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Para mejorar la educación es necesario evaluar

A fines de la década de los 80 muchos países comenzaron a evaluar el nivel de los conocimientos de los alumnos del nivel primario y secundario. Este tipo de evaluaciones es hoy moneda corriente en todo el mundo industrializado y en muchas naciones en desarrollo. En América Latina son también muchas las naciones que aplican este tipo de evaluaciones o exámenes generales al finalizar el secundario, para poder ingresar la Universidad. La lista incluye a Cuba, Nicaragua, Ecuador, Brasil, Chile, Colombia, México y Costa Rica. El propósito de estas evaluaciones es identificar las carencias educativas para poder superarlas.
En Argentina se aplican los ONE (Operativos Nacionales de Evaluación) desde los 90.
Durante la gestión K se realizaron tres ONE, en el 2007, el 2010 y el 2013, cumpliendo así lo dispuesto por la Ley Nacional de Educación (26206), promovida por Néstor Kirchner en año 2006, que estableció que el Ministerio de Educación tendrá a su cargo el "Desarrollo e implementación de una política de información y evaluación continua y periódica del sistema educativo". La evaluación que se acaba de realizar en los últimos días cumple lo dispuesto por esta ley, y se destaca por la gran cobertura que tuvo, ya que abarco a 1,4 millones de alumnos primarios secundarios, esto significa un gran esfuerzo ya que esta cobertura es cuatro veces mayor a las anteriores.
¿Porque hay que evaluar? La respuesta es simple: para facilitar el ineludible proceso de fortalecimiento de nuestra escuela. Se evalúa no para estigmatizar sino para tener un diagnóstico cierto de la realidad y poder así mejorarla. Hay cuatro hechos que nos deben llamar la atención y poder así encarar un cambio de rumbo, procurando capacitar mejor a nuestros niños y adolescentes en este difícil mundo globalizado.
(1) Desde 1884 hasta el 2003 la matrícula escolar primaria estatal siempre aumentó, pero desde el 2003 quedaron vacíos en las escuelas primarias estatales nada menos que 433 mil pupitres, es decir que hacia el 2015 el alumnado primario estatal se había contraído nada menos que un 12%. Entre 2003 y 2015, por el contrario, la matrícula privada crecía 27%. En el primer grado estatal la reducción por pase a la escuela privada fue aún mucho mayor, ya que se registraron un 18% menos en este primer grado.
(2) Cuando Unesco evaluó en América Latina el nivel de conocimientos de los alumnos del tercer grado a inicios de los 90, nuestros alumnos ocuparon el segundo lugar, detrás de Cuba. En la última prueba de Lectura (2013) Cuba no se presentó, pero nosotros ocupamos el noveno lugar, detrás de Chile, Costa Rica, Uruguay, Perú, Nuevo León, México, Brasil y Colombia.
(3) La Prueba PISA (2012) suministra información sobre el nivel de conocimientos en Matemática de adolescentes de 15 años de edad de 65 países. Los nuestros ocupan el lugar 59, detrás de Chile, México, Uruguay, Costa Rica y Brasil. En esta misma prueba PISA se informa que el 4% de los adolescentes chinos tienen un nivel ‘Bajo’ de conocimientos en Matemática, en Corea esta cifra sube a 9% y en Japón a 11%. El promedio mundial es de 23%, lamentablemente este nivel de ignorancia trepa a nada menos que un 66% entre nuestros adolescentes.
(4) Nuestra graduación universitaria es de las más bajas, no cuando nos comparamos con Corea, Dinamarca, Alemania, Japón o Suecia, sino con naciones latinoamericanas. La graduación universitaria (en proporción a la población) es en México, Brasil, Chile y Colombia más de un 70% mayor a la nuestra. Esto se explica porque nuestras universidades públicas apenas gradúan 30 cada 100 ingresantes, mientras que las universidades privadas apenas gradúan 40 cada 100 ingresantes.
En este siglo XXI, la era de la globalización científica y tecnológica, avanzaran las naciones capaces de acumular capital humano bien capacitado. Para eso es crucial mejorar la educación en todos los niveles, por eso es necesario contar con evaluaciones confiables de todos los niveles educativos, incluyendo también el universitario.

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