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River y las confesiones de una tarde negra

River y las confesiones de una tarde negra

Guillermo Marconi -secretario general del Sindicato de Árbitros Deportivos (SADRA)- se refirió, en un reciente reportaje concedido al diario Clarín, a los hechos ocurridos en el estadio Monumental el 26 de junio de 2011, cuando River descendió a la B Nacional. "El 23 de junio, día posterior al primer partido en Córdoba, que pierde River, Grondona me pide juntarse en forma inmediata. Había estado con la Presidenta de la Nación y le informó que tenía noticias de que si descendía River era un escándalo y habría focos de violencia en todo el país". El extinto mandamás de la AFA, Julio H. Grondona se comunicó con el árbitro rosarino Sergio Pezzotta, quien había sido ‘elegido’ para la revancha con Belgrano de Córdoba y le dijo: "Mire si esto sale mal nos matan a todos, nos van a colgar del Obelisco". Hoy Pezzotta rememora: "La verdad, es durísimo, cada vez que me acuerdo me mata. Pero son cosas que me tocaron vivir. Mirá que acá tenemos que ganar porque no va a salir nadie, me dijeron todos de gorrita, ropa deportiva. Lo que se ve en el video". "Ponete las pilas que tenemos que ganar porque si no, no salen. Hacé algo, hacé cualquier cosa, cobrá un penal, porque si no ganamos, de acá no salen", consta en la declaración del árbitro, quien les habría respondido "vayan tranquilos; el partido está tranquilo".

Tras el resultado deportivo adverso, el Club Atlético River Plate y sus directivos de aquella época encabezados por Daniel Alberto Passarella, debieron someterse a las investigaciones. En el requerimiento de elevación a juicio formulado por la Fiscalía (09/04/ 2012) se les imputaba "haber omitido los recaudos de organización y seguridad exigidos por la legislación y las autoridades competentes".

La jueza en lo Penal, Contravencional y de Faltas Nº 24 de la Ciudad de Buenos Aires, María Alejandra Doti, resolvió suspender el proceso a prueba respecto del Club Atlético River Plate, su presidente Daniel Alberto Passarella y otros siete integrantes de la Comisión Directiva que habían sido imputados. La magistrada suspendió por 5 meses el juicio a prueba (‘probation’) al homologar el acuerdo entre los imputados y el Ministerio Público Fiscal, estableciéndose que el Club debía entregar insumos por un valor de $ 200.000 a distintas entidades benéficas, también Passarella por un monto de $ 60.000 y los demás dirigentes por $ 30.000 cada uno.

Todos debieron someterse durante ese lapso a ciertas ‘reglas de conducta’ como un modo de garantizar los recaudos de organización y seguridad en el estadio, entre ellas, facilitar el acceso de las autoridades a las salas de video el día del partido, cumplir con el Código de Habilitaciones y de Edificación, proporcionar en soporte digital los datos personales del padrón de socios, realizar modificaciones estructurales, informar la cantidad de entradas disponibles con 48 hs. de anticipación (protocolo, canje, abono y venta). Algunos directivos además, debieron asistir a un Taller de Convivencia Urbana.

En tanto, en octubre de 2015, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 28, les concedió la ‘probation’ a tres barrabravas y a un encargado de seguridad del River, acusados de haber amenazado al árbitro. Los imputados le pidieron disculpas al referí y ofrecieron una compensación que éste no aceptó. "El instituto de la suspensión del juicio a prueba está previsto tanto a favor de la víctima -cuyo perjuicio se procura reparar, en la medida de las posibilidades del imputado-, como en beneficio del imputado-que evitará así el riesgo de ser sometido a juicio y, con ello, la posibilidad de ser condenado y eventualmente encarcelado" (Horacio A. Lasarte). Esa fatídica tarde, el acceso al vestuario de los árbitros fue liberado.

Entre los efectos no deseados, Pezzotta debió llevar adelante un tratamiento psicológico prolongado, mudar a su familia tras recibir amenazas telefónicas (desde Rosario a un hotel de Entre Ríos) y ser custodiado por la policía durante dos meses. Este episodio -registrado por las cámaras de video- configura un antecedente negativo para el fútbol argentino y en especial, para River, el que más veces gritó campeón en los torneos locales. A su vez, estas confesiones tardías dejan traslucir un manto de dudas sobre la protección dispensada a los jueces deportivos. Para Eduardo Galeano (1940-2015): "El árbitro es arbitrario por definición. Su trabajo consiste en hacerse odiar. Única unanimidad del fútbol: todos lo odian. Lo silban siempre, jamás lo aplauden. Silbato en boca, el árbitro sopla los vientos de la fatalidad del destino y otorga o anula goles". Nunca es tarde para confesar que a causa de las presiones y de las propias inhibiciones, suelen tomarse decisiones desacertadas, con incidencia en el desarrollo y en el resultado del partido.

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Comentarios2
Alberto Karpenkopf
Alberto Karpenkopf 24/10/2016 01:31:28

Todo armado por Grondona para que River baje, Pezota no volviò a dirigir a River, se le cae la cara de verguenza.

Eduardo de Bianchetti
Eduardo de Bianchetti 24/10/2016 08:14:28

MARCONI... PAYASO DE GRONDONA !!!