Enfoque

A la inflación ni aunque la maten se muere

Hace mucho escuché una frase a don Miguel, un paisano sabio, referida a la inflación: "Ni aunque la maten se muere". Pasando sus años en el campo, con electricidad desde hacía poco tiempo, con hijos por los que hizo un gran esfuerzo para que estudien y tengan un porvenir, sabía buscar soluciones a los problemas del día a día. Sabía que había inflación, que no se reduciría fácilmente y por las dudas, no creía demasiado en los anuncios del gobierno de turno para reducirla.

Para realmente solucionar un problema hay que buscar las causas e intentar resolverlas. No es lo que ocurre con la inflación en la Argentina. Actualmente el Gobierno busca conocer los costos de las empresas. Aún suponiendo que con esa información se pudiera reducir la inflación, hay que considerar que justamente dar esa información será un costo adicional a las empresas. Un perro que se muerde la cola. Recordemos que los costos no determinan los precios. Si así fuera, las empresas no perderían dinero.

Para que los precios aumenten en forma generalizada y sostenida hay una causa primigenia que es que la cantidad de dinero aumenta más que la cantidad de transacciones de la economía. En la Argentina hay menos transacciones porque hay recesión, nadie lo puede negar. Al mismo tiempo, hay más dinero, porque el BCRA emite para financiar el déficit del Tesoro... y su propio déficit.

La experiencia de los últimos años de Cambiemos implicó emisión para el Tesoro cero (bueno, casi cero) y sin embargo había inflación, porque el BCRA debería emitiendo para compensar sus propios pasivos, hoy llamadas Leliq. Actualmente, se emite tanto para el Tesoro como para las Leliq.

Por la cuarentena, el déficit superó el 8% del PBI, que se compensó con emisión. Para que no vaya toda a precios inmediatamente, fundamentalmente al dólar, se absorbe parte de esa emisión con títulos públicos o del Banco Central. Las opciones de inversión son pocas y las tasas son atractivas. Como ya había un stock de estos pasivos, los números nos dejan estupefactos. En 2020 el déficit que se cubrió con emisión fue de un poco menos de $ 2,5 billones y para absorber esa emisión las Leliq y pases crecieron en $ 1,7 Billones. Es lo mismo que decir que más de dos tercios del déficit... ¡genera interés! O siendo optimistas, que se "contiene" la inflación actual al evitar que todo el dinero emitido se continúe en la economía, al infartante costo de 37% anual.

Esa tasa de interés implica que será necesario emitir más de un tercio (37% si se mantiene la situación actual) simplemente para compensar esos intereses. Cualquier cálculo a mano alzada representa más de u$s 10.000 a un tipo de cambio cercano a $ 100. Esa deuda "no se ve" pero se paga.

Bajar la tasa de las Leliq no es nada fácil porque el sobrante de pesos que no va a consumo iría a comprar dólares.

Otra forma de ver el problema es que activos y pasivos deben ser iguales, y si el pasivo del BCRA (base monetaria más títulos) aumentó en $ 1,7 billones, los activos deberían haber aumentado en la misma magnitud. Los activos son las Reservas del BCRA que, ejem-ejem, sabemos que no aumentaron. Así que o sube el precio del dólar, o cae el patrimonio. Además, sabemos que el pasivo aumentará al ritmo de la tasa. Es decir, sabemos que el problema continuará, ¡aunque no hubiera emisión para financiar el déficit!

Ya es un axioma en la economía argentina: dinero que paga interés, genera inflación. Sólo puede ser revertido si hubiera una mayor demanda de pesos para transacciones, es decir, revertir la recesión y comenzar a crecer.

El pasivo del BCRA es con las entidades financieras y estas a su vez deben a los depositantes. A grandes rasgos, la mitad de los depósitos está colocada en Leliqs. El Gobierno ya reestructuró la deuda con bonos, algún día renegociará con el FMI pero no es nada fácil reestructurar la deuda del BCRA, porque implicaría dejar de pagar la mitad de los depósitos.

La solución sería que los bancos presten al sector privado, y no al sector público o BCRA. Es decir, que hubiera crédito genuino al sector privado. Para absorber la masa monetaria genuinamente y evitar la "bola" de Leliqs, debería moverse la economía, pero las empresas están asfixiadas financieramente. Una solución simple aunque muy incompleta sería facilitar el crédito al sector privado, como mínimo dando crédito de capital de trabajo, reduciendo la carga impositiva de los créditos. Sería un proceso lento pero virtuoso.

Si por el contrario se persiste en elevadas tasas, controles de precios, pedidos de información a las empresas, no se está actuando sobre las causas y por el contrario, sigue creciendo el problema.

El Gobierno sabe que la emisión causa inflación. Si no, no tendríamos el endeudamiento en Leliqs para absorber parcialmente esa emisión. Con la política actual tendremos inflación inexorablemente. La mala idea de precios máximos, controles de precios, etcétera; solamente sirve para tener un enemigo al mismo tiempo que generar mayores pérdidas a las empresas o desabastecimiento. Dos problemas en lugar de uno. Una política "para la tribuna" diciendo que se controlará y matará la inflación con multas a las empresas, no será eficaz.

Tenemos déficit en el propio presupuesto 2021, que a su vez requerirá más emisión. Tenemos inflación por la emisión actual y futura, tanto por el déficit como por las Leliq. Tenemos recesión por el peso del gasto público que obliga a impuestos exorbitantes sobre el sector privado, para paliar el déficit. Tenemos desempleo porque no hay crecimiento porque el salario y el consumo no pueden crecer al ritmo de la inflación.

Tenía razón don Miguel. Así como vamos, a la inflación, ni aunque la maten se muere.

Tags relacionados

Comentarios

  • IU

    Ignacio Ucero

    25/03/21

    Si en vez de la inflación muere el estado y todos los polacos en 5 años somos potencia mundial... que hermosa utopia.. las cucarachas nunca mueren se reproducen ...

    1
    0
    Responder
  • OL

    Oscar Lazarte

    25/03/21

    Y claro, nunca se va a acabar el tema inflacion, mientras la sigan manejando a gusto y placer cinco atorrantes dueños de la economía argantiena, apañados por gurúes de la economía, que nunca embocan una de sus predicciones. Toda una mentira de delincuentes que solo les interesa lucrar con las necesidades ajenas, esto de la inflacion digo.

    1
    0
    Responder