ENFOQUE

Pato Bullrich, nuevo deus ex máchina

El virus está adentro!". De esa forma, el técnico de ficción David Levinson le transmite al capitán Steven Hiller, que acaba de salvar al mundo de una invasión alienígena en la película "Día de la Independencia". Lo curioso es cómo lo hace, hackeando las súper computadoras extraterrestres con un virus creado mediante la primera y rudimentaria notebook de Apple que arranca con el pegadizo "Never gonna give you up" de Rick Astley. Tal deus ex máchina, uno de los más célebres de la historia del cine pochoclero moderno, podría equipararse al que hoy ensaya Cambiemos en el plano político, a través de la inoculación del microbio "bala para todos" a una dura realidad que, según flamante sondeo de Gustavo Marangoni-MyR Asociados, ataca con las devastadoras armas de la inflación y el desempleo. En cifras duras, una gravitación combinada que alcanza en noviembre al 70% de las preocupaciones encuestadas, versus un problema como seguridad que, aún amplificado por el reciente batacazo de Bolsonaro, sólo escala al 15%, apenas 3% por encima de corrupción, cuadernos y cárceles 7x24.

Sin perjuicio de ello, el recurso naif de la humilde notebook, igual no le impidió a su director Roland Emmerich convertir a "Día de la Independencia" en una de las películas más taquilleras de la historia, que pisó los mil millones de dólares recaudación y hasta le permitió alzarse con un Óscar a los mejores efectos especiales. En este sentido, cabe interrogarse si el nuevo deus ex máchina oficialista a cargo de Pato Bullrich, podría correr una suerte similar que aquel de Emmerich. En definitiva, tanto la política como el cine, opera en el terreno de lo simbólico y de las percepciones subjetivas. A la hora de votar el año próximo, ninguna encuesta indica hoy que el gobierno no pueda ser exitoso en la estrategia de encuadrar las dificultades económicas dentro del guión del parto necesario para la construcción de un país más seguro, transparente y con un porvenir económico indefinido que el propio Macri, en el marco del reciente G20, prefirió no localizarlo en el segundo semestre, como fue de rigor hasta ahora.

Más aún, el ex viceministro Sebastián Galiani dio un paso más allá de aquella muletilla económica utilizada por el oficialismo en forma recurrente, redoblando en Infobae con un título que directamente tira la pelota económica fuera de la cancha del presente. "El verdadero éxito económico de Macri se verá en el largo plazo". En ese aspecto, la operación "bala para todos" no es el primer ensayo de propagación de un virus que diluya la economía como pilar de la estrategia electoral del año próximo. Ya en agosto pasado, Cambiemos testeó otro microbio en una zona alternativa del tablero ideológico, promoviendo con sorpresa el debate parlamentario relativo a la ley de interrupción voluntaria del embarazo. En ambos casos, es innegable que tales coartadas políticas tuvieron repercusión positiva en el campo de la opinión pública. En particular, el aborto tuvo un 54% a favor versus un 42% en contra a escala nacional, según datos de Gustavo Córdoba, mientras que el protocolo de seguridad alcanzó un 59% de apoyo contra un 40% de oposición en AMBA, de acuerdo a sondeo de M&F.

No obstante, dichos experimentos del laboratorio oficialista comandados por la batuta de Marquitos Peña y el expertise de Durán Barba sustentado sobre una parafernalia de encuestas, focus y análisis de big data alimentados con el enorme volumen de datos provenientes de la triple corona metropolitana, Nación, ciudad y provincia de Buenos Aires, empalidecen vis á vis una viga política fundamental de la estrategia política de Cambiemos que, en rigor, no requiere tanta indagación científica. En especial, la certeza respecto a que tendrán en frente el año próximo a Cristina Kirchner y que ello les abrirá la puerta a una nueva victoria, tal como ya ocurrió en 2015.

Si estando ella en aquella oportunidad apenas en un segundo plano y sin presencia en ninguna boleta electoral, el alto nivel de rechazo hacia su figura hizo el resto del trabajo, ¿cómo no lo haría esta vez de nuevo con su liderazgo explícito en la campaña y una presencia en los medios que evoque aquellas largas e inolvidables cadenas nacionales?.

Tal argumento político, doblemente potente por ser simple y lineal, hoy adolece de una debilidad de alto riesgo. Para Cambiemos en particular, pero para el futuro argentino también. Parafraseando a Perón, entre Macri y Cristina no pueden adivinarse la suerte. Ambos compiten por el mayor porcentaje de imagen negativa (+50%), según datos recientes de Synopsis. En ese contexto, si esas dos son las opciones electorales 2019, la experiencia en las urnas de los argentinos equivaldrá a una visita al dentista, donde las opciones serán el tratamiento de conducto o la extracción de una muela de juicio. Por ello, vale preguntarse si los argentinos aceptarán pasivamente esa cruel disyuntiva o la mezcla de bronca, indignación y búsqueda optimista de futuro, motorizará una tercera opción política que hoy casi no se vislumbra pero que tampoco aparecía en el horizonte de otros procesos electorales recientes a un año de la elección. Llámese Trump en Estados Unidos o Bolsonaro en Brasil.

En esa línea de argumentación, pica en punta el ensayo Alternativa Federal promovido por figuras del peronismo territorial cuidadosamente despegados de Cristina como Sergio Massa, Miguel Pichetto o Juan Manuel Urtubey, aunque también un entramado embrionario aunque mediáticamente ruidoso, de referentes de opinión que sintonizan mejor con las corrientes populistas hoy en boga, en particular, aquella que emana de la batuta ideológica del trumpista Steve Bannon o, más aún, del bolsonarista Olavo de Carvalho. Con roles no muy demarcados, allí confluye un grupo de economistas que fatigan los medios tradicionales, las redes sociales y hasta los teatros de la calle Corrientes. Tal el caso de Javier Milei, José Luis Espert, Miguel Boggiano y muchos otros que, de a poco, comienzan a generar simpatía con algunos líberos de los partidos tradicionales como el radical Nito Artaza o el todoterreno del peronismo Rond Point, Mauricio DAlessandro. A pesar de ello, esta enumeración de posibilidades no tiene porque ser exhaustiva. "El partido 2019 está abierto don Niembraaa".

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