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Sistema de metas de inflación gradualista y sus cuitas

Sistema de metas de inflación gradualista y sus cuitas

La pulsión inflacionaria preocupa a público y gobierno. Por de pronto, al gravitar un colosal bodrio macroeconómico heredado -poco explicado a la población-, las posibles correcciones acuñan inflación reprimida. Pujando por manifestarse y sumarse a la previa. Según una visual más larga, las autoridades buscan encuadrar el tema bajo un sistema de metas de inflación -SMI-. Un tanto optimista en sus cifras del año, tendría un derrotero gradualista.


¿Hubo un SMI de tenor gradualista exitoso? Sí, Chile. Arrancando en 1990, llevó su tiempo llegar al dígito de inflación. Pero, cuidado: el SMI chileno tuvo como antecedente, quizás peculiar, un régimen de tipo de cambio real alto sostenido (un cambio indexado con una banda ínfima al inicio), el cual, aun con una inflación de arrastre elevada, rehizo a la economía chilena y le dio una de sus fases de más crecimiento. El gradualismo del SMI radicó en limar en dosis los contenidos de ese régimen.


Aquí, a diferencia, se lidia con ciertas correcciones del bodrio macro, en pos de conciliar de algún modo los ajustes de precios relativos con el curso de la media de precios o inflación (la problemática de la doble problemática).


El discurso inicial lucía optimista por lo del valor del dólar a $15 implícito en los precios internos (sobre todo, en los de los no transables). El planteo, como guía era potable; el quid era vehiculizarlo: ¿el puro mercado?; ¿un implacable plan fiscal y monetario?; ¿una firme política de ingresos activa, empezando por los precios?
Lo primero es un divague. Lo segundo no se dio a pleno (fórmula dual de laxitud fiscal y de sobrepeso sobre el Banco Central en cuanto a absorción monetaria). Y, en lo tercero, se trataría de una operatoria no sentida por las autoridades, aunque luego hubo avances.


El SMI desea trazar cierto quiebre entre la primera parte del año, densa en ajustes (súmese tarifas, etc.), y una segunda, con una inflación esperada más tersa. La inflación global mostraría un suave declive. Si esto se diera, y el dato calara en las expectativas de los agentes hacia delante, se le facilitaría al gobierno poner en 2017 un peldaño de inflación algo inferior. Logros y expectativas se realimentarían; habría endogenia y el SMI gradualista avanzaría.


A hoy, las expectativas tienden a desconfiadas, y los pronósticos rebasan las metas. La clave es si la relación con empresarios y sindicatos y la fórmula fiscal-monetaria dual aludida, permiten encajar la inflación en las metas, o cerca de ellas.


Por las dudas, ronda una opción que busca endurecer la política fiscal, relajando la dominancia fiscal -tema, incluso, serio para el SMI- y posibilitando en su caso agudizar la desaceleración monetaria (los Bonar del Tesoro no cambian la esencia). Claro, los demás efectos no son neutros, y también pesan las decisiones y expectativas de los agentes. Si éstas, en la fijación libre de precios y salarios, no calzan con la ruda pauta monetaria, recesión y desempleo son los costos del aprendizaje para una estabilidad posterior reputada más efectiva.


Los tópicos de trasfondo son el endeudamiento externo y la perspectiva del tipo de cambio. Hay quienes ven al primero como la llave para ligar alto déficit fiscal y menor inflación. En rigor, la parte de aquél aplicado de lleno a vencimientos externos, no tendría efecto monetario; en el excedente, habría que meditar más. En cuanto al tipo de cambio, con un alza real pero acotada (el tipo de cambio real agrarista, lejos del industrial), si bien el dólar nominal subió a buen ritmo en el año (por eso, el Banco Central intervino), volvió -sí, algo por arriba- al valor inicial al levarse el cepo. En el horizonte extendido, interesa el posicionamiento del tipo de cambio frente a la inflación interna y en materia de costo laboral unitario medido en dólares. Justamente, el curso de las tasas de interés, el modo de calce fiscal-monetario y el grado de énfasis en el endeudamiento externo envueltos, incidirán mucho en aquel posicionamiento.

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Comentarios2
Están Espiándote
Están Espiándote 24/02/2016 09:54:50

¡PATRIA O BUITRES! ¡15 MIL MILLONES DE DÓLARES! ¡15 MIL MILLONES DE DÓLARES! ¡Te das cuenta de esa enormidad gor.i.la zoq.uete! Acabo de mandar a que se meta la lengua en el c.u.l.o a un gorila que pretendía hablarme de Sala después de este ESCÁNDALO

¿No entendiste?, te lo traduzco: No importa lo que hagan, no va andar, cualquier camino que tomen va aportar más problemas que soluciones. Te doy la mía, O vamos a posiciones de neo convertibilidad o vamos a tener problemas de verdad