Una sociedad solo de freelancers es insostenible: de cada u$s1.000 que facturan reciben u$s 450

En Argentina cada día son más los jóvenes expertos en tecnología que buscan trabajar para el exterior y facturar en dólares. Sin embargo, esto junto con los costos a los que se ven obligados a enfrentar, terminan motivando al trabajo informal para evitar perder más de la mitad de sus ganancias.

En nuestro país existe un gran fenómeno que señala que cada vez son más las personas que eligen y deciden trabajar para el exterior y de esa manera facturar en dólares -un fenómeno potenciado por la pandemia y la posibilidad de trabajar desde casa para cualquier parte del mundo- . Sin embargo, son muchas las trabas que se presentan en el camino y que desencadenan en una disminución muy significativa de las ganancias, así como también, y sobre todo, en el trabajo informal. Este último se presenta como el verdadero drama de la industria de exportación de servicios de tecnología, ya que muchos trabajadores se embarcan en él sin conocer todas las consecuencias.

Freelance en Argentina: cómo buscar trabajo afuera y cobrar en dólares

Quienes trabajan en el mundo de la tecnología de forma independiente, o como "freelance", se enfrentan directamente a esta situación. 

Al día de hoy, si sos un freelance que trabaja como monotributista dentro de la legalidad, por cada 1.000 dólares que factures te quedan 450 que se cobran al dólar oficial. 

Y este porcentaje es aún peor cuando se supera el límite que obliga a abandonar el monotributo y saltar a algo más complejo; en este caso, aquel que gane 5.000 dólares tendrá más costos e impuestos y terminará con apenas 1.465 dólares, casi lo mismo que si ganara la mitad. Sin embargo, esta no es la única consecuencia y así como esto lleva a la informalidad, también se va comoditizando la industria de servicios. En este aspecto, pasamos de exportar valor agregado a vender horas de trabajo precarizado. Es por ello, que sería sumamente difícil y poco sostenible en el tiempo que todo el mundo trabajara de forma freelance ya que por el contrario, es algo que dura lo que dura el tipo de cambio conveniente.

  Pese al mundo de los emprendedores, esta situación también golpea al mercado interno y a las pymes del país, ya que mientras que estas necesitan de los servicios de tecnología, la primarización comienza a dejar a la luz un desabastecimiento de los servicios locales que afecta a toda la economía local. De esta forma, los productos o servicios que se podrían producir desde Argentina, solo terminan consiguiéndose afuera, con un valor agregado. Todo esto señala, no un problema con los freelancers, sino que, si todos los Team Leader, Srs y arquitectos terminan trabajando como independientes, nadie va a poder armar proyectos de calidad que involucren y formen equipos diversos. ¿Quién va a coachear a los juniors y trainees en la Argentina?.

Toda esa parte que no se puede aprender con cursos, sino con experiencia real en los proyectos con equipos y con una relación más artesanal de maestro-aprendiz puede desaparecer. Y el mercado de freelancers no suele contratar a juniors independientes. No hay precio para eso.

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