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Un informe de Citibank, de mediados de este mes, puso en negro sobre blanco las implicancias que las alternativas políticas en curso podían llevar a complicar las reformas económicas que sobre bases a su juicio sólidas está llevando adelante la Argentina. La posibilidad de que se instale una percepción de incapacidad de Gobierno es una de ellas, algo que podría haberse empezado a saldar durante el fin de semana.
El informe fue emitido casi inmediatamente después de que Patricia Bullrich cruzara de vereda frente al silencio del oficialismo -el partido que ella misma integra- sobre las denuncias que hacía dos meses latigaban el lomo político de Manuel Adorni.
Un inversor que compromete capital a futuro se inquieta ante las disputas entre los ‘arquitectos’ de la obra hoy”. Sobre ese terreno opera también el recambio que encaró el Gobierno el sábado.
Como el informe se distribuyó en las vísperas de la recalificación de la deuda argentina por Fitch, que permitió un retroceso significativo del riesgo país, debajo de los 500 puntos hasta los 437 de ahora, pasó un poco inadvertido. Pero el análisis del Citibank, con el paso de las semanas, se generalizó en un mercado que, al tiempo que aplaude el curso del Gobierno, tiene ya la mirada puesta sobre las elecciones presidenciales de 2027.
El delivery
Para el Citi, las reformas de mercado del país deben afrontar la debilidad de la demanda interna y una consecuente erosión de la confianza pública, algo que aún no es grave porque el mandato social pro reformas prevalece.
“Una posición fiscal consolidada, compras de reservas que superan el objetivo anual de u$s 10.000 millones a junio, y el aumento de exportaciones e inversión del sector primario contrastan con un consumo débil, deterioro del poder adquisitivo y una caída sostenida en la confianza en el Gobierno, siendo esto último lo más preocupante para nuestro escenario base”, marcó.
El “delivery” de los frutos de las reformas no tiene la misma velocidad, y el affaire Adorni entorpecía un relato exitoso, justamente cuando los éxitos macroeconómicos coinciden con aristas de difícil digestión por el electorado.
Agregan los economistas del Citi, encabezados por Ricardo Dessy, que “si bien la moderación de la inflación y la recuperación de los salarios reales ofrecen cierto alivio, la creciente incertidumbre política ante las elecciones de 2027 parece estar consolidando un piso persistente en el riesgo soberano”.
Cabe recordar que la tasa de riesgo país, si bien en descenso, ahora está bloqueda sobre los 400 puntos básicos, nuevo piso a perforar.
A la par de éxitos macroeconómicos como el del equilibrio fiscal, la senda descendente de la inflación, el superávit comercial récord, estabilidad de los indicadores de empleo y pobreza, recomposición de reservas internacionales, el “delivery” de los frutos de las reformas no tiene la misma velocidad. Y el affaire Adorni entorpecía un relato exitoso, justamente cuando los éxitos macroeconómicos coinciden con aristas de difícil digestión por el electorado.
Mercado
Datos del BCRA a mayo conocidos el viernes dieron cuenta de un retroceso del consumo con tarjetas de crédito y débito, de la caída del giro de cheques, en cantidades y volumen, respecto de un año atrás. Se suman a la irregularidad y el cierre del crédito para prevenir la morosidad.

Los datos de empleo que en los agregados indican una mejora, pero al interior reflejan dificultades notorias para sectores que dejan empleos asalariados formales.
“Esta reforma presenta una distribución intertemporal de costos y beneficios muy pronunciada: los costos se acumulan en el presente, mientras que los beneficios se materializarán en un futuro no tan cercano”, diagnosticó el banco norteamericano.
Los éxitos de la gestión económica también deben mirarse en línea con los desafíos. El muro de vencimientos de deuda del año próximo, de unos u$s 27.000 millones, en un contexto de caída de recaudación y de actividad económica moderada es uno de ellos.
Señala el Citi que esa situación alimenta una desconfianza política endógena que se traslada a los niveles de riesgo argentino. Y además podría alimentar opciones políticas contrarias a las reformas, o en otras palabras un crecimiento o fortalecimiento del peronismo.
La enseñanza de 2018
Y recuerda que en 2018, el gobierno de Mauricio Macri perdió la confianza de los mercados “no principalmente por deshonestidad, sino por una erosión percibida de su capacidad de gobierno”, que se sumó a la sequía y la suba de tasas en los EE.UU., que demolió los índices de confianza a la mitad en 12 meses.
El gobierno de Mauricio Macri perdió la confianza de los mercados “no principalmente por deshonestidad, sino por una erosión percibida de su capacidad de gobierno”, afirma el Citi.
Los éxitos de la gestión económica también deben mirarse en línea con los desafíos. El muro de vencimientos de deuda del año próximo, de unos u$s 27.000 millones, en un contexto de caída de recaudación y de actividad económica moderada es uno de ellos.
Y, dice el Citi, “existe una fuerte correlación entre la fricción política interna y el deterioro de la confianza. Un inversor que compromete capital a futuro se inquieta ante las disputas entre los ‘arquitectos’ de la obra hoy”. Sobre ese terreno opera también el recambio que encaró el Gobierno.



