PANORAMA BONAERENSE

Los roles de Sergio y el orden que llega a la interna macrista, ahora con candidatos

Al presidente de la Cámara de Diputados se vio cómodo como componedor en el lío del Monotributo. Pero también trabaja a con otros resortes. Mientras, la oposición mastica la no candidatura de Vidal

SERGIO TRABAJA CON TODOS SUS RESORTES

Si bien le encanta, a veces lo excede y hasta termina reproduciendo algún que otro insulto al aire, pero con un nombre propio. Casi siempre el mismo.

Esta semana se lo vio muy cómodo en el rol de componedor del lío armado en la demora de oficializar el aumento a las cuotas del monotributo y el revuelo que causó su fracasada regularización.

Sin embargo, quien más clara la tienen son sus "amigos" intendentes. Las comillas, por supuesto, tienen que ver en lo mucho que se conocen y en lo que les cuesta a todos quedar amnésicos por unos meses, al menos.

Así y todos sus funcionarios más cercanos, cualquiera del área de Transporte, su cuñado Sebastián Galmarini o su esposa Malena han tenido la oportunidad para actuar como "sus embajadores", aunque lo hagan en nombre del gobierno nacional y sus diferentes organismos públicos.

Así, en cada ocasión, por separado o juntos ponen a disposición de quien lo precise toda la capacidad de AYSA, el BICE o Banco Provincia, donde Sebastián es director con mucha incidencia, más que nada porque es uno de los pocos, o el único, que conoce las necesidades de los intendentes.

Entonces, si sólo con la empresa de servicios de agua y cloacas no alcanza también están ambos bancos para destrabar lo que quieran o financien. Así lo experimentó en carne propia, esa semana, Alberto Descalzo, en Ituzaingó, cuando hablaban de diversos proyectos.

Esto también lo experimentaron otros intendentes de todas las latitudes. Inclusive algún que otro opositor, con los que el massismo se muestra también muy atento.

El otro sector en donde juega fuerte es en las negociaciones que surgen cada vez que se tratan los proyectos de creación de una nueva universidad nacional pedida por algún intendente o región.

Como ya explicamos en esta columna, estos ámbitos académicos también sirven para contener una importante cantidad de personas relacionadas con las autoridades políticas de cada lugar. No muchas veces esos son profesores, por supuesto.

Uno de los que más está trabajando al respecto es Federico Achaval, en Pilar, para destrabar el proyecto de la Universidad Nacional de esa localidad, que estará ubicada en la antigua ruta 25, donde funcionaba la sede de la Escuela Nacional Carlos Pellegrini, incendiada hace décadas y jamás restaurada en su casco histórico.

En este predio, un paraíso armado para la Argentina que era potencia, se aprobaría la instalación de un nuevo centro universitario, que también tendrá sus anexos con General Rodríguez, localidad situada al oeste de Pilar.

SI HAY INTERNAS, QUE HAYA ORDEN

El frente Juntos por el Cambio ya está masticando, sin que puedan deglutirlo fácilmente, la decisión de la ex gobernadora María Eugenia Vidal de no ser candidata en la provincia que la vio gobernadora y de la que dijo jamás se iría como dirigente.

Esto no sube no solo la discusión sobre el lugar de las listas, sino que también genera una descomposición para lo que los propios intendentes tenían organizado. Sin internas en sus distritos, todo lo demás quedaba habilitado.

Ahora no parece que será así. Si quedan ratificadas las tres listas que pretenden disputar la PASO bonaerenses de JXC, más la posible anexión de José Luis Espert con su porción de libertarios, será imposible armonizar listas locales. Además, si los que encabezan las nóminas nacionales pretenden ganar, no dejarán a personas en las que no confían el futuro de su vida y obra.

Uno de los lugares más atractivos puede ser La Plata, la ciudad capital de la Provincia, donde Vidal, que apoyará a Diego Santilli, pretenderá imponer a su ex secretario general de la gobernación, el consultor Fabián Perechodnik, mientras que Jorge Macri pretenderá instalar a la senadora Carolina Píparo.

En Mar del Plata, Guillermo Montenegro deberá pelearla nuevamente contra Gustavo Pulti, el ex intendente que no volvió al kirchnerismo que acompañó en un período y ahora está muy cerca de Joaquín De la Torre, que muy probablemente emigre del ex cambiemos y se alíe con Florencio Randazzo.

Con ellos también se iría Jesús Cariglino, el ex intendente de Malvinas Argentinas, aunque un aliado de ellos, como Ismael Passaglia, en San Nicolás, se quedaría con su acuerdo cambiemista.

En San Miguel tendrán que reactivar el trabajo territorial para no quedar atrapado en la puja entre los dos grandes, Frente de Todos y Juntos para el Cambio, aunque en ambos lados haya internas que pueden llegar a ser despiadadas.

De todos estos parajes, donde parece que renació el amor fue en la zona sur, donde Néstor Grindetti recibió y se fotografió con Martiniano Molina, su antiguo par en Quilmes, que estaba bastante enojado por la discusión seccional en la zona sur del Conurbano.

Reencuentro: Néstor Grindetti y Martiniano Molina

Quien también vio luz y subió fue Graciela Ocaña. De repente se "acordó" que era diputada nacional por la Provincia de Buenos Aires, y mientras no descuida su jugada porteña para ser reelecta visita amigos en Escobar junto con Adrián Pérez, con el que creó Confianza Pública.

Ocaña, hace cuatro años, le había ganado la pelea a Facundo Manes cuando éste pretendía ser primer candidato a diputado nacional y Vidal lo invitaba con milanesas en su propia casa. Ahora parece que no hay lugar para "la hormiguita".

Si bien falta, por ahora habría tres candidatos en Juntos por el Cambio. Uno sería Jorge Macri, o el que un grupo de intendentes más radicales bonaerenses dispongan; Santilli, con el apoyo de los territoriales de Alex Cambell y los ex funcionarios de Vidal, y la dupla Gustavo Posse - Emilio Monzó, aunque aún no definieron quién irá de primer candidato a diputado nacional.

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