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Piedrazos, silencios y gasto con poco rédito: todo se refleja en el espejo de 2017

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HERNÁN DE GOÑI Director Periodístico

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La actitud que han mostrado algunos sectores políticos frente a las agresiones que sufrieron el presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal, durante una visita a la ciudad de Mar del Plata, no ha sido precisamente constructiva. Hubo pronunciamientos en defensa de las instituciones democráticas, pero en estas circunstancias bastaba con condenar a los violentos que no respetaron la investidura presidencial.
El malhumor social es legítimo, porque en muchos casos está justificado. Con una inflación superior a 40% anual y una economía que todavía no crea empleo, hay una demanda de atención de un sector de la población que todavía no cree que la respuesta del Gobierno está a la altura de sus necesidades.
Pero la oposición también tiene una responsabilidad. El sector que lidera Sergio Massa muestra una actitud oscilante. Admite la profundidad de la crisis terminal que dejó el kirchnerismo, pero le achaca al macrismo el mal uso de algunas recetas económicas. Y sostiene que la realidad agotó la paciencia. El peronismo, en cambio, todavía sigue más en la sombra. Los referentes de Daniel Scioli también reconocían la necesidad de producir un ahorro fiscal por la vía de menores subsidios a las tarifas. Pero ahora guardan un prudente silencio.
La desarticulación del círculo vicioso que estancó a la economía en los últimos cuatro años de Cristina no demandaba una política económica con muchas variaciones. El Gobierno apostó al gradualismo, la tesitura que tenía más respaldos, para buscar achicar el gasto, emitir menos pesos y reducir la inflación. La liberación cambiaria y la baja de las retenciones y Ganancias estaban en el libreto compartido por casi todos los candidatos.
Hoy predomina el posicionamiento político. Los que arrojan piedras, los que critican, los que callan, (también los que exprimen el gasto del Estado) no hacen más que mirarse en el espejo del 2017. La Argentina podría funcionar mejor si hubiera una voluntad de buscar consensos. Pero esa película hoy no está en los cines.