OPINIÓN

En un mercado enrulado, Guzmán busca oxígeno

Los mercados financieros siempre dan señales clave sobre la marcha de la economía y de lo que puede sobrevenir. A Martín Guzmán le cuesta ya financiar el rojo fiscal en la plaza local. Se le van acabando las fuentes a las cuales recurrir. Un viejo lema del mercado sostiene que las peores decisiones financieras se toman cuando uno está muy dulce, con mucho dinero, o cuando uno está seco, con fondos escasos y allí es cuando recurre a lo primero que tiene a mano. Obviamente el ministro de Economía está en el segundo caso, tomando decisiones que pueden ser muy caras para los argentinos en los próximos meses.

Semanas atrás, para incentivar que los bancos participen del festival de bonos de Guzmán, pidió al BCRA que permita que los papeles del Tesoro se puedan computar para los requisitos de liquidez que las entidades financieras deben cumplir. Una medida peligrosa por la exposición de bancos al Tesoro Nacional. Hoy si se consideran las tenencias en las Letras de Liquidez del BCRA y los pases, los bancos tienen el 60% de los depósitos colocados en activos oficiales. Algún día el ahorrista se va a enervar al ver el destino que se le asigna al dinero que tiene depositado en el sistema financiero.

En otro salvataje del BCRA a Guzmán el viernes comenzó a regir otra norma que pasó desapercibida. El Banco Central comenzará a participar en la venta a futuro de títulos públicos y lo hará activamente desde ahora en adelante. Así tentará a los fondos comunes de inversión a comprar los papeles de Guzmán y a tener asegurado un precio de venta a futuro por el BCRA. La medida ya fue consensuada con los principales ejecutivos de los fondos. De esta manera, se le tira otro salvavidas a Guzmán aunque no exenta de riesgo. No es casualidad que en menos de dos años, ya se le fueron dos secretarios de Finanzas al ministro de Economía. Primero fue el volátil Diego Bastourre, quien pasó a detentar una pasantía como director del BCRA. La semana pasada su reemplazante Mariano Sardi renunció aduciendo problemas de salud. El subsecretario de Finanzas, Ramiro Tosi y compañero de Guzmán en la Universidad de La Plata es el inventor de estas medidas para incentivar seguir con el festival de bonos. La inclusión a último momento en una licitación de un bono dólar linked por Tosi despertó suspicacias por sospechas de haber sido a pedido de una entidad de la plaza.

Otra señal que los mercados le enviaron al Gobierno está relacionada con el auge del "contado con liqui" y los rulos que surgen simplemente aprovechando que el BCRA interviene en la plaza siempre a la misma hora y sobre los mismos papeles. En la entidad monetaria temen que mañana, en la reapertura de las operaciones el blue salte más, en lo que consideran que será "una represalia del mercado por el nuevo cepo introducido". Son los mismos fantasmas que siempre se ven cada vez que sube la moneda norteamericana.

Pero todo esto está de lado ante la inminencia de las elecciones PASO. Las encuestas que maneja la oposición muestran que el resultado más probable es un exiguo triunfo del Frente de Todos por 5 puntos o menos, y una victoria de Diego Santilli sobre Facundo Manes. El gobierno pone en juego 20 bancas en PBA de las cuales pueden llegar a renovar 14 o 15 si se cumplen los escenarios que muestran las encuestas. Pero todos estos porcentajes están sujetos a nuevos errores que cometa el Gobierno como la "foto con champagne" del cumpleaños de Fabiola Yáñez en 2020 en plena pandemia. La inflación al mismo tiempo sigue siendo el karma mensual para el equipo económico. A tal punto llega el retroceso oficial que a Mauricio Macri le llegó un relevamiento que muestra que en San Miguel, segundo cordón del conurbano, su imagen mejoró 10 puntos. Se repite lo que sucedía en 2018 y 2019 cuando la gestión económica de Macri iba en descenso y subía la imagen de su antecesora, Cristina Kirchner. Con un país en un interminable tobogán, siempre se añoran los tiempos pasados y se culpa a los actores del presente.

La gran incógnita pasa por la reacción que tendrá Cristina Kirchner el lunes 15 de noviembre, tras las elecciones legislativas. No tiene mucho margen de acción si es que quiere evitar un default con el Fondo Monetario Internacional, el que podría ocurrir en marzo del 2022 si la ex presidente mantiene una postura combativa. Pero viene dando indicios de una convocatoria a un gran acuerdo con la oposición para tratar las condiciones que impone el FMI para un nuevo entendimiento. Esas condiciones no son nada descabelladas: simplemente dar un sendero lógico de reducción del rojo fiscal y de política monetaria coherente con una reducción de la inflación. El problema para el gobierno que el primer punto debe contemplar un fuerte aumento de tarifas tras dos años de congelamiento en los que la inflación se aproximó a 90%.

Pero ese "gran acuerdo" que eventualmente propondrá Cristina tras las elecciones puede que sea rechazado por la oposición para no contaminarse o sufrir costos políticos de las duras medidas que deberán adoptarse para encarrilar la economía. Hay otra visión dentro de Juntos por el Cambio en ese escenario: pedirle a Cristina adoptar reformas que en un eventual gobierno en 2023 de JxC, difícilmente pueda introducir. Una de ellas es obvia: un profundo cambio en las leyes laborales que hoy traban la contratación de personal. ¿Se animarán a ir por los gremios y eliminar el aporte obligatorio que deben hacer todos los empleados a las obras sociales?

Igualmente resta una eternidad para diciembre, el mes que tendrá grandes definiciones para el Gobierno. De todas maneras, ya se están dando algunos movimientos en ese sentido.

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Comentarios

  • EG

    Elver galarga

    16/08/21

    " los bancos tienen el 60% de los depósitos colocados en activos oficiales." si llegan a hacer otro bonex quedamos con el culo mirando al norte

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