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Un fuerte llamado de atención que amenaza la paz social

Un fuerte llamado de atención que amenaza la paz social

El sindicalismo respiró hoy una buena dosis de sentido de unidad que oxigenó en parte las décadas de fragmentación y desencuentros que signaron la historia reciente del movimiento obrero.

Sin dudas esa fue la apuesta original de la masiva convocatoria orquestada por el heterogéneo frente compuesto por las tres CGT y las dos CTA, aunque en el camino -por las urgencias políticas de propios y extraños y la acción u omisión del Gobierno- ese objetivo haya trasuntado en una puesta en escena de marcado sesgo opositor que desafía a la gestión de Mauricio Macri a menos de cinco meses de asumir el poder.

La política económica macrista terminó convirtiéndose en el elemento unificador de una demostración de fuerza irrebatible, que se consolidó a partir de la denuncia de la profundidad del ajuste en marcha. La multiplicidad de espacios gremiales y políticos diversos que aportaron sus columnas a la manifestación, junto al sentido de la crítica que empapó a la multitud y el mensaje que desgranaron los líderes sindicales desde el escenario así lo atestiguaron.

La protesta fue efectiva para escenificar el proceso de unidad en acción que se proponen articular las cinco centrales, pero más sobresalió por su impacto en términos de revitalizar un espacio opositor que parecía adormecido tras la derrota electoral y el recambio en el poder.

Si la media sanción del Senado al proyecto de ley antidespidos fue un llamado de atención para el Gobierno, al punto de enfurecer al Presidente, la contundente movilización sugiere la necesidad de una reacción convincente de parte del poder porque el desafío de fondo se inscribe como una amenaza peligrosa para la estabilidad del escenario de paz social.

Las advertencias que afloraron en los discursos sindicales coincidieron en ese punto. También el duro documento que precedió a los mensajes de Hugo Moyano, Antonio Caló, Pablo Micheli y Hugo Yasky, y que fue firmado por las cinco entidades, pese a que en forma sorpresiva y a último momento Luis Barrionuevo decidió bajarse de la movilización y encabezó su propio acto frente a la sede del gremio gastronómico.

El texto leído por Juan Carlos Schmid, titular de la poderosa Confederación de gremios del transporte (CATT), atribuyó a las medidas de la gestión macrista un carácter “empresarial” que –en su opinión- “representan el regreso a históricas recetas con tristes consecuencias", mientras el peso de la inflación y la devaluación “caen sobre las espaldas de los trabajadores”.

Moyano tradujo esa crítica: denunció la “insensibilidad” del Gobierno para atender el impacto de su política económica sobre los sectores más vulnerables. Su tono fue moderado, pero no por ello menos firme y efectivo en el sentido de la advertencia que encerró la demostración de fuerza sindical. “Al que se ponga en frente de los trabajadores lo vamos a enfrentar”, alertó el líder camionero. Micheli y Yasky, que lo precedieron en la palabra, plantearon la amenaza en los términos de la definición de un paro nacional si el Presidente veta la iniciativa antidespidos promovida por los gremios.

El mensaje de Caló, en cambio, se enfocó en la apuesta de subrayar el carácter sindical de la manifestación más allá de la fuerte impronta política que significó la importante presencia de columnas del PJ, agrupaciones kirchneristas, partidos de izquierda y organizaciones sociales. Y si entre la heterogénea multitud afloró cierta tolerancia, los intecambios entre sindicalistas y ex funcionarios K detrás del escenario no hablaron de la mejor convivencia. El cruce de miradas entre Pablo Moyano y Aníbal Fernández fue apenas un ejemplo.

Los líderes sindicales celebraron el final del acto con la sabiduría de haber cumplido en buena medida sus objetivos. Aguardan ahora por una reacción del Gobierno que atienda la profundidad del desafío planteado y actúe en consecuencia. “Ellos tienen la pelota, si la tiran afuera tendrán que hacerse cargo de las consecuencias”, resuena la advertencia de un dirigente. Si no hay respuestas, la escalada sindical se encenderá en el horizonte del conflicto social.

 

 

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Comentarios1
Maximo Angel Perez
Maximo Angel Perez 30/04/2016 04:26:39

AL CONTRARIO DE LO QUE MUCHOS OPINAN, LOS GREMIOS HICIERON UNA DEMOSTRACION DE FUERZA, NO EN CONTRA DE MACRI, SINO CONTRA LA FUERZA DE CRISTINA, PERO AMBAS CARECEN DE REPRESENTATIVIDAD, Y EL PUEBLO SE EXPRESO A TRAVES DE LAS URNAS.-