¿Puede ser Vicentin garantía de soberanía alimentaria de la soja?

Existe el objetivo global de lograr la "seguridad alimentaria" y por el otro la corriente que defiende la "soberanía alimentaria". Cuál es la diferencia. ¿Puede Vicentin garantizar el segundo cuando es un caso opuesto a los objetivos que persigue esa corriente? 

Hay dos conceptos bien distintos que se confunden habitualmente: el de la “seguridad alimentaria y el de la “soberanía alimentaria . Lograr la seguridad alimentaria es el primer objetivo del milenio de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

La definición de la Fundación para la Agricultura y la Alimentación (FAO) es la siguiente: "La seguridad alimentaria se da cuando todas las personas tienen acceso físico, social y económico permanente a alimentos seguros, nutritivos y en cantidad suficiente para satisfacer sus requerimientos nutricionales y preferencias alimentarias, y así poder llevar una vida activa y saludable".

Argentina suscribió junto a todos los miembros FAO a esa definición. Objetivo loable y en el cual países como el nuestro, superavitarios en producción de alimentos, tienen un rol preponderante e indelegable para el resto del mundo.

Produciendo más, con menos recursos, alimentos a menor costo y nutritivos, con menos desperdicios, es el camino desafiante por el cual la humanidad se encamina para lograr la ansiada “seguridad alimentaria mundial. 

La tierra cultivable per cápita cuando nací allá principios de los 60’s era de 0,367 ha/persona, y hoy se redujo a 0,192 ha / persona. La población va a seguir aumentando, y no va a aumentar en la misma proporción el área cultivable, sino todo lo contrario, va a decrecer.

Por lo tanto, va a haber cada vez menos área cultivable per cápita. ¿Entonces como alimentar al mundo? Desde ya produciendo mas y mejores alimentos, y eso implica mejores y accesibles tecnologías, seguridad jurídica, desarrollo económico e intercambio comercial.

El concepto de “soberanía alimentaria que tuvo muy escaso eco, repite muchos conceptos de la “seguridad Alimentaria , pero introduce algo que es inviable para la inmensa mayoría de países, que es la de eliminar la agricultura moderna y en escala, y lo más grave, cortar con el comercio mundial según las normas y convenios Organización Mundial de Comercio (OMC).

En su lugar se proponen “acuerdos internacionales de control de la producción , con la idea que los precios no bajen por sobre producción y sean regulados internacionalmente. Se propone una suerte de remplazo del mercado mundial por un acuerdo de precios de campesinos.

También se niegan a los TLC (tratados de libre comercio) y cualquier acuerdo entre países para importación y exportación de alimentos por considerar que afectan a la agricultura campesina.

Sin comercio mundial de alimentos hay países que no podrían nunca alimentar a su población caso China, India.

Por otro lado, hay países como Argentina, Brasil, EEUU o la UE en su conjunto que son exportadores de alimentos: abastecen a otros generando millones de puestos de trabajo locales y divisas. Argentina hoy sin el intercambio comercial y exportaciones de granos, aceites, harinas, carnes, frutas, etcétera, sería inviable económicamente. Sin exportaciones granos y alimentos haríamos colapsar nuestra economía.

La Unión Europea deficitaria en harinas proteicas necesita importar soja ya sea de Brasil, Argentina o EEUU, si no lo hace, no podría subsistir por el déficit de proteínas. Mismo caso para China o India. El Norte de África sin importación de trigo tampoco, y así se pueden nombrar miles de ejemplos y hasta cuestiones menos esenciales, pero también importantes, como consumir frutas tropicales en Argentina o bien café e infinidad de alimentos que no se producen en nuestro país.

Por otro lado, el concepto de “soberanía alimentaria acunado por “La Vía Campesina , va contra el uso de tecnologías, como OGM (Organismos genéticamente modificados) que es uno de los pilares del éxito que tuvimos en Argentina con el cultivo de soja y maíz.

Para los defensores de la “soberanía alimentaria no hay un símbolo más extremo de lo que no quieren como modelo agrícola que una empresa dedicada a la exportación y no apuntada al consumo interno.

Y que el producto principal de exportación sea la vilipendiada soja, y soja desde ya genéticamente modificada.

También va contra la “soberanía alimentaria la transformación de alimentos en combustibles, cuestión duramente tratada por “La Vía Campesina considerando a los biocombustibles erróneamente como generadores de hambre.

Por eso, Vicentin representa el modelo de empresa opuesto de los ideales de “soberanía alimentaria .

No deja entonces de llamar la atención que se alegue ese argumento para justificar la intervención, y posterior eventual expropiación, de una empresa de esas características para pasar a manos de un estado empresario que va a hacer sus primeras armas en el agrobusiness.

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