Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Ningún país es inmune a los combatientes terroristas

Los recientes atentados terroristas de Estambul, Indonesia y París ponen nuevamente sobre relieve una de las facetas más preocupantes en la lucha contra el terrorismo: el fenómeno de los ‘Combatientes Terroristas Extranjeros’. Se trata de individuos que se involucran en conflictos internacionales que tienen lugar en países distintos a los de su origen o residencia.

El riesgo que plantea el retorno de esos combatientes a sus países de origen o a terceros países desde las áreas de conflicto, muchos de ellos con la intención de cometer actos terroristas o de entrenar individuos para que puedan cometer esos actos o bien para captar nuevos adherentes, genera la urