Las aseguradoras y la reconstrucción de las pymes

La pandemia del coronavirus Covid-19 tendrá un impacto sobre la totalidad del sistema productivo argentino cuya profundidad y duración todavía desconocemos. La única certeza que tenemos al respecto es que su magnitud no tendrá precedentes en la experiencia reciente.

En nuestro país, las pymes emplean a siete de cada diez trabajadores. Como sucede en todas las crisis, y esta no será la excepción, este tipo de empresas son las que más sufren ante situaciones económicas y sociales adversas, cuya supervivencia se ve más amenazada y, con ella, los puestos de trabajo que sostienen.

Las compañías de seguros no están exentas de los avatares de esta crisis y tienen por delante una etapa desafiante en los que se pondrá en juego su capacidad de sostener el servicio con una recaudación que se verá fuertemente afectada. A pesar de ello, tenemos la responsabilidad de aportar al sostenimiento del entramado productivo usando las herramientas que ya existen para hacerlo.

Las normas que regulan la actividad aseguradora establecen cuáles son las inversiones computables, es decir, el destino de los fondos que asegurarán el cumplimiento de los siniestros que las compañías eventualmente tengan que afrontar. Así, por ejemplo, actualmente se exige que un mínimo del 5 por ciento y hasta un máximo del 20 del total de las inversiones sea aplicado a inversiones que apuntan al financiamiento para el desarrollo productivo de las PyMEs en Argentina.

El stock total de inversiones de las empresas que componen el sistema asegurador es de $ 825.000 millones. Con una modificación a la mencionada regulación, que exija a las compañías aseguradoras invertir el 20% del total, el Estado podría asegurarse que $ 165.000 millones sean destinados al financiamiento del desarrollo productivo de las PyMEs, sin necesidad de recurrir a emisión monetaria y sin precisar la ayuda, ni favores de los bancos.

De esta manera, los pequeños y medianos empresarios podrán acceder de forma rápida a financiación a tasas que no deberían superar el 25% anual, brindando una solución plausible, inmediata y sin comprometer la caja del Estado Nacional. Este dinero servirá para crear instrumentos de inversión que permitan apoyar a las pymes en este difícil momento que se encuentran atravesando.

Entendemos que es posible implementar una línea de crédito a tasas bajas que permitan que el circuito productivo continúe funcionando, y así evitar la pérdida de puestos de trabajo. En este momento tan delicado que atraviesa el país, el sector asegurador cuenta con los medios para colaborar y trabajar entre todos los sectores para superar esta inesperada crisis y volver al esperado carril del desarrollo.

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