Habiendo logrado importantes avances en la reducción de la inflación con ordenamiento en el sistema de precios, lo concerniente en materia fiscal, monetaria y cuestiones relacionadas, nos encontramos, ahora, con desafíos en el armado de la estructura económica del país. Las adaptaciones requeridas se dan, además, en un contexto internacional cambiante e incierto.
Las respuestas a estos desafíos impactan en la actividad económica, perspectivas personales y decisiones de inversión. Ello es más complicado en un país como el nuestro con desequilibrios acumulados, señales previas que llevaron a asignaciones de recursos insostenibles y un historial de cambios sustanciales en las reglas de juego.
Llevar adelante las transformaciones requeridas depende mucho del manejo de la transición desde el estado previo a uno más prometedor, que aproveche los elementos disponibles, los desarrolle y adapte si fuera necesario, de manera tal que no se destruya lo que corresponde preservar, pero que permita un ordenamiento que de lugar a mayores ingresos sostenibles para la sociedad.
Además, se requiere un contexto adaptable a las oportunidades que se presentan, que se caracterizan por alteraciones frecuentes en las prácticas comerciales y en cuestiones geopolíticas al mismo tiempo cuando hay marcada aceleración en innovaciones tecnológicas.

En la situación actual, ayudaría tener en cuenta cuestiones sobre la implementación de la apertura comercial, como también la necesidad de reforzar canales que fortalezcan mecanismos de adaptación, sin que ello implique garantizar a todos y cada uno de los afectados.
En lo comercial, entre otros, seria incluir secuencias y grados en la aplicación de la apertura en conjunción con el armado de externalidades competitivas (ej. Infraestructura, lo tributario). En el segundo grupo, sería considerar iniciativas como la promoción de programas de entrenamiento y capacitación de las personas con participación institucional y de empresas, incluyendo ciertos créditos tributarios o formas de financiamiento.

Aspectos en las discrepancias nacionales
En el orden local hubo importantes avances hacia una “normalización”, aunque con altibajos en la implementación, y sin que necesariamente esté concluida la labor. Tenemos:
- Realineación importante de precios relativos a niveles más “naturales” y sostenibles. Ello abarca desde la simplificación del régimen cambiario hacia un único tipo de referencia -ej. el aplicable al comercio exterior más uniforme, particularmente computando el aplicable para la importación de productos que tenían un permiso especial- hasta niveles de precios de servicios públicos más relacionados con sus costos.
- Coherencia en materia fiscal con la política monetaria y el financiamiento del sector público, para lograr equilibrios que permitan mejoras notorias en el resultado de Tesorería, que dan lugar a una trayectoria de deuda manejable y una política monetaria/cambiaria regulando la creación de dinero logrando objetivos de acumulación de reservas internacionales.
Ir sentando bases para mejorar el clima de inversiones, también significa incorporar cuestiones que conlleven a una transición probada en varios otros aspectos y una participación de las administraciones provinciales y municipales en las áreas de su competencia.
En definitiva, la armonización también implica dar posibilidades de mejoras en lo personal desde un punto de partida difícil para partes relevantes del tramado nacional. Sería el caso de la actividad de los sectores Comercio, Construcción e Industria, que en conjunto representan el 36% del PBI y 44% del empleo formal, cuya actividad y empleo cayó entre noviembre de 2023 y junio del 2026, 4,5% y de 5,3%, respectivamente.
En el nivel regional, la mayor parte de la pérdida de empleo formal se verificó en la provincia de Buenos Aires, con una caída de 4,2% (365 mil puestos de trabajo), mientras la reducción del empleo formal en Córdoba fue -3,3% (58 mil puestos), en CABA -3,1% (53 mil puestos) y en Santa Fe -2,8% (46 mil puestos), entre otras. Simultáneamente, en Neuquén se crearon 20 mil puestos de trabajo formalizados en el sector privado (+7,6%, en Río Negro 10 mil puestos (+3,5%) y San Juan 1,1 mil (+0,4%), aunque simultáneamente aumentó el empleo informal.

Los cambios en el plano internacional
El complejo contexto internacional también presenta desafíos, por la diversidad y dinamismo de los cambios que están teniendo lugar. Este proceso altera los puntos de referencia para un país como Argentina, generando mayor volatilidad en aspectos diversos e impacto en la tasa de inflación y el costo de capital. Al respecto cabe señalar:
- La fuerza de los cambios tecnológicos que adquieren velocidades crecientes en innovaciones y sus adopciones en escalas cada vez más abarcativas.
- Cambios en las políticas comerciales, motivados por alteraciones en los posicionamientos geopolíticos, producidos en el marco de la búsqueda de redefiniciones de liderazgos y afianzamiento de las áreas de influencia. Para ello se están aplicando no solo cuestiones de “seguridad nacional”, sino también barreras en el comercio de mercaderías y servicios, y sanciones económicas u otras restricciones a los flujos externos.
- La persistente acumulación de desequilibrios fiscales a los que, más recientemente, se suma el notable incremento de la demanda de financiamiento privada para atender gastos de inversiones, que tensionan los mercados financieros internacionales.






