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Un fallo inconsistente

FÉLIX V. LONIGRO Profesor de Derecho Constitucional UBA, UB y UAI

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Un fallo inconsistente

No por su decisión final, sino por su bajo nivel argumental, la sentencia dictada por la Corte Suprema en la causa ‘Schiffrin’, resulta ciertamente preocupante. Allí el máximo tribunal decidió apartarse de la doctrina sustentada anteriormente en el caso ‘Fayt’, en el que se había declarado la nulidad del límite de 75 años de edad impuesto a los jueces durante la reforma constitucional del año 1994, considerando que no corresponde calificar de nula a dicha norma constitucional.

La Corte dejó aclarado que los precedentes jurisprudenciales pueden dejarse de lado cuando existieren motivos graves que así lo justifiquen. Sin embargo los invocados por el máximo tribunal son definitivamente inconsistentes: 1) Que el límite de edad antes referido, es la única reforma del año 1994 que no ha sido aplicada aun. 2) Que con esa declaración de nulidad, en el caso ‘Fayt’ la Corte no había respetado la voluntad de la Convención Constituyente, órgano integrado por representantes del pueblo. 3) Que el Poder Judicial no puede analizar la conveniencia de las decisiones de los constituyentes.

En primer lugar, si no se aplicó esa norma constitucional relacionada con el límite de edad de los jueces, es precisamente porque aquella Corte consideró que, al reformar una temática cuya necesidad de reforma no había sido declarada por el Congreso de la Nación, la Convención Constituyente se había excedido en sus potestades. En segundo lugar, del mismo modo que una Convención Constituyente, el Congreso de la Nación, que según la Ley Fundamental es quien debe definir los temas a modificar, también está integrado por representantes elegidos por el pueblo. Debe considerarse muy grave que una Convención Constituyente pueda actuar sin respetar una norma constitucional como la contenida en el Art. 30 de la Ley Suprema, que es la que dispone el procedimiento de reforma.

En tercer lugar, si bien es cierto que el Poder Judicial no puede evaluar ni juzgar el contenido de una reforma realizada por una Convención Constituyente, en el caso ‘Fayt’ la Corte jamás puso bajo análisis el contenido de la norma declarada nula, sino el apartamiento de la Convención Constituyente de su rol constitucional.

Además resulta asombroso que por un lado la Corte ponga de manifiesto que la ‘inamovilidad’ de los magistrados en sus cargos fue dispuesta para evitar que la continuidad de un juez no dependa de la voluntad de otro órgano, y por otro afirme que la disposición declarada nula en el caso ‘Fayt’ no alteró dicha inamovilidad, cuando según esa norma la continuidad de los jueces en sus cargos después de dicha edad, queda supeditada a la voluntad del Ejecutivo y del Senado, que son los que deben realizar otra designación y aprobación, respectivamente, de dicha continuidad.

De cualquier modo la sentencia recaída en ‘Schiffrin’ solo aplica al caso particular, no siendo extensiva a otros jueces, ya que en la sentencia analizada la Corte se limita a rechazar la acción iniciada por Schiffrin. Ello a diferencia de la sentencia dictada en 1999 en la causa ‘Fayt’, en la que el máximo tribunal, al no hacer expresa mención a Fayt en su parte resolutiva, la hizo extensiva a todos los jueces federales.

 

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