Tarifas: quieren empresas que ganen, inviertan y que la gente pueda pagar

En el medio de la pandemia, la energía vuelve a ser un problema para la Argentina. Al mismo tiempo que se discute un plan de incentivos para generar mayor inversión de las empresas productoras, las tarifas que aumentaron fuerte durante el gobierno de Mauricio Macri vuelven a estar atrasadas si se miden con la inflación. 

En una entrevista con El Cronista, el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), Federico Bernal, que esta semana realizó una segunda denuncia contra el ex secretario de Energía, Juan José Aranguren, dijo que las tarifas tienen que actualizarse. También dijo que tienen que ser pagables.

Y en este punto creo que es central la discusión que se viene. En una Argentina donde la inflación está en baja pero sigue siendo muy alta, donde el desempleo aumentó producto de la pandemia y de la cuarentena, donde la asistencia del estado se hace esencial para casi nueve millones de argentinos y para muchísimas empresas que tuvieron que recurrir al Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) para poder pagar sueldos y no sumar más rojo financiero, hablar de aumento de tarifas es incorrecto políticamente. Al mismo tiempo, como la sábana es muy corta, no subir las tarifas implica, tal vez, problemas de generación de energía. 

"Las empresas tienen que ganar y tienen que poder invertir; y el servicio público tiene que expandirse y cumplir su rol como herramienta estratégica para el desarrollo humano, económico, productivo y federal del país. Desde hace más de un mes estoy recolectando y analizando el estado de situación de las empresas, porque llevan desde octubre de 2019 congeladas las tarifas.

En el marco de la revisión y la auditoría pediré una asistencia extraordinaria, pues el servicio público no puede dejar de prestarse. Asimismo, y si el Poder Ejecutivo acepta nuestras recomendaciones, considero fundamental que las empresas participen activamente de la confección de eventuales nuevos cuadros tarifarios. Es decir, tarifas se tienen actualizar pero tienen que ser pagables", le dijo Bernal a este diario.

El otro problema es cómo recuperar los pequeños comercios, las pequeñas empresas que fueron acumulando deudas de tarifas de servicios públicos porque en muchos casos directamente hace cinco meses que no abren sus puertas. La situación está lejos de tener una solución fácil. Lo que parece seguro es que esta vez, el Gobierno no quiere seguir la ruta del tarifazo, pero tampoco quiere sostener precios ridículamente bajos. 

La energía es clave para el desarrollo de un país y es esencial para los habitantes. En el contexto actual de la Argentina todo es difícil: generar inversión, subir las tarifas y pagarlas. Lo que resulta clave es cómo será el nuevo reparto, quiénes y cómo pagarán para tener la energía suficiente.

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