Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Segundo semestre: China no vendrá al rescate

LAUTARO RUBBI Docente, investigador del Instituto de Ciencias Sociales UADE

0

Más allá de los comentarios optimistas, algo ha quedado claro: no hay que esperar soluciones mágicas para el segundo semestre. En este marco, la relación con la República Popular China (segundo socio comercial e importante socio financiero) es fundamental para nuestro país. Sin embargo, las perspectivas de su desarrollo económico no son alentadoras.

Las expectativas de China para el corriente año siguen bajando mes a mes, en lo que es su período de menor crecimiento en más de 30 años. Recientemente su pronóstico de crecimiento del PBI en 2016 disminuyó del 6,9 al 6,7%. El ajuste a la baja se debe principalmente a la recuperación más débil de la esperada de la demanda global. La inversión privada en China se ha enfriado, la tasa de generación de empleos se ha reducido. China sigue creciendo, pero no a los ritmos del pasado. La perspectiva externa volátil y los crecientes riesgos financieros no ayudan. Las estimaciones indican que China seguirá disminuyendo sus tasas de crecimiento y que su volumen de exportaciones no se recuperará hasta la segunda mitad del 2017.

En cuanto a la relación bilateral, por el lado de la retórica, tanto el presidente Mauricio Macri como el embajador argentino en China, Diego Guelar, ratificaron sus deseos de apuntalar el comercio con China. Por su parte, la canciller Susana Malcorra manifestó estar convencida de poder alcanzar una relación seria, madura y previsible. La agenda de cooperación bilateral es amplia, incluyendo diversos campos más allá de lo económico. El encuentro entre Macri y Xi Jinping en el marco de la cumbre de seguridad nuclear fomentó la confianza y se espera una visita del mandatario argentino a Beijing para septiembre.

En los hechos, ningún nuevo proyecto de inversión chino de importancia se ha anunciado en el país desde la asunción de Macri. La reacción más común a lo largo de la historia para las potencias que ven enfriarse su economía es retraerse sobre sí mismas y reorientar sus inversiones al plano interno. Al mismo tiempo, apenas el año pasado se recuperaron los niveles de comercio bilateral del 2012 tras años de descenso (aún con marcado déficit en la balanza). A pesar de los incentivos brindados al sector agropecuario para elevar las exportaciones, el enfriamiento de la economía China disminuye su atractivo como mercado. Las cifras de comercio bilateral no verán grandes crecimientos para este año.

En este marco se comprende mejor la reorientación del gobierno hacia el mercado norteamericano, la pretendida formación de un mercado común con la Unión Europea y las intenciones de unirse a la Alianza del Pacífico y al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, iniciativa que excluye a China. El país asiático seguirá siendo un socio comercial fundamental para la Argentina en los años venideros, destacándose la complementariedad de los esquemas productivos. Pero dada su situación actual, China no será en los próximos meses el factor crucial que aliente la recuperación económica que el país necesita.