Opinión

Consejos del Papa a Alberto Fernández para zafar del jaque eleccionario

Más allá de una segunda ola de Covid que mete miedo y que se ha hecho presente con toda la furia y con pronósticos bastante oscuros y de la obsesión del kirchnerismo por atrasar las PASO como si de ello dependiera el futuro del Gobierno, hoy el presidente Alberto Fernández se encuentra en una complicada encerrona política, tabicada por las pifias contínuas de su gestión. Una lista de los muchos aplazos cosechados, bastante de ellos como errores no forzados, puede comenzarse con el tema de las vacunas que nunca llegan, pese a la enjundia gubernamental de prometer y prometer y todos los dimes y diretes que hay a su alrededor, como en el caso Astra Zéneca y de la amistad de Ginés González García con Hugo Sigman, más el bochazo a Pfizer y la posibilidad de que se le haya bajado el pulgar para darle lugar al negocio con Rusia.

También están como condicionantes del andar presidencial la necesidad de no parar la economía, el descalabro de los precios y los remedios que la Administración pretende utilizar para contenerlos, a lo que también se deben sumar como parte del debe gubernamental la pobreza, el desempleo y la inseguridad creciente, más la abultada presión impositiva, la manifiesta inseguridad jurídica y la (des) inserción argentina en el mundo (Rusia y China por encima de los Estados Unidos a nivel global y Cuba y Venezuela en el ámbito latinoamericano). El vacunatorio VIP y las sospechas sobre otros no blanqueados llenaron el cartón. Todos estos dislates locales y las eventuales divergencias de concepto con el Instituto Patria, que hizo de todo para esmerilar al Presidente, conforman un menú que terminó atornillando el riesgo-país alrededor de los 1600 puntos.

Si se mira hacia adelante, hacia las legislativas, fuera de la indudable manta corta que tensa la gestión del día a día, parece un hecho que el Frente de Todos tenderá a radicalizarse, salgan como salgan las elecciones y Fernández parece haberse dado cuenta. Si las pierde y se le reducen las bancas, sus dos años finales serán de "pato rengo" contante y sonante, sin posibilidades de generar nada de fondo, salvo las piruetas que sus aliados más radicalizados le obliguen a hacer a puro DNU, mecanismo y consecuencias que van a resentir aún más la institucionalidad y terminar de poner al país al borde del abismo. Si las gana, será el mundo el que le sacará una tarjeta aún más roja a la Argentina. De una forma u otra, el camino para lo que reste de su gestión será de mucha zozobra.

¿No sabe el Presidente encarrilar todo esto? Probablemente sí, pero sus prioridades parecen ser otras, metido como está en privilegiar a una parte por encima del todo. Es probable que se haya dado cuenta de que las cosas de ninguna manera van a mejorar políticamente para él y que haya calculado que hacia el futuro se hallará en el peor de los mundos, casi al borde de un jaque perpetuo. Quizás por eso, se lo observa cansado y más que fastidioso a veces cuando no encuentra el tono, mientras que en otras se pone agresivo o trasunta una inconveniente inseguridad. Debido a su investidura y al carácter de su misión, él no puede permitirse explosiones verbales de insulto hacia quienes no piensan igual, ya que como Presidente a cargo del timón se espera que tenga la mente fría para llevar el barco a puerto seguro.

Sin embargo, se nutre de excusas y le transfiere siempre la responsabilidad a los demás, se comporta como un perseguido por poderes oscuros, victimización que le resta credibilidad y que funciona como un tic que, de modo constante, le hace oponer lo que dice a lo que hace. Por eso, sus decisiones nunca parecen firmes. 

En medio de tantas inseguridades, Fernández no encuentra hoy otro modo de ejercer su autoridad que tratando de agradar a tirios y troyanos para adentro y para afuera de la coalición de gobierno. Y no lo logra porque está a la defensiva y se muestra desconfiado. Todo esto lo percibe el grueso de la sociedad, quien lo ha castigado poniendo su imagen en un tobogán.

