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Snipers y ñoquis

El informe de gestión del jefe de gabinete contó con un amplio operativo de seguridad, de una parecida magnitud a una apertura de sesiones. El presidente y su comitiva arribaron al Congreso, donde francotiradores monitoreaban cada uno de los movimientos en el perímetro.

Segundos antes de la aparición de Milei, el Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF) circuló por los pasillos de Diputados con rifles M4A1, de disparo automático, capaces de perforar chalecos antibalas y con un alcance de 500 metros. “Son snipers que utilizan estas armas para eventos de esta importancia”, afirmó una fuente del dispositivo.

No todo fue preocupación por la seguridad y concentración por la hostilidad opositora. Milei improvisó antes de la sesión una reunión de gabinete en el despacho de Martín Menem, donde también estuvo Patricia Bullrich. Sonrisas y aliento para Adorni antes de ingresar a su prueba de fuego.

Para descomprimir la tensión, el ministro coordinador pudo aprovechar al mediodía de un plato de ñoquis, justo un 29. Lo acompañó con ensalada, además, de queso y fiambre. También había empanadas y sándwiches, mientras que para tomar había agua y gaseosa. No estuvo solo en ese cuarto intermedio. Se trató de un almuerzo junto a Martín Menem y Diego Santilli.

Además de los mencionados, el gabinete estuvo en pleno: la secretaria de la Presidencia, Karina Milei; el ministro de Economía, Luis Caputo; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; la titular de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el ministro de Defensa, Luis Presti; el de Desregulación, Federico Sturzennegger; el de Justicia, Juan Bautista Mahiques; y el de salud, Mario Lugones.

Fuente: REUTERSMariana Nedelcu

Además, el convite incluyó al asesor presidencial Santiago Caputo; a la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, y al titular del Banco Central, Santiago Bausili. Todos los hombres y mujeres del presidente, juntos, para acompañar al exvocero en su exposición.

Tiempo muerto y festejos

Adorni llegó al Congreso con alrededor de 60 asesores, quienes ayudaron al jefe de gabinete en tiempo real en medio de la tanda de preguntas de los diputados. Son integrantes de la Secretaría de Asuntos Estratégicos, a cargo de Ignacio Devitt, sumado a otros asistentes de otros ministerios. “Somos 10 menos que en otras gestiones, hoy está más concentrado en menos áreas”, aclaró uno de ellos.

El oficialismo impuso que ante cada ronda de consultas podía disponer de un cuarto intermedio, casi como el “minuto” o “el tiempo muerto” que se permite en el básquet ante cada aprieto. Se montó una oficina en el Salón Delia Parodi.

Hubo abrazos y festejos en el entorno del expanelista. No solo calificaron la participación de Adorni como “sólida”, sino que resaltaron las gestiones debajo de la superficie con la mayoría de los bloques opositores para que haya “un pacto de no agresión”. Tal como adelantó El Cronista, emisarios del ministro coordinador se reunieron la semana pasada con los jefes de bloque de cada espacio para evitar que el exportavoz sea duramente fustigado por las causas judiciales que lo atormentan.

“Los diputados cumplieron, estamos contentos. Salió redondito”, declaró, entre sonrisas, uno de los principales funcionarios a cargo de la misión libertaria, mientras se retiraba por la Avenida Rivadavia.

Aparato y palcos vacíos

El oficialismo buscó brindarle una atmósfera inmejorable a Manuel Adorni, en el marco de su informe en el Congreso. En cierta similitud a otras gestiones, la Casa Rosada movilizó militancia. La mayoría provino del conurbano bonaerense, con libertarios que llegaron en algunas combis desde Ezeiza y San Martín. Hasta asistieron dirigentes de Santa Cruz, con mamelucos de YPF.

Se ubicaron en el segundo y tercer nivel de los palcos que dan al recinto. Aplaudieron y elogiaron al jefe de gabinete y al presidente. “Les pidieron que se porten bien, que no se sobrepasen. Iban para apoyarlo a Manuel y no para pelearse con los K o los zurdos”, enfatizó uno de los armadores.

Sin embargo, sorprendió la salida masiva y adelantada del 70% de los dirigentes que habían llegado a esos palcos. Apenas terminó la introducción de Adorni y se retiró el presidente, se vaciaron casi todos los espacios dedicados a la militancia. El exvocero enfrentó el asedio opositor sin su tribuna, solo quedaron firme su hermano Francisco, Santilli y Pilar Ramírez, cada uno en su palco.