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Más allá de los bots: precios a la baja por la desigualdad

En una empresa importante del mundo industrial hablan de que están atravesando una "tormenta perfecta", por una combinación de lo peor que dejó el gobierno anterior con el impacto del ajuste de la administración actual, una sumatoria que pocos exponen así, en su conjunto.

"En los últimos 6 meses de 2023 se aprobaron importaciones sin sentido, vaya a saber uno bajo qué mecanismos que deberá investigar la Justicia", explica el CEO de una compañía con presencia en todo el país, que prefiere mantener el anonimato y preservar hasta el rubro al que se dedica porque sería muy fácil identificarlo. Tiene una historia de idas y vueltas al compás de los ciclos económicos de las últimas dos décadas.

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Recuerda lo que todos más o menos tenemos presente. Hasta el 10 de diciembre, el tema era importar al dólar oficial de 350 porque se veía venir la devaluación. Los salvoconductos paralelos de autorizaciones que sacaban cargas se multiplicaron al punto de que entró mercadería como nunca, más como una cobertura dolarizadora que para abastecer una supuesta demanda.

Más allá de lo que eventualmente indaguen jueces y fiscales sobre estos hechos, que los hombres de negocios se animan a contar cada vez más, lo relevante en términos productivos es que hoy ese stock que se acumula en galpones sin salida se vuelve un problema extra para transitar el momento más duro de la recesión.

Desde diciembre pasado se acentuó una retracción de la demanda como pocas veces se vio en tan pocos meses. Caídas de dos dígitos en todos los rubros según mediciones oficiales y privadas. Sin ventas, nunca se termina de liquidar lo que se importó el año pasado a troche y moche. Entonces "nadie necesita reponer nada", explica el mismo industrial que va parando líneas de producción y se agarra la cabeza mientras mira las pantallas de sus fábricas aquí y allá.

Con la industria cayendo al 50% en su caso y la venta al público un 30% abajo, ya tomó la decisión de despedir 160 empleados de los 1500 que tiene desparramados por varias provincias, en un movimiento que no pareciera ser el único que piensa a hacer para atravesar la crisis. Todo lo que en el verano eran suspensiones y adelantos de vacaciones, empieza a tomar la forma de desvinculaciones ante la falta de señales de que se revierta el ciclo.

Si la combinación del stock extra de materias primas y producto terminado que generó el ingreso inexplicable de importaciones del año pasado más un derrumbe de la la demanda popular ya parece mucho, las unidades productivas se enfrentan a lo que puede llegar a ser un golpe de gracia en las próximas semanas: la llegada de las boletas de luz ahora, y próximamente de gas.

En algunas pequeñas y medianas empresas del Gran Buenos Aires el salto en las tarifas ya está implicando incrementos de hasta cuatro y cinco veces respecto de lo que se pagaba el año pasado: donde la luz costaba $1 millón de pesos, llegan facturas de hasta $5 millones. Pero con la mitad de las ventas.

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Suba de costos y caída de la producción es la doble Nelson de este momento en el que la discusión pública es si habrá una recuperación en "V" como plantea el Gobierno y algunos economistas o será una "L" con sufrimiento prolongado, o todas las variantes en el medio que se puedan graficar con una curva y sus diversas formas.

Mientras tanto, el equipo económico intenta dejar atrás el papelón de haber validado supuestos datos de precios de una cuenta de Twitter que los inventaba con el nombre de un supermercado.

La cuenta JumboBot, que citó hasta el propio presidente Javier Milei resultó ser falsa y reveló la ansiedad por contar con información que exprese que el rumbo económico hacia la desinflación es cierto.

El ministro de Economía, Luis Caputo, insistió ayer de hecho al repostear otra vez CotoBot, otro algoritmo en este caso que sí releva precios automáticamente de las publicaciones on line de los supermercados, y desafió: "Si este bot también es trucho, también me avisan por fa".

El funcionario no está con suerte en las incursiones de este tipo. Rodrigo Quiroga, experto en ciencia de datos, demostró en su cuenta de X que por la forma de medir los precios, la información de este robot también puede resultar engañosa ya que no replica el tipo de canasta que sí releva el Indec.

Donde CotoBot reflejó una variación semanal de 0,22%, con una canasta símil del Indec hubiera dado 1,81%. La extrapolación mensual del bot daría 2,58%, pero con la metodología del instituto oficial de estadísticas daría 7,36%. Son detalles que tal vez explican por qué el titular del Indec, Marco Lavagna, publicó en sus redes que las mediciones del ente estadístico son "irremplazables".

Como sea, el Gobierno se abraza a todo tipo de mediciones de consultoras que reflejan un freno de las remarcaciones de precios en los alimentos durante las últimas tres semanas. Hay algunas que le dan la razón. Hay que decirlo.

LCG lleva tres semanas de cero coma. PxQ asegura que abril podría dar un dígito si no fuera por los aumentos de tarifas. Orlando Ferreres midió una inflación núcleo del 9,2% en marzo, cuando en febrero había dado 12,7.

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El tema es que si se mira la inflación que dio la Ciudad de Buenos Aires -13.2% en marzo- aparece la pregunta de hasta qué punto el costo de vida podrá seguir bajando al famoso "dígito alto" cuando impacten los servicios públicos.

Con todo, en la búsqueda de informes que hablen de una tendencia hacia menores precios, hay un reporte recientemente publicado por la consultora NielsenIQ que le pude servir a la Casa Rosada.

Justamente plantea que se viene una era de "precios bajos" de parte de las empresas en países como la Argentina, pero por la peor de las razones: la búsqueda de no perder porción de mercado al compás del crecimiento de la desigualdad social. Más triste que domingo a la tarde.

"El índice de Gini de Argentina, que mide la desigualdad social, se sitúa en 42, reflejando un escenario desafiante para los consumidores y las empresas", indica el comunicado de la firma de consultoría.

"Esta desigualdad genera que cobre relevancia contar con alternativas de precios bajos y valida la importancia de buscar equilibrio entre los volúmenes y los márgenes", añade. Marche un posteo en X.

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