante enero aumentó un 25% la cantidad de proyectos en Weemba y un 20% en Prestario.
Los montos de las solicitudes de préstamos también crecieron y se encuentran con mayor frecuencia pedidos de entre $ 30.000 y $ 40.000, aunque las operaciones promedio que se llevan a cabo son de $ 13.000.
La gente busca este tipo de préstamos para financiar un emprendimiento, refaccionar su vivienda o comercio, comprar un automóvil o cancelar deudas. También puede verse cómo los usuarios se están volcando a esta modalidad para la adquisición de su primera vivienda. La particularidad es cómo fueron cambiando las solicitudes de la gente en tan poco tiempo. Mientras en diciembre un 40% solicitó créditos hipotecarios, la cifra cayó a un 30% en enero, mientras los préstamos para consumo bajaron del 32 al 25%. En cambio, la refinanciación de deudas pasó del 6 al 17%, según datos de Weemba. “Mucha gente tiene deudas dispares y quiere unificarlas todas para negociar mejor con un solo banco”, explicó Gómez del Río.
Incluso, la sinceridad de los individuos fue tal que se atrevieron a pedir hasta $ 5.000 “para hacerle una fiesta a mis hijos como se merecen”, o $ 30.000 para irse a Italia a ver museos.
¿Qué es lo que buscan los bancos en estos sitios de Internet? “Por lo general, ellos suelen prestarle mucha atención a su propia cartera de clientes, en cambio acá tratan de conseguir uno nuevo. Primero ofrecen un préstamo personal, y luego una tarjeta de crédito”, señaló Ferraro, ex presidente del Bisel.
Las cooperativas y mutuales también eran muy activas ofertando en esta plataforma, pero ahora están en un parate, mientras que la demanda de crédito creció más en el interior, en grandes ciudades como Córdoba y Rosario, por ejemplo, donde la gente pareciera no conseguir plata por los canales más tradicionales. De hecho, en las economías regionales (desde la metalmecánica en San rafael hasta la vitivinicultura en la zona de Cuyo) se armó una cadena crediticia por fuera de los bancos, a partir de la cadena de valor de la industria, que reemplazó al crédito para capital de trabajo de los bancos.