Economía en estanflación y elecciones, un combo de alto riesgo para 2019

El vendaval que atormentó a la economía argentina en 2018 dejó la sensibilidad a flor de piel en una sociedad que, además de sobrellevar el proceso de estanflación en el que está sumergido el país, deberá sumar este año la carga del delicado factor político que propone un calendario electoral extendido, circunstancia en la que la actividad proselitista permanente domina la agenda y los intereses partidarios suelen imponerse sobre el bienestar común.

Así, surge un interrogante que solo el tiempo podrá dilucidar: ¿será la discusión política la que agrave los problemas latentes y profundice la recesión o, finalmente, será el manejo de la economía el que defina el futuro político?

Para los mercados, la respuesta está reflejada en el riesgo país, que más allá de las convulsiones internacionales, a nivel local crece a partir de decisiones como la de gravar la renta financiera y, sobre todo, en la medida que aumenta la paridad en las encuestas y se alimenta la duda sobre el destino de la Argentina. No solo por quien se calzará la banda presidencial el 10 de diciembre próximo sino por cómo conducirá un país que en los últimos doce meses vio crecer exponencialmente su deuda, registrar una inflación cercana al 48%, devaluar su moneda casi en la misma proporción, llevar las tasas hasta el 60% y entrar en un proceso recesivo.

Por ello, hoy particulares y empresas difieren decisiones de compra e inversión, mientras que entre los especialistas prima la cautela a la hora de proyectar el 2019. Hasta que no se vislumbre un horizonte político nítido, se observe un equilibrio fiscal y se produzca una recomposición de los mercados financieros internacionales, el riesgo seguirá alto y los argentinos permanecerán en compás de espera.

Tags relacionados
Noticias del día