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Dólar, corralito, FMI y la odisea de los giles, una clásica película argentina

El vigésimo aniversario de la declaración del corralito encuentra a la sociedad argentina en un estado de alta preocupación por la dinámica inflacionaria, la negociación con los acreedores y la debilidad de su moneda.

Un escenario que, como quedó demostrado en los últimos días en un claro reflejo de la incertidumbre sobre el futuro económico, se muestra permeable a la menor señal que pueda hacer revivir viejos temores, sin comprobar si la versión tiene algún asidero.

No es casual que por estas horas haya crecido en las redes sociales el interés por repasar la película "La odisea de los giles", en la que se relatan las consecuencias de aquella medida como parte esencial de una trama en la que se ponen en juego los ahorros de los protagonistas, y hasta se presenten documentales con Ricardo Darín sobre el tema.

Como versa la letra del tango "Volver", de Carlos Gardel y Alfredo Lepera, "veinte años no es nada" y la herida continúa abierta en gran parte de la sociedad que atravesó aquellas circunstancias críticas hace dos décadas y hoy, cuando el cepo se ajusta cada vez más y las reservas del Banco Central parecen exiguas, observa con desconfianza el contexto económico-financiero que atraviesa el país.

Sin embargo, para una Argentina en la que la educación parece hundirse cada vez más, según la Unesco, las crisis vividas han dejado enseñanzas que el sistema parece haber aprendido.

Por un lado el financiero, que muestra solidez y la liquidez necesaria para atender la demanda de los ahorristas que aumentaron las consultas en los últimos días. Y por el otro el político, encabezado por economistas que entendieron la necesidad de no agitar las aguas y llevar tranquilidad.

"Los depósitos en dólares que tienen los argentinos en los bancos de nuestro país están absolutamente respaldados por préstamos a empresas que generan dólares", indicó el ex titular del BCRA, Martín Redrado. "No tiene ni pies ni cabeza la posibilidad de un corralito", sumó el diputado electo de Juntos por el Cambio, Martín Tetaz, quien apuntó a la raíz del problema: la desconfianza de los argentinos que, en estos tiempos, se expresa ante el menor rumor.

Pero el mercado mostró ayer que no son las versiones sobre más problemas sino los hechos que permitan vislumbrar soluciones aquellos que determinarán el futuro del país, al menos en el corto plazo. 

Así, la confirmación del encuentro que funcionarios argentinos mantendrán con el staff del FMI en Washington este fin de semana fue suficiente para llevar calma. Pero se requerirá de un acuerdo con el principal acreedor que avance en el ordenamiento de las cuentas públicas y restablezca un horizonte financiero para rodar otra película en la Argentina. Aquella en la que proyectar los años venideros deje de ser una odisea y queden atrás los fantasmas acorralados del pasado.

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Comentarios

  • EEGG

    eduardo errnesto garay garay

    Hace 5 días

    Muchos son los que hace tiempo no depositan los dólares en los bancos. 2001 fue suficiente para los que ahorran a duras penas. No para los grandes, que siempre se anticipan a las movidas económicas. Yo no soy un gran inversor, pero tengo gran intuición política: desde fines de 1999 empecé a juntar dolar por dolar (de hasta 5 compraba) Luego de que circuló la banelco en el senado yo venía venir la crisis que se avecinaba a paso de gigante. El dato fue el tequilazo en el 95 y la devaluación de la moneda brasilera en el 1998. Era cantado que si no corregían ese dolar 1 a 1 iba a estallar como estalló en diciembre del 2001. Demás está decir que para esas fechas había reunido unos 2.500 dólares que era mas que una fortuna para un desocupado forzado como yo ( ex militante JP nunca me dieron un trabajo en blanco en ninguna empresa)

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