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Tarifazos y tarifazos

Resulta muy fácil entender por qué el tarifazo del gas provocó mucha bronca, resistencia y amparos, uno de ellos que lo frenó en la Justicia, mientras que el tarifazo de electricidad está siendo digerido sin grandes conflictos. La explicación es que las facturas de gas que están llegando son muchísimo más caras que las de electricidad. Así de simple. Lo que no es tan sencillo de entender son las causas de esa enorme diferencia.

Sergio Massa contó que le llegó una factura de $ 8700 y dijo que eso le pasa a "miles de argentinos". Uno de ellos es Germán Garavano, que contó que le llegó una boleta de más de $ 5000 y que "sintió lo mismo que todo el mundo". El ministro de Justicia exagera. No todo el mundo recibió facturas tan elevadas; pero sí una gran cantidad de usuarios.

Fuentes del sector estiman que alrededor de un 40% de las facturas residenciales superan los $ 1000 bimestrales, que una porción considerable está por encima de los $ 2000, y que no son pocas las que superan los $ 4000.

En electricidad la situación es muy distinta. Aún después del tarifazo, más del 90% de los clientes de Edenor y Edesur están pagando menos de $ 500 por mes, y un 78% menos de $ 300 por mes. Las boletas de más de $ 1000 son una pequeñísima minoría.

La primera razón para que el gas se fuera a las nubes es que este aumento se suma al fortísimo ajuste que el gobierno anterior había aplicado en 2014, con alzas que llegaron a triplicar los valores previos. Por el contrario, el precio de la electricidad no se modificó.

Lo anterior se potenció por el hecho de que las temperaturas del otoño de este año fueron mucho más bajas que las del año pasado, lo que anuló casi por completo la posibilidad de reducir el consumo de gas y aprovechar el descuento por ahorro. En electricidad, en cambio, un tercio de los usuarios lo logró. Incluso fueron más los que redujeron el consumo más del 20%, y por lo tanto accedieron a una rebaja mayor, que los que ahorraron entre 10 y 20% y obtuvieron el menor descuento. También entre los beneficiarios de la tarifa social hubo casi un tercio que abarató adicionalmente la factura por menor consumo.

Las diferencias entre ambos tarifazos están muy bien ilustradas en el último informe de Economía & Energía, una consultora formada por Nicolás Arceo, Patricia Charvay, Paulo Farina y Esteban Kiper, cuatro ex funcionarios del área energética del gobierno anterior. En la estimación que realizaron del impacto de los aumentos en el gasto de los hogares por quintiles, se observa claramente que, luego de los tarifazos, las familias destinan a la electricidad menos que en 2012, pero la porción del presupuesto destinado a gas es ahora mucho mayor que hace cuatro años.

Entrando en detalle, la incidencia del gasto en electricidad para el quintil más pobre de la población baja del 3,7% en 2012 al 2,6 tras el tarifazo; en el segundo quintil cae del 2,5 al 2,3%; y en los tres quintiles de mayor ingreso la incidencia se mantiene en 1,7, 1,4 y 0,8% respectivamente.

Los resultados con el gas son completamente distintos. Sólo cae el gasto en el quintil más pobre, del 1,7 al 1,2%, por el efecto de la tarifa social; en los otros cuatro quintiles la incidencia se triplica o cuadruplica. En cuanto al alcance de la tarifa social no hay mayores diferencias entre electricidad y gas. Según información obtenida de las distribuidoras, un 19% de los clientes de Edenor y Edesur accedieron a ese beneficio, y en Metrogas un 16%.

La evidencia de que el tarifazo del gas fue muy mal diseñado es que el Gobierno tuvo que dar marcha atrás y establecer aumentos máximos de 400% para uso residencial y de 500% para comercios y pequeñas industrias. La resolución 99 que el ministro Juan José Aranguren firmó hace ya un mes argumentaba que "resulta conveniente y necesario adoptar las medidas tendientes a mitigar el impacto de la aplicación de los cuadro tarifarios aprobados".

Consideraron que era ‘conveniente y necesario’ para frenar la bronca y los amparos. Pero no fue así. El malestar siguió creciendo y los amparos judiciales se multiplicaron por todo el país, a medida que siguieron llegando facturas con aumentos superiores al 400% o 500% en relación a la factura anterior o a la de igual período del año pasado. Nuevamente, la explicación es que el consumo de la nueva factura es mucho más elevado que las anteriores. El máximo de 400% o 500% que fija la resolución 99 se aplica al monto que surge de multiplicar la vieja tarifa por el nuevo consumo.

Resta saber si la Corte Suprema avalará o rechazará los amparos. Pero aún si respalda el esquema tarifario del Gobierno, lo más problemático del caso es que las nuevas tarifas de electricidad siguen estando muy lejos de cubrir el costo.

Corregir la tremenda distorsión tarifaria que dejó el kirchnerismo exige sensibilidad social y pericia de cirujano. Exige ‘sintonía fina’, como anunció e incumplió la ex presidenta al principio de su segundo mandato.

Hasta ahora, el actual gobierno no está operando con bisturí.

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Comentarios2
benedictodos800
benedictodos800 12/07/2016 03:56:22

GOBIERNO PARA RICOS , QUE NEGREAN, MANDAN A PANAMA BAHAMA Y LA CONCHINCHINA PARA QUE SIRVEN LOS CEOS PARA ABONO DE CAMPO JAJAJAJA

Gonzalo Fernández
Gonzalo Fernández 10/07/2016 06:22:07

Porteños privilegiados, por Zloto me entero que un 75% de usuarios pagan menos de $ 300 de luz. ¿NO LES DA VERGÜENZA? Los usuarios del interior hace años que hemos sobrepasado esas taritas-regalo.