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Avisar que el gabinete está en revisión es crear una incertidumbre innecesaria

Anunciar en televisión que la tarea de todo el gabinete está en revisión y que se viene un recambio en altas posiciones del Gobierno no es una estrategia aconsejable. Javier Milei está en todo su derecho de ajustar piezas si cree que en su equipo hay funcionarios que no lo ayudan a cumplir su tarea, aunque hayan sido designados hace apenas seis meses. Pero ese tipo de movimientos no se ventilan con días o semanas de anticipación. Directamente se ejecutan. Porque la incertidumbre no ayuda, y menos cuando se hace eterno el tiempo que le tomó al Ejecutivo y al Congreso ponerse de acuerdo en la sanción de una ley esencial para el plan de reformas del Presidente.

Hace diez días, la coyuntura le sonreía a la Casa Rosada. La inflación de 8,8%, la baja de tasas del BCRA y la licitación de deuda que ayudó a retirar más pesos del mercado, eran un buen preludio para lo que el Gobierno viene peleando desde el inicio de su gestión: un gesto del Congreso que muestre que la gobernabilidad no es un imposible.

Javier Milei en Córdoba

Ni a Milei ni a Caputo les importa demasiado el contenido de la Ley Bases. Sólo aspiran a que sea sancionada, porque eso es lo que le piden el FMI y los inversores. El proyecto se volvió un engranaje más y perdió un poco su carácter fundacional.

Pero las idas y vueltas en la negociación, a la que le faltó un rumbo claro que facilitara la discusión e interlocutores con poder de definición, generaron daños internos. Aunque en los comienzos se hablaba de Guillermo Francos como un eslabón débil, quien quedó ahora en el ojo de la tormenta es Nicolás Posse, que hasta hace algunas semanas integraba el círculo intimo del Presidente. Milei aseguró, días atrás, que ese anillo se hizo más chico y solo lo integran su hermana Karina y su asesor Santiago Caputo.

Si el jefe de Estado quiere reacomodar a su elenco, mejor que ese paso suceda más temprano que tarde. Lo que complica su decisión es que se hizo evidente en estos meses que el área en la que se involucra el Presidente casi exclusivamente es la economía. Para el resto confiaba en Posse, uno de sus pocos amigos con capacidad de gestión, que últimamente encabezaba las reuniones de gabinete.

Analistas y empresarios se preguntan ahora si en un staff tan chico de funcionarios confiables (sin mencionar todos los cambios que hubo en ministerios como Capital Humano), Milei encontrará a alguien que tenga capacidad de manejar la siempre compleja botonera del Estado. Está claro que Luis Caputo se volvió esencial y hay expectativa por el espacio que prometió asignarle a Federico Sturzenegger. El 10 de junio se cumplen seis meses. La moneda no debería estar mucho tiempo en el aire.

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