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Qué nos dejó el ‘miércoles negro’

El miércoles fue un día histórico en nuestro país. Nos dejó una impresionante jornada de lucha y acompañamiento a las víctimas de femicidio, haciéndonos eco del clamor del #NiUnaMenos.
Miles y miles de mujeres (y hombres también) reclamando en las calles por Lucia, por las mujeres que mueren cada 30 horas a manos de sus femicidas, por las que llaman cada 18 segundos a las líneas de ayuda denunciando la presencia de la violencia en sus vidas, en sus casas, en sus trabajos.
Miles y miles de mujeres bajo la lluvia gritando: ¡Basta de Femicidios! Y dando visibilidad a los impactantes datos de la violencia a la que somos sometidas las mujeres. Del 2008 al 2015, 2094 mujeres han muerto y 2518 hijos e hijas quedaron sin madres. Además se registraron 286 femicidios vinculados de mujeres y niños y 43 de hombres y niños. Nos matan a nosotras y a nuestras familias.
Nos deja la lucha del movimiento de mujeres, que hizo posible la visibilidad de esta violencia. Por esta lucha hemos conseguido un marco jurídico que nos protege, y un Plan Nacional de Lucha contra la violencia, que por primera vez, se constituye como una política de Estado. Pero todavía no alcanza.
Debemos cambiar la cultura del machismo que está viva en cada uno de los estamentos institucionales y sociales. El Estado debe erradicar el androcentrismo de sus prácticas y la sociedad debe ir incorporando la igualdad como un valor inclaudicable.
El miércoles negro nos deja que, además de acompañar el duelo y el dolor, hayamos avanzando en nuestros derechos, que es la mejor forma de luchar.
Porque el miércoles, en el Senado, le dimos media sanción a un estamento imprescindible en la lucha de la igualdad. La Paridad en los cargos electivos. Y, en la Cámara de Diputados, incorporando la Paridad a la Reforma Política. Porque los criterios de transparencia, eficacia y modernización de los comicios que son el espíritu de esa reforma, serán reales, solo sí incorporamos la participación igualitaria de las Mujeres.
Esperemos que así sea. Esperemos que logremos derribar los mitos de meritocracia vs. Igualdad. Las mujeres políticas tenemos, según las últimas investigaciones académicas mayores estudios superiores que los hombres en todas las Cámaras Legislativas (según datos de Directorio Legislativo), las diferencias son más marcadas en el Senado, en donde el 90% de las mujeres tienen título frente al 69% de los varones. En la Cámara de Diputados, el 76% de las mujeres tienen título frente al 72% de los varones.
Y respecto al porcentaje de proyectos presentados, también según Directorio Legislativo, teniendo en cuenta ambas cámaras, en 2013 las mujeres impulsaron el 63% de los proyectos presentados y en 2014 el 52%. Es decir que la producción de las mujeres fue superior al 50%, aun cuando su representación de bancas es menos que la de los varones.
Este miércoles negro nos deja un día histórico para las mujeres. Para la sociedad toda. Avanzamos en los proyectos de paridad en el marco de una jornada de lucha, proponiendo la igualdad política como acto fundante de esta década y reclamando, con fervor patrió tico, la erradicación de la violencia de la vida de mujeres y niñas. Nos deja el inicio de un nuevo camino con una bandera, la de la igualdad de género, que nunca debió faltar. Nos deja proyectos de paridad que van a cambiar la historia política de nuestro país