ANÁLISIS

El peso, una moneda sólo para lunáticos

En una semana se producen demasiados eventos en la Argentina, pero "zoomeando" el paso del tiempo, el presente no es muy diferente al de décadas anteriores. Son variadas las comparaciones hoy con el final de la gestión Alfonsín por las embestidas internas a "Juan Vital" Guzmán, por los acuerdos y desacuerdos con el FMI y por la escalada de los precios. A futuro, ya surgen interrogantes acerca de quién será el "Remes Lenicov", el ministro del nuevo gobierno que haga, como en 2002, un duro ajuste tras la gestión de Alberto Fernández.

La única certeza de los meses por venir es que la inflación seguirá erosionando el poder de compra y el poder de la dupla Fernández-Guzmán. El 2022 cerrará con un incremento de precios entre 70 y 80% en el mejor de los casos. Pero el 2023 puede ser peor. El Presidente es el único sostén del ministro. Los empresarios y el staff del FMI lo sostienen también pero sólo por el espanto que generan los posibles sucesores que propone el kirchnerismo.

Pasaron las audiencias públicas por la suba de tarifas y quedó claro que la vigencia de la promocionada segmentación (eliminación de subsidios a las familias de mayores ingresos) demorará dos meses como mínimo para su aplicación. Las distribuidoras de gas y electricidad lo anticiparon. Llama la atención que, a 15 días de la entrada en vigor teórica de los aumentos, ningún funcionario de la secretaría de Energía se haya comunicado con las distribuidoras para informarlas del plan. Guzmán está solo en la cruzada por la segmentación, la que se encamina a seguir el mismo camino que su proyecto del impuesto a las Ganancias Inesperadas, silenciosamente archivado.

En primer lugar, los entes reguladores deben firmar los aumentos en los precios mayoristas de electricidad y gas, pero al momento de publicar los nuevos cuadros tarifarios para usuarios residenciales no sería extraño que los titulares de ambos entes, los kirchneristas Federico Bernal y Soledad Manín convoquen a nuevas audiencias públicas. Mientras tanto, los subsidios no se reducen, lo mismo que el rojo fiscal. La inflación por ende, tiene su camino pavimentado.

En el BCRA sufren los desvaríos de la propia gestión económica. Las importaciones están en niveles de u$s 7000 millones por mes, en parte por el aumento de precios (no sólo la soja sube en mercados internacionales) y en parte por el fuerte estímulo monetario del segundo semestre del 2021 en la previa electoral. No faltan dólares, sobran pesos. Esta semana habrá otra reunión en el BCRA con las automotrices nucleadas en ADEFA tras la cumbre de la semana pasada en la que la respuesta de Miguel Pesce fue la esperada: "no hay dólares; busquen financiamiento ustedes a las divisas adicionales que les otorgamos en 2021". Misma respuesta por las trabas para importar café y la misma a laboratorios.

En el kirchnerismo hay quienes ven como salida una moneda común con Brasil en caso de que Lula triunfe en las elecciones presidenciales de octubre. Pero la situación hoy es bien diferente a la de 2019 cuando los ministros Dujovne y Guedes habían esbozado un plan en igual dirección, hasta con el nombre "peso real" para la nueva moneda. En ese entonces no había cepo, se iba al equilibrio primario, y el dólar flotaba en el mercado. Demasiadas reformas para concretar el "peso real" que debe digerir el paladar kirchnerista. En paralelo habría que convencer al Banco Central del Brasil de sumarse a una de las peores monedas del planeta. La cripto Luna, permitió ver que hay manejos y estafas superiores. Y lunáticos por doquier.

Pero hay algo que une al Frente de Todos con Juntos por el Cambio: en ambas facciones todo puede pasar. Las dos pueden explotar. Gerardo Morales asevera a allegados a Facundo Manes que Mauricio Macri optará por asociarse con Javier Milei. Horacio Rodríguez Larreta insiste en su postura de reunir al "70%", para poder encarar las reformas que son necesarias introducir desde el 10 de diciembre del 2023. A la UCR y al PRO los unía el espanto por Cristina Kirchner. Pero con la vicepresidente en baja en las encuestas, el espanto y por ende la unidad, se reduce. El PRO tiene una cumbre este jueves en la sede de Balcarce con el consultor brasileño Guillermo Raffo. Atrás quedaron Jaime Durán Barba y Marcos Peña como "influencers": Raffo tiene en su CV la asesoría a De la Sota, Fernando Henrique Cardoso y el propio Lula. Habrá que ver si el brasileño logra sumar en su discurso a Rodríguez Larreta y Bullrich, lo que sería convalidar el liderazgo de Mauricio Macri en la estrategia para un eventual retorno al poder en 2023.

Quedan cinco meses a pleno de actividad política. En noviembre todo girará en función del Mundial de Qatar, el que termina poco antes de Navidad. Después en vacaciones los mensajes no llegan al electorado. Noviembre, diciembre y enero la audiencia política está en "modo avión". No recibirá mensajes. En lo económico resta una eternidad para el inicio de Qatar 2022. Si en plena liquidación de la soja el BCRA no puede acumular reservas, ¿qué pasará entre septiembre y octubre? Y otra duda es el tamaño de los sapos que el staff del FMI estará dispuesto a tragarse en medio de las revisiones del generoso programa firmado en marzo con la Argentina.

Una semana es una eternidad pero todo vuelve a lo mismo.

Tags relacionados
Noticias del día

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios