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No a la baja de edad de imputabilidad penal

ALEJANDRA PERINETTI Directora Nacional de Aldeas Infantiles SOS Argentina

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No a la baja de edad de imputabilidad penal

Los últimos días hemos sido testigos, con creciente preocupación, de un resurgimiento del debate político social acerca de la pertinencia o no de establecer la punibilidad por debajo de los 16 años. Ante esta situación, como organización social especializada en atención directa de la infancia, hacemos una convocatoria a garantizar derechos de niños, niñas, adolescentes y jóvenes y un especial llamado de atención sobre la vulneración que este hecho llevaría implícito.

Reflotar esta discusión implica inevitablemente comprender que es necesario primero establecer un sistema de responsabilidad penal juvenil que brinde una respuesta adecuada a esta población sin vulnerar su derecho a ser juzgada y sancionada. La inexistencia actual de un sistema de respuesta específica vulnera derechos esenciales garantizados en la Convención de los Derechos de los Niños (CDN) y en la Ley 26.061 de Protección Integral de Derechos.

Es imprescindible aclarar que el abordaje de la cuestión de la (in)seguridad a partir de la baja de la edad de imputabilidad penal poco tiene que ver con dar una respuesta a esta problemática y genera un retroceso significativo en la historia argentina. Los discursos que privilegian el enfoque etario del problema olvidan que es justamente la definición de la edad lo que suscita una serie de normas y obligaciones de protección a la infancia. Establecer la punibilidad por debajo de los 16 años entra en contradicción con las recomendaciones del derecho internacional y con la legislación nacional vigente, además de violar el principio de progresividad de las leyes.

Los niños se diferencian de los adultos tanto por su desarrollo físico y psicológico como por sus necesidades emocionales y educativas. Estas diferencias constituyen la base de la desigual atribución de responsabilidades y justifican la existencia de un sistema especial para aquellos menores de edad que tienen conflictos con la justicia. Debemos recuperar el mandato constitucional que establece que el sentido de la privación de la libertad no es el castigo, sino la adecuada preparación para la vida en libertad. Además de entender que se debe acudir a la respuesta penal sólo cuando se han agotado los demás instrumentos legales y/o recursos que brindan las condiciones para garantizar un piso mínimo de derechos y oportunidades.

El Estado, como principal garante de derechos de la niñez y adolescencia, debe brindar respuestas que tengan como objetivo mejorar los mecanismos de integración social, por ejemplo, el sistema de educación pública de calidad, el acceso a una adecuada atención de la salud, el establecimiento de políticas de inserción laboral para jóvenes, el fortalecimiento de las capacidades de cuidado de las familias, entre otros que apunten a garantizar derechos y no a criminalizar a determinados sectores de la sociedad.

Con esta iniciativa de bajar la edad de imputabilidad penal, pareciera ser que el recorrido se propone a la inversa, cuando el énfasis de las políticas públicas debiera estar puesto en prevenir que los adolescentes y jóvenes sean captados por circuitos de delincuencia y criminalidad, resulta que la opción del Estado es reforzar la respuesta punitiva sobre uno de los sectores más vulnerables de la sociedad. Así no asume la total responsabilidad que le compete como garante de derechos de quienes más lo necesitan sino que privilegia, a partir de recientes hechos de inseguridad, el reclamo del mundo adulto por encima de los derechos de todos los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

Un niño que comete un delito no pierde por ello su condición de niño y como tal debe ser tratado. Esto no implica de ningún modo que no haya consecuencias por sus actos pero sí que éstas deben ser apropiadas a su desarrollo evolutivo y deben orientarse a que fortalezcan sus capacidades para integrarse a la vida en sociedad.

Compartimos la necesidad de modificar la ley vigente y de establecer un sistema de Justicia penal adecuado. Sin datos estadísticos ni recomendaciones del derecho internacional que alienten la punibilidad por debajo de los 16 años, repudiamos enérgicamente bajar la edad de imputabilidad penal juvenil.

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Comentarios7
Roberto Lazcano
Roberto Lazcano 09/01/2017 11:46:00

Alejandra Perinetti: escribir así en estas páginas es dar margaritas a los cerdos!! Lo demuestran los comentarios. Esos son los lectores medios de este diario.

alfredo perutti
alfredo perutti 09/01/2017 08:33:35

Andate a cargar. Ojala un pone chorro te mate un familiar a ver si escribís esta misma pelotudez absurda, no son víctimas son asesinos

Olga Redchuk
Olga Redchuk 09/01/2017 12:06:54

Hablemos mejor de victimas y victimarios, de derechos y obligaciones de cada uno de ellos. Debemos tener una mirada de conjunto y no solo una mirada sesgada por la miope parcialidad!

Raul Nieto
Raul Nieto 09/01/2017 10:49:34

Baja en la edad punible mejorara la posiblidad de identificar a delincuentes jovenes que son un peligro para la sociedad Y si debemos generar las condiciones para la reinsercion No hablamos de niños y adolescentes

Umberto Guglielmone
Umberto Guglielmone 09/01/2017 09:30:31

Me parece... ¿qué derecho tiene la víctima o en el peor de los casos el cadáver?

Jummungus
Jummungus 09/01/2017 07:16:17

Un niño que comete un delito se convierte en asesino, no debe existir edad para la imputabilidad, estamos fomentando asesinos con las leyes actuales

Federico_Schiele0 Schiele
Federico_Schiele0 Schiele 09/01/2017 08:16:18

Totalmente de acuerdo