Trump, López Obrador y Bolsonaro y su 'lucha' contra el coronavirus

El coronavirus sorprendió al mundo en el medio de una cruenta guerra comercial entre China y Estados Unidos. Pero si la economía del mundo venía golpeada por un ciclo bajista y por las marcadas diferencias en dos de los países más poderosos del mundo, la pandemia actual fue una suerte de hachazo que no sólo desvalorizó el capital sino que, además, puso en cuestión otros paradigmas como el gasto actual que se destina a la salud mundial, el rol de los Estados y también la conducción de los líderes políticos. Estos últimos, humanos al fin, toman decisiones tan diferentes ante una situación común, que asombra.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que con su furia dialéctica fuera de cualquier protocolo oficial utiliza la red social twitter para comunicar gran parte de sus decisiones económicas y políticas con un tono más cercano al que puede utilizar un negociador de feria que al del mandatario que lleva adelante la principal potencia mundial, prioriza la economía. Los resultados económicos le juegan a favor. De hecho, con Trump la economía de Estados Unidos repuntó. De todos modos, no todo lo que brilla es oro. Su país sigue teniendo millones de personas que siguen fuera del sistema de seguridad social. Si bien Estados Unidos es el país que más invierte en ciencia, también es cierto que la participación del Estado en el rubro salud está relegada. Enfermarse en el país del norte cuesta caro.

En México, Andrés Manuel López Obrador es un político que piensa tan diferente a Trump como la diferencia que existe entre México y Estados Unidos. Miles de mexicanos cruzan desde años la frontera en búsqueda del sueño americano, aún a riesgo de perder la vida. Lo mismo pasa con hondureños, guatemaltecos y salvadoreños, que intentan llegar vía México a esa suerte de jaula de oro.

Por último, Jair Bolsonaro, un hombre que logró la presidencia porque el expresidente Lula da Silva, que iba primero en las encuestas, no pudo participar de las elecciones porque estaba detenido acusado de corrupción. Bolsonaro, una suerte de Trump del Cono Sur, utiliza su verborragia para pelearse, acusar y discriminar a quien se le cruce en su camino. En materia económica, Bolsonaro no la tiene fácil. El Brasil de hoy no es el que supo ser cuando los precios de las commodities eran mucho más elevados.

Pero más allá de las diferencias, son tres de los mandatarios más importantes del mundo. Y parecen unidos en la 'no lucha' contra el coronavirus. Sorprende escuchar a Trump y a Bolsonaro pidiendo por la economía, pero más sorprende ver López Obrador alentando a los ciudadanos a reunirse en plena pandemia, en un mundo que pide a gritos aislamiento.

El rol de los líderes políticos del mundo debe ser ejemplificador. Ni Trump, ni López Obrador, ni Bolsonaro, parecen ser los casos con respecto a la lucha contra el coronavirus.

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