

El mundo financiero transita la segunda semana del año un poco desconcertado entre el agobio de la ola de calor y tormentas y caídas abruptas de temperatura. Soplos de aire fresco alegran las jornadas en el Banco Central. Se trata del cambio de política monetaria y de acumulación de reservas que encaró la conducción económica en respuesta a los compromisos con el FMI. Desde la puesta en marcha del nuevo esquema de bandas cambiarias que ajustan por la evolución de la inflación y el compromiso de compra de divisas, el 1° de enero el BCRA adquirió u$s 563 millones. Este jueves fueron u$s 47 millones, que llevaron las reservas a u$s 44.646 millones. Siguen en terreno neto negativo, pero menos. El miércoles el saldo de compras había sido de u$s 187 millones. El riesgo país empieza a responder. Ayer rompió el maleficio de subida inexorables y concluyó la rueda a 571, cambió la tendencia de los últimos días.
La oferta de dólares del pago de cupones, de las emisiones de ON de empresas y los bonos del Central facilitaron la acumulación de reservas
Fue consecuencia de una serie de operaciones, una verdadera partida de simultáneas que juega el Gobierno para controlar el tipo de cambio. Ya fueron tres ruedas consecutivas a la baja con el oficial, al mínimo en un mes, a $ 1470, para lo cual absorbió pesos en operaciones con bonos que buscaban tener que impulsar demasiado arriba las tasas de interés. Todavía no se aplacó la volatilidad de las tasas.
¿Pasó lo peor después del stress del Tesoro para pagar los cupones u$s 4200 millones hace una semana? Por lo pronto, se conjugaron, en lo que el dólar respecta, una cuenta holgada de dólares en los bancos, lo que impacta en las reservas, por los pagos que se embolsaron los inversores en AL y GD. También empiezan a fluir las emisiones de deuda de empresas, que también alimentan reservas.
Las reservas siguen en terreno neto negativo pero la tendencia ya relaja la relación con el FMI y también con los inversores, que vuelven a creer
Hay buenos logros del sector corporativo. Ayer, por ejemplo, Telecom levantó u$s 600 millones con una ON a diez años, el mayor plazo de sus emisiones y el menor rendimiento que logró la compañía desde 2019: 8,625%. La tasa de 8,50% comprimió 50 puntos respecto de la referencia inicial al mercado. La firma lo atribuyó al marco de estabilidad macroeconómica, “que fortalecieron la previsibilidad, la confianza de los inversores y las condiciones generales del mercado”.
En una semana que concluye alterada por lo que fue un dato que nadie esperaba en tal contundencia como el de la inflación de diciembre, de 2,8%, y proyecciones que apuntan a un primer semestre no debajo de 2%, probablemente con una escala en torno e 2,6% en enero también influida por el cambio de metodología del Indec, el respiro de la acumulación de reservas no es menor. Probablemente sea una de las condiciones generales del mercado aludidas por Telecom y elogiada ayer por el FMI. Las bases que faltaban para despertar mayor confianza empiezan a emerger.