Guerra Rusia-Ucrania: preocupa a los exportadores argentinos su situación frente al BCRA

Como en el 2008, uno de los mayores desafíos que tendrán las empresas será cómo solucionar la posible falta de ingreso y liquidación de divisas a término en el mercado libre de cambios argentino.

Corría el año 2008 y la Argentina se veía afectada por la crisis financiera internacional. Sus exportaciones no quedaban ajenas a la renegociación de contratos, modificación de precios, pagos parciales o las demoras en la entrega de bienes. 

Todo este escenario dañó severamente algunos sectores privados, como fue el caso de las exportaciones de pollos de la Argentina. Las empresas no sólo veían reducidos sus cobros sino que también, tuvieron que enfrentarse al Banco Central (BCRA) por la falta de ingreso y liquidación de divisas en el mercado de cambios, conforme lo exigía el histórico Decreto 2581/64- reestablecido por el 1606/01 y 1638/01 en esa época.

Hoy podría trazarse un paralelo, con algunos matices, con la actual situación que enfrentan las empresas exportadoras argentinas a Rusia producto de la guerra en Ucrania.

Según informó la Cámara de Comercio e Industria Argentino-Rusa, hay demoras en la entrega de mercaderías por no haber fletes directos a Rusia sumado a las trabas de algunas navieras para seguir operando con dicho país, por lo que quedan a la espera en puertos de Europa. 

A ello se suma que los importadores rusos no pueden girar fondos por el bloqueo de SWIFT. También la renegociación de las compraventas internacionales que piden los importadores rusos producto de la devaluación del rublo frente al dólar y consecuente imposibilidad de pagar la totalidad del precio convenido. Y la demora en el arribo de los papeles a los importadores para el retiro de las mercaderías. 

Los exportadores argentinos buscan puntos de negociación ya que o bien no pueden relocalizar la mercadería o no pueden traerla devuelta sin grandes pérdidas.

Como en el 2008, otros de los mayores desafíos que tendrán las empresas será cómo solucionar la posible falta de ingreso y liquidación de divisas a término en el mercado libre de cambios argentino, conforme el régimen de control cambiario vigente desde el 1 de septiembre de 2019 (DNU 609/19, DNU 91/19). 

El incumplimiento puede acarrear no sólo un supuesto ilícito penal cambiario sino que, de existir exportadores que deben estar inscriptos en el Registro de información cambiaria de exportadores e importadores, ante incumplimientos de ese tipo, puede serle suspendida la inscripción en el registro en los casos previstos en el artículo 17 (medidas cautelares) de la Ley 19.359 y sin perjuicio de la aplicación de las restantes medidas allí contempladas. 

Mientras dure la exclusión, el sujeto será considerado a los efectos que corresponda como "No Inscripto". No se admiten para el BCRA, ni compensaciones, ni renegociaciones o readecuaciones de precios y contratos. 

Más allá de lo que la jurisprudencia en la materia penal cambiaria pueda considerar, según la cual el ingreso y liquidación no es un valor absoluto sino sujeto a la percepción del contravalor de la compraventa, hay que señalar, que para el BCRA basta verificar en el Sistema de Seguimiento de Cobros de Exportaciones de bienes (SECOEXPO) - los "incumplidos vigentes" o bien ingresos tardíos de divisas, para producirse los incumplimientos con sus consecuencias.

¿Qué hizo el BCRA antes situaciones similares en el 2008? Emitió una norma específica producto de la problemática, la que admitía consultas al BCRA, lo cual debería también darse en la actualidad. 

En efecto, se trata de supuestos de fuerza mayor, de público y notorio conocimiento y de causas ajenas al exportador argentino, quien no deja voluntariamente las divisas en el exterior como negociación clandestina sino por el contrario no puede hacerse de los cobros correspondientes o bien lo podría hacer tardíamente o parcialmente. 

Bajo el viejo régimen las consultas no prosperaron, como sucedió con el caso de las exportaciones de pollos y las empresas debieron llevar adelante otras alternativas de solución técnico- formales para regularizar la situación. 

Sin perjuicio de ello, la emisión de una Comunicación del BCRA como marco de excepcionalidad, podría tranquilizar las aguas para no pocas empresas y evitar también la afectación de aquellas que formen parte de los Registro de información cambiaria de exportadores e importadores. Las soluciones o situaciones desde lo cambiario pueden ser diferentes según los casos, habrá que determinar también con precisión los alcances del control cambiario impuesto en Rusia como impactaría normativamente frente al nuestro.

* Graciela Álvarez Agudo es abogada. Se especializa en temas penales cambiarios y comercio exterior.

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