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Sin cartas para negociar, la esperanza oficial es desarmar el discurso del atril

 

Para un gobierno que decidió sacarse de encima varias de las tradicionales cartas con las que el Estado negocia con los gremios, enfrentar las andanadas que lanza la CGT se ha vuelto un desafío de gestión. El Ejecutivo anudó un acuerdo por las obras sociales y resolvió el histórico reclamo del Impuesto a las Ganancias. También consensuó la letra chica de la reforma de la Ley de ART y avanzó en otras cuestiones secundarias de interés para los gremios. Por eso hoy lo único que tiene a mano es el diálogo, aunque los propios sindicalistas reconozcan que el Ejecutivo no tiene "nada que ofrecerles".


Los interlocutores oficiales serán Mario Quintana, Jorge Triaca y Francisco Cabrera. Protagonizarán desde hoy un mano a mano con representantes de varios sectores afectados por despidos, que los gremios adjudican a la avalancha de importaciones.

El titular de Producción tratará de demostrar que el problema no es la apertura comercial (de hecho, los importadores se quejan de que la actual administración regula el comercio casi como el kirchnerismo, aunque con mejores modales) y el jefe de Trabajo intentará sacar algunos paliativos extras de su botiquín, que permitan acolchonar los lentos resultados de los planes de reconversión productiva.

Lo complejo para la Casa Rosada es que las mejoras del nivel de actividad todavía no están a la vista. Un indicador de la Universidad Di Tella que anticipa los ciclos advierte que la posibilidad de iniciar una expansión creció en febrero a 99%. Sin embargo, la fe de los argentinos en los planes económicos es muy escasa. 

El objetivo que se trazaron los funcionarios es desarmar el discurso del atril. Con datos en la mano, es probable que pueda rebatir algunas de las críticas más gruesas. Lo difícil será conseguir que sus interlocutores cambien de conducta pública. Por eso el diálogo será uno a uno. Habrá que ver si les alcanza la muñeca para diluir las chances de un paro general.

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Comentarios3
14/03/2017 08:02:13

MM les dio demasiado muy pronto, lo de la caja de las obras sociales fue un error, es como pagar por anticipado al secuestrador, no te devuelve al cautivo y pide un poco mas.

Jorge Vazquez
Jorge Vazquez 15/03/2017 12:55:03

Muy buen paralelo

Hernando Harb
Hernando Harb 14/03/2017 04:06:48

Buena nota. La esperanza de desarmar el atril no es sólo oficial. El tiempo apremia.