Hay algo muy evidente también en el proceder presidencial que lo deja al borde del sectarismo, ya que parece haber corrido de sus conceptos el pluralismo, una de sus banderas de siempre. Está claro que él hoy sólo habla con sus allegados o con los más cercanos de la tribu y con nadie más. En el estupendo libro de Nelson Castro sobre "La salud de los papas" dice Francisco (y por extensión aconseja) que antes de tomar una decisión trascendental él consulta con otros "y entre esos otros busco hacerlo con aquellos que sé que van a expresar una opinión diferente a la mía". Según el Santo Padre, dicho ritual constituye "el principal antídoto para luchar contra la enfermedad del poder" porque el pensamiento distinto "enriquece siempre" y "la terquedad empobrece".

A lo largo de su historia, el sayo de ir por una vía diferente a la que utiliza el Papa podrían ponérselo en la Argentina muchísimos dirigentes que han llegado a lo más alto y que se han dedicado a mirar por la ventana y a escuchar el "qué dirán", un proceder casi pueblerino que se ha ido exacerbando con el paso de los años a medida que la veta cortoplacista, uno de los genes más dañinos del populismo, se le fue imponiendo a la sociedad. Esos dirigentes han sacrificado el rol de ir por delante de los dirigidos, se subordinaron al facilismo y se dedicaron a hablarle únicamente a la propia tropa, mientras que para el resto de la ciudadanía sólo hubo miradas lejanas.

No parece que, en general, a la dirigencia argentina le interese demasiado sacar al resto país de la postración, mientras no tiene pudor en mostrar cómo nunca hace los sacrificios ejemplificadores que se necesitan. Si se focaliza la lupa especialmente en los últimos presidentes, la mayor parte de ellos pretendió usar como paliativo compensatorio el armado de mesas de lo que sea bajo la fachada del diálogo, experimentos que, como en el fondo carecían de pluralidad, han terminado invariablemente en el tacho de la basura y devaluados por una realidad que abruma.

Uno de los pecados más notorios de los dirigentes es trabajar para darles letra a los propios, cuanto más si son fervientes difusores de la doctrina que interesa inocular en el resto. Ayer fue "con la tiza y el carbón" en las paredes y hoy están en las redes sociales y eso los pone en fila compulsivamente sólo para decir cuanta pavada se les ocurra a quienes los llenan de consignas. Cuando el Presidente dice algo (o tuitea) para echarle la culpa a los otros, no le está hablando a la ciudadanía que pretende dirigir, que en general no tolera estas licencias poco republicanas, sino a los propios para que reafirmen sus convicciones. Típico de los relatos populistas.

Si se acuerda que éste y no otro puede ser el futuro de jaque perpetuo que le espera al Jefe del Estado hay una pregunta más de fondo que hay que formularse: ¿Fernández quiere (o puede) zafar? Hasta donde llegan sus compromisos, especialmente con Cristina Fernández, no se conocen pero se intuyen. Si no quiere hacerlo será porque quizás está poniendo por delante una ideología extrema, algo que pocos imaginan metida en su cabeza. Sin embargo, muchas áreas clave de su Gobierno hoy van hacia ese lado, la Justicia en primer lugar, sólo para poner su funcionamiento amañado al servicio de la situación penal de la vicepresidenta.

La ANSeS, el PAMI, el área energética y todo lugar donde se cocine una caja, ha sido puesto bajo la tutela de La Cámpora. Ya lo dijo Néstor Kirchner: "No se puede hacer política sin plata". La provincia de Buenos Aires, con el Conurbano en primer lugar, bastión de la pobreza extrema, es la zona a asistir no para encarrillar el fondo de la terrible vida que tienen millones de personas sino para asegurarles un sustento justo y necesario, pero teñido de prebenda con contraprestación electoral. En materia de manejo de la economía se lo ha dejado otra vez a Martín Guzmán como la fachada académica del tema financiero, algo que los mercados castigan por el lado del precio de los títulos, mientras se ha impuesto el criterio de patear la negociación con el Fondo (si la hubiere) para después de las elecciones. El ministro (y el FMI) hablan del origen "multicausal" de la inflación, aunque no sabe muy bien si entre esos fundamentos está la mala praxis ideológica del Gobierno.

En general, hoy se han vuelto a imponer muchas de las políticas de los tiempos de Cristina que le están dinamitando (¿adrede?) a Fernández y a Guzmán los números fiscales y la posibilidad de sumar divisas. Por ejemplo, habrá barco regasificador en invierno cuyo contenido se paga en dólares y en el caso precios, ha vuelto un clásico: cómo frenar el precio interno de la carne para nutrir la mesa de los argentinos y también en ese renglón se han desempolvado viejas recetas. "Si seguimos viendo este tipo de comportamientos especulativos, no nos va a temblar el pulso para cerrar las exportaciones de carne", dijo la secretaria de Comercio Interior, la economista Paula Español, quien parece no haber tomado nota que cuando Guillermo Moreno hizo lo mismo, la Argentina se quedó sin rodeos, el precio interno siguió creciendo y se perdieron mercados a manos de Paraguay y Uruguay.

No será con ataques a los opositores o a los medios como el Presidente podría remediar lo que aún es remediable. Hoy, la responsabilidad de cambiar esta constante para alinear la penosa realidad argentina actual, a partir de una síntesis de pensamientos diferentes, tal como hace Francisco para gobernar la Iglesia, justamente está en sus manos. Si predicara con el ejemplo, quizás habría alguna posibilidad de ir modelando una nueva realidad, la que surja de las cenizas de lo que puede venir. Depende sólo de él: como para no estar hecho un manojo de nervios.

///

Tags relacionados

Comentarios

  • EEK

    Eduardo Elías Kleiner

    Hace 26 días

    Comiencen YA con el tratamiento legislativo para la convocatoria constitucional del traslado de la Capital al Interior del país y creación de la RABA ¡ANULEN LAS PASOS! por un país unido y realmente federal sin grietas causantes de atrasos y estancamiento!
    Perdimos en tiempos de (Rivadaviia >) Lavalle vs Dorrego (> Rosas) la Banda Oriental cuando Artigas no consiguió ese traslado a otro lugar de las Provincias Unidas (¿ Paraná, Entre Ríos?); por su fracaso debió exiliarse a Paraguay y sus rivales crearon luego el actual Uruguay.

    Ver más

    2
    1
    Responder
  • EEK

    Eduardo Elías Kleiner

    Hace 26 días

    El TRASLADO DE LA CAPITAL AL INTERIOR se hará bajo una política de estado, piloto hacia una convivencia democrática similar a la de Uruguay. Concursemos el proyecto técnico-legal económico que adecue la ley según el REAL AVANCE DE LA DESCENTRALIZACIÓN FÍSICA
    Formemos un organismo de NOTABLES para el control del proyecto, asegurando decisiones éticas, transparentes, sin favoritismo o corrupción, ya sea pública o privada. Favorezcamos la emigración interna y la inmigración externa SELECTIVAS hacia la región
    A la primera etapa de construcción del Centro Cívico y de viviendas, escuela, colegio y hospital de excelencia para personal del proyecto y funcionarios gubernamentales que deban trasladarse, SEGUIRÁN ENTONCES SÍ CON ENDEUDAMIENTO EXTERNO la construcción de vías férreas, caminos
    aeropuerto internacional, puerto de aguas profundas, parque de industrias no contaminantes a distancia prudente, generación de energía solar y eólica, constitución de flota mercante pesquera, etc..Todo en aras de MEJORAR LA PRODUCTIVIDAD INTERNA Y COMPETITIVIDAD INTERNACIONAL.

    Ver más

    0
    2
    Responder
  • EEK

    Eduardo Elías Kleiner

    Hace 26 días

    SUPRIMAN LAS PASO y CONVOQUEN EN 2022 a una NUEVA CONSTITUCIÓN donde se establezca el TRASLADO de la CAPITAL FEDERAL al INTERIOR y creación de la RABA (Región Autónoma de Bs. As.que abarque todo el AMBA).¿o bastaría por ahora reflotar la ley 23512 / 87?
    La ley PATAGONIA disponía el traslado FÍSICO de la Capital a Viedma / Carmen de Patagones # Ejecutivo y Congreso: recurran a bancos y fondos de inversión mundiales, garantizándo que se aplicará keynesianismo ÚNICAMENTE AL INICIO de este solo proyecto.
    Se podrá así ahorrar divisas al máximo y luego de cuatro años de su ejecución, el mercado de capitales se verá alentado a prestarnos dólares, euros o yuans # META: lograr genuina reactivación MEDIATA y un PBI /Capita que se empareje al de Australia como fué en la década de los 60

    Ver más

    0
    2
    Responder