U$D

LUNES 20/05/2019

Fabricantes de computadoras buscan abrir mercado en Brasil

En la fauna de las computadoras personales, no hay espacio solamente para los dispositivos finos y livianos que fueron la gran apuesta de los fabricantes en los últimos años. Existe también demanda para equipos pesados, que no tienen al diseño como principal atractivo y sí a la capacidad de resistir lluvia, caídas, polvo y calor.
El mercado de equipamientos ultra resistentes es mucho más chico que el de productos como iPad y notebooks finos, conocidos como ultrabooks. Pero la limitación del público -los compradores tradicionales son empresas, o profesionales que usan el equipo en ambientes hostiles, como piso de fábrica, instalaciones militares, plataformas de petróleo, siderúrgicas, etc-no desanima a fabricantes como la japonesa Panasonic, la inglesa Getac, la estadounidense Dell y la brasileña Semp Toshiba a invertir en ese mercado.
La explicación es el costo de los aparatos: un computador resistente puede costar entre R$ 4.300 y R$ 25.000 en el mercado brasileño. En Estados Unidos, el costo supera los u$s 2.000. De esa forma, compañías como Panasonic consiguen realizar buenos negocios: solo en Estados Unidos, la empresa japonesa alcanza ventas por u$s 800 millones de este tipo de equipamientos por año. Fuerzas policiales y del Ejército realizan la mayoría de las compras.
A pesar de tener la apariencia de un notebook de los años 80, los equipamientos resistentes tienen la tecnología de productos de última generación, aliada a baterías que pueden durar hasta 16 horas y estructuras que ‘aguantan el golpe‘. Algunas máquinas pueden caer de alturas de casi dos metros, o recibir disparos de armas de fuego.
En Brasil, esas máquinas son vendidas por Panasonic, Dell y Semp Toshiba. Al ser consultadas, las dos compañías no consiguieron voceros para comentar acerca de sus estrategias en el segmento hasta el cierre de esta edición.
Según Harada, de la unidad de negocios de productos de tecnología de información (TI) de Panasonic, responsable por la fabricación de la línea Toughbook, la computadora resistente de la compañía, a pesar de incipiente, el mercado local tiene un gran potencial en los próximos años. Entre los principales objetivos, Harada cita a concesionarias de servicios públicos, empresas del segmento de petróleo y gas y el gobierno.
De acuerdo con Joao Alberto Simoes, gerente de la línea Toughbook en el país, la compañía también cerró un contrato con una gran empresa privada, cuya nombre aún no fue difundido.
Simoes señaló que cuando fue lanzada oficialmente en Brasil a finales de 2010 -después de más de una década de existencia en el mercado internacional-—, la línea Toughbook tenía una base instalada de cinco mil unidades. Desde entonces, con una inversión personal y estructura de soporte local, el número creció entre 10% y 20%. Para los próximos cinco años, el objetivo es mantener tasas de expansión de entre 20% y 25%, dijo el ejecutivo.
Según Harada, los equipamientos llegarán al país importados. El ejecutivo dijo que aún es temprano para pensar en la producción local de los Toughbooks. Es que a excepción de algunos componentes, como procesador y disco rígido, la propia Panasonic fabrica los otros componentes de los equipos en Japón. Crear líneas de producción en Brasil exigiría inversiones complementarias para la fabricación de placas y en el control de calidad de las computadoras. “Eso no se justifica con la demanda actual”, afirmó.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Más notas de tu interés

Shopping