ANÁLISIS

Lo que de verdad está en juego en estas elecciones

Finalmente el misterio se ha develado. El telón se ha corrido y la oferta electoral se ha desplegado para que los argentinos vayamos a las urnas en los meses de septiembre y noviembre. Nada sorpresivo ha deparado el momento que mas disfrutan (y sufren) los políticos y los comentaristas de la política. Ni por el lado del oficialismo, ni de la oposición, aunque a esto nos referiremos mas adelante.

En términos estrictamente formales en las PASO seleccionaremos a los candidatos de las diferentes fuerzas políticas y luego, en la elección general, a quienes competirán por los cargos electivos. Estos comicios de medio término, son de carácter legislativo y de diferentes niveles. Así por ejemplo, un ciudadano de la provincia de Buenos Aires de acuerdo a la sección electoral en la que viva, elegirá diputados nacionales, diputados y senadores provinciales, y concejales y consejeros escolares a nivel municipal.

Lo primero que está en juego es el porcentaje de votos que obtengan oficialismo y oposición que determinará la composición de las cámaras legislativas, definirá mayorías y minorías y las condiciones de gobernabilidad que tendrán las cabezas de los diferentes poderes ejecutivos hasta el 2023. Ya se trate del Presidente Alberto Fernández como el intendente del pueblo más pequeño de la Argentina, todos necesitan mayorías legislativas para llevar adelante sus agendas de gobierno.

Sin embargo, en un plano menos formal, en un país vacilante como la Argentina siempre hay algo más en juego que lo meramente institucional. Si a eso le agregamos la pandemia y la situación económica, es probable que muchos sientan que noviembre es una apuesta a todo o nada. ¿Pero lo es realmente? Demos una vuelta por los diferentes espacios.

El Oficialismo

Pese a los variados análisis que ponen énfasis en las diferencias en la relación que unen al presidente Fernández con la vicepresidenta Fernández de Kirchner, incluso con las disputas a la luz del día de las que muchas veces participan movimientos sociales y otros actores no principales de la coalición gobernante, el peronismo pudo nuevamente presentar una lista de unidad. Al mismo tiempo, las cabezas de las listas, tanto de provincia de Buenos Aires como de CABA, responden en su esencia a la lógica que Alberto Fernández pregonó en su acercamiento a CFK: con el kirchnerismo no alcanza pero sin el kirchnerismo no se puede. Eso implica que el ¨diálogo¨ con los electores que no forman parte del núcleo duro lo sostienen dirigentes más cercanos al presidente, con presencia amplia en los medios de comunicación, capaces de ir a La Nación+ o a C5N. Al mismo tiempo, los peronistas no kirchneristas (el propio presidente o Sergio Massa) reconocen a CFK como la socia mayoritaria de la coalición en la distribución de cargos en las listas.

Los dos tercios en el Senado parecen hoy inalcanzables. El oficialismo aspira a alcanzar una mayoría en la Cámara de Diputados para facilitar el tratamiento de leyes sin necesidad de construir mayorías circunstanciales. El mensaje para atraer al votante es la esperanza de la vuelta a la normalidad: el fin de la pandemia, vacunación mediante, y como consecuencia que la economía recupere la senda del crecimiento.

Lo primero aparece como probable tras los anuncios de compras masivas de vacunas. ¿La normalización de la economía depende de la elección?. Es probable que el oficialismo gobernante esté buscando un acuerdo con el FMI posterior a las elecciones. Sin embargo se desconoce si ese acuerdo iría acompañado de alguna agenda de reformas o se tratará simplemente de una refinanciación. Si fuera esta última opción no habría razones para esperar a que pasen las elecciones. Otro misterio por develar.

Es evidente que dentro de la coalición gobernante conviven diferentes visiones. No solo acerca del acuerdo con el Fondo, sino también acerca de cómo tratar el gasto público y el combate a la inflación. Más allá de la coyuntura electoral, ¿existe una perspectiva acerca de cómo se resolverán esas diferencias?. ¿Un triunfo electoral del oficialismo, significaría un respaldo a la mirada más cercana al Presidente Fernández o la de la Vicepresidenta?. ¿Aparecerá un plan más ortodoxo que persiga la estabilización del dólar y de los precios? O por el contrario, ¿una victoria clara en la provincia de Buenos Aires habilitaría a retomar con fuerza las políticas más emblemáticas de recuperación del perfil industrialista con orientación mercado internista a través de la mejora del salario real?

La oposición

Con bastante éxito, la coalición de Juntos por el Cambio, aunque haya cambiado de marca, ha logrado mantener la unidad fuera del gobierno. Tarea no sencilla en la que seguramente tienen responsabilidades compartidas la madurez de los dirigentes y la ley que regula las PASO, que habilita el mecanismo para resolver en forma institucional las disputas por el liderazgo. Es probable que las primarias obligatorias hayan aportado su granito de arena para que hoy nuestro país cuente con dos coaliciones que le dan estabilidad al sistema político.

Pero no solo se ha mantenido con éxito sino que seguramente en el universo opositor veremos la disputa electoral más atractiva en la primera instancia de votación. Me refiero a la que tendrá lugar entre Diego Santilli y Facundo Manes. Pero aquí surgen las mismas o similares preguntas. Porque la coalición opositora también está atravesada por diferencias. Entre sus votantes, que van de visiones mas moderadas a las más radicalizadas, y entre sus dirigentes. Estos últimos también se debaten acerca de, no solo de como oponerse al actual gobierno peronista, sino también sobre que deberían hacer en caso de llegar al gobierno.

Los más duros señalan que el aprendizaje del periodo 2015-2019 es que hay que emprender una agenda de reformas que, de manera veloz, permita desarticular la argentina populista. Los moderados, por el contrario, señalan como principal déficit de la presidencia Macri la dificultad para generar consensos, sin los cuales todo proyecto de largo plazo en nuestro país estaría destinado a fracasar. Lo cierto es que, ni los primeros señalan como tienen pensado resolver la conflictividad que pueden generar las reformas o acerca de cómo van a construir la coalición reformistas, ni queda claro de los segundos como se van a alcanzar los acuerdos que hace décadas que no podemos construir. La pregunta es si Manes o Larreta o Bullrich o Lousteau, por mencionar a algunos, encarnan estas visiones o si asistiremos nuevamente a la dominación del marketing y la comunicación por sobre el debate de ideas y el desarrollo de planes y políticas.

¿Sorpresas?

Son imprevisibles, sino no serían sorpresas, y los analistas serían magos. Hace tiempo que no las hay en la política argentina. La última probablemente sea el triunfo de Francisco De Narváez sobre Néstor Kirchner. Como ya mencionamos, el sistema político argentino parece gozar de cierta estabilidad. Sin embargo, también notamos la aparición en diversas listas de figuras con nula o muy baja trayectoria política pero con alto nivel de conocimiento en los medios de comunicación. Es probable que esto tenga que ver con el crecimiento de cierta apatía en los votantes así como un número de indecisos mayor en relación a elecciones anteriores. Debemos seguir con atención este fenómeno.

¿Qué está en juego entonces? En lo político inmediato, probablemente los contornos de la disputa electoral del 2023. En la perspectiva de largo plazo, probablemente sigamos atrapados en el mismo laberinto borgeano a la espera o en la búsqueda del mapa que nos muestre el camino al desarrollo.

Tags relacionados

Comentarios

  • DA

    Dario Antocha

    30/07/21

    ya lo e dicho. antes que ahora. Nadies propone objetivos y plan para lograrlos, que en definitiva es lo que marca el futuro del país, y lo que sin duda se debes votar, caso contrario simplemente somos espectadores de una lucha electoral

    0
    0
    Responder
  • EG

    Elver galarga

    29/07/21

    Siempre discutiendo nombres, saben que proponen cada uno? ah cierto, ya ni se molestan en mentir con las promesas pre campaña

    1
    0
    Responder