Los mercados de predicción ya tienen un favorito claro en Brasil, y no es el actual presidente. Según la plataforma Kalshi, Flavio Bolsonaro tiene hoy 58% de probabilidad de ganar la presidencia, contra 42% de Lula con operaciones por un total de u$s 5,3 millones.
Los mercados de predicción funcionan haciendo que los interesados ponga dinero detrás de su pronóstico sobre un evento futuro —una elección, una decisión de la Fed — y el precio se lee directamente como probabilidad implícita.

A diferencia de una encuesta donde opinar no cuesta nada, acá equivocarse sale caro. Cuanto mayor el volumen operado, más confiable la señal. Plataformas como Polymarket y Kalshi acumulan buen historial: en las elecciones de EE.UU. de 2024, mientras las encuestas mostraban paridad entre Trump y Harris, ambas ya daban a Trump como favorito claro.
En Brasil hace apenas un mes y medio el cuadro era completamente distinto: a comienzos de agosto, Lula llegó a cotizar 67% de probabilidad de reelección. El giro de casi 25 puntos en pocas semanas es la fotografía más nítida de lo que viene pasando en la campaña brasileña.
Una investigación federal sobre el hijo de Lula sacudió la campaña a mediados de agosto. La primera vuelta es el domingo 4 de octubre. Si nadie supera el 50% de los votos válidos, hay balotaje el 25 de octubre.
Quien sea el que gane deberá tomar la motosierra de Milei para equilibrar las cuentas públicas. Lula rompió el termómetro y Polymarket está prohibido en Brasil y la justicia también prohibió la reproducción de sus estimaciones.
En la Argentina, el contraste es total. Kalshi tiene a Milei con 66% de probabilidad de reelección en 2027 y a Kicillof en 28%. Pero lo que salta a la vista no es tanto el número sino el volumen: apenas u$s 37.000, menos del 1% de lo que mueve el contrato brasileño. Obviamente falta una eternidad en los tiempos argentinos para octubre del 2027.





