Vuelve el castigo a acciones y bonos: el Gobierno pierde su momentum

Se hace necesario un urgente shock de confianza

Señor Presidente, su equipo político, económico y monetario viene haciendo todo absurdamente mal desde octubre del 2017, me resulta imposible comprender por qué tanto error, uno detrás de otro.

El mercado le dio una renovada chance con el blindaje de u$s 50.000 millones, esta chance no será eterna y por lo que veo, su equipo vuelve a cometer los mismos errores del pasado, parecería que padecen de un sesgo incorregible hacia la subestimación de la coyuntura.

Se necesitan decisiones urgentes, valientes, jugadas, si quieren seguir licuando con devaluación, háganlo de una vez, lleven mañana el dólar a 30 y terminen con todo esto, se necesita un mensaje contundente para marcar un sendero fiscal creíble y para definir los destinos de una política monetaria que por razones que al día de hoy me cuestan comprender ha entrado nuevamente en una dinámica errática que vuelve a enloquecer al mercado.

Ministro de Finanzas Luis Caputo

No se arriesgue a otra crisis, si no escuchó en mayo por favor, hágalo ahora. Deberá comprender antes de que el mercado se encargue de recordárselo, que su gobierno enfrenta una contundente crisis de credibilidad que con el equipo actual jamás podrá recuperarla.

Necesita nuevas caras, un nuevo plan y muy rápido, porque tengo la sensación de que el mercado se está agazapando para pegarnos de nuevo. Cambie los personajes, modifique la estrategia y gane nuevamente el momentum positivo que su diezmado equipo ya se encargó de neutralizar otra vez más.

No sólo es el dólar: acciones y bonos largos, sufren también

Parecería que todo el momentum positivo que habían mostrado los activos argentinos durante la semana pasada se ha esfumado en estas dos primeras ruedas de operaciones. La parte larga de la curva de bonos argentinos revirtió gran parte de lo avanzado en la semana anterior, lo mismo ocurrió con las acciones más relevantes del panel.

Parecería que vuelve a darse un patrón que ya observamos en el caótico e innecesario mes de mayo: el Banco Central sigue enloqueciendo al mercado con una regla monetaria que a esta altura de los acontecimientos y a pesar de todo lo perdido en mayo 2018 sigue siendo aleatoria.

Días atrás nos habían dicho que retornábamos a un sistema de tipo de cambio flotante, pero ayer martes ya volvimos a las andadas con nuevas intervenciones, esto confunde muchísimo al mercado y lo asusta, generando reacciones negativas en los precios.

 

Tanto el mercado de acciones, como el de renta fija observa esta innecesaria discrecionalidad a cargo del BCRA exacerbando la incertidumbre percibida, pero precisamente, es tiempo de planchar incertidumbre, no de aumentarla.

El BCRA vuelve otra vez a crispar la psicología de un mercado que viene muy golpeado y sensible por todo lo ocurrido en mayo, que intentó recuperar a inicios de junio y ahora, a pesar de un blindaje enorme de u$s 50.000 millones potenciales, volvemos a observar un tono hacia la Argentina claramente negativo.

El dólar no es lo único que está operando bajo tensión, por el contrario, las acciones y los bonos largos se han negativizado fuertemente.

Federico Stuzenegger, titular del BCRA.

A pesar de los u$s 50.000 millones, el mercado sigue con ganas de correr al BCRA, eso habla de la escasa credibilidad que le queda. ¿Cuántas crisis cree este gobierno que podrá sobrevivir? ¿Son gradualistas hasta para episodios de este nivel de urgencia y disciplina? El mundo nos tiró un hueso de u$s 50.000 millones y a días del anuncio la inacción ya neutraliza todo otra vez, con expectativas así de sensibles no se puede actuar tan displicentemente, no hay tiempo ni margen para seguir perdiéndolo.

Deberíamos haber aprendido de la severidad con la que el mercado trató a la Argentina en mayo pasado y parecería que no es el caso.

¿Por qué?

Primero, el presidente Mauricio Macri decide resolver la fatídica crisis de mayo con el mismo equipo que la generó, lo cual atenta contra el sentido común: este drama no fue originado por factores externos como relata el gobierno, sino por una enorme secuencia de torpezas internas.

El problema de dicha estrategia es que cuando el mercado pierde confianza en un equipo económico y monetario es prácticamente imposible que la recupere y este parecería ser el patrón que se observa desde inicios de esta semana.

Si con un escudo de u$s 50.000 millones no pudieron generar optimismo de corto plazo, va quedando claro un panorama en donde el mercado internacional ya no cree en los actuales actores de política económica y monetaria.

Ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Segundo, además de un equipo que no da para más, seguimos sin un plan conocido y coherente. Por ejemplo, no queda claro todavía cuál será la regla monetaria para lo que resta del 2018 y faltan nada más y nada menos que siete largos meses de un país que enfrentará un muy agresivo e inesperado contexto cuasi-recesivo e inflacionario, con un piso de inflación que bien podría situarse en 30%.

En este contexto, es indispensable marcar la cancha ya mismo y dejar de subestimar lo peor que se puede poner todo esto en breve.

Durante el caótico mes de mayo, pedí en varias de mis notas que se shockeara al mercado con anuncios agresivos porque de lo contrario nos llevarían puestos. Al no haber habido anuncios de relevancia, en mayo nos llevaron puestos y terminamos en terapia intensiva con un FMI que nos tuvo que rescatar.

Ahora estamos en junio, tenemos un formidable escudo protector de u$s 50.000 millones, pero sigo advirtiendo a pesar del mismo, una gran desconfianza por parte de inversores internacionales: es evidente que los bonos largos y las acciones vienen operando muy feo, lo cual revela la pesada sensación que el mercado internacional sigue teniendo respecto a la Argentina, a pesar del salvataje.

Vuelvo ahora en junio a reflotar lo mismo de mayo: necesitamos anuncios fuertes y firmes en las dos dimensiones, política fiscal y política monetaria. Parecería que este gobierno nunca entendió el significado de la urgencia y sigue sin hacerlo.

Otra vez, vuelvo a resaltar que por la actitud y decisión del actual equipo económico y monetario estamos neutralizando el shock de confianza que había generado el anuncio del salvataje que se esperaba originalmente en u$s 30.000 y terminó siendo muy superior en u$s 50.000, sorprendiendo muy favorablemente al mercado, pero esta sensación favorable se está desvaneciendo muy aceleradamente.

Es tiempo de actuar hoy mismo, paremos con hacer la plancha todo el tiempo.

 

* Las opiniones expresadas son personales y no necesariamente representan la opinión de la UCEMA.

Tags relacionados