Las reservas acaban de perforar los u$s 39.000 millones y ya retroceden 26% desde el récord de u$s 52.654 millones de enero de 2011, un fenómeno de arcas menguantes agravado por el mismo cepo que debía combatirlo.
Es cierto que los agrodólares tardaron en llegar. Pero la liquidación bajo la mirada atenta de Moreno ya ganó ritmo. De hecho, en abril los exportadores vendieron unos u$s 3.000 millones contra u$s 2.350 millones en abril del año pasado y u$s 2.600 millones en el mismo mes del 2011. En el acumulado del año, la liquidación ya iguala la de los dos años anteriores y su ubica en torno a los u$s 7.000 millones. En la última semana de mayo, la industria oleaginosa y exportadora de cereales liquidó u$s 726 millones, casi un 10% más de lo que había ingresado en la misma semana del año pasado. Más allá de las presiones oficiales, la baja en los precios de la soja y una expectativa diluida de devaluación brusca post-electoral ayudaron.
¿Por qué entonces el Banco Central sigue realizando compras tan magras de divisas? Principalmente porque el cepo disparó la fuga turista. Así lo apuntan en el Estudio Broda, donde estiman que en abril los gastos en el exterior por este concepto supusieron la salida de u$s 1.000 millones contra u$s 426 millones en 2012 y u$s 353 millones en 2011. Esto es, se triplicaron en relación a dos años atrás. En lo que va del año, esta fuga suma u$s 3.500 millones, cuando el año pasado fue de u$s 2.100 millones y el anterior, de u$s 1.450 millones.
No es por supuesto la única explicación para estos dólares que se perdieron en el camino. Una mayor demanda de divisas para atender a importaciones energéticas su suma a otro fenómeno que, si bien no involucra grandes sumas, es una buena muestra de los daños colaterales del cepo. Hace dos años, entre enero y abril, habían ingresado a la Argentina por préstamos financieros del exterior unos u$s 2.000 millones. Para el 2012, ese flujo ya se había recortado a apenas u$s 250 millones. En lo que va de este año, en cambio, el signo se revirtió. No sólo ya no hay acceso a líneas de crédito del exterior sino que se están cancelando deudas, por lo que se fueron u$s 1.520 millones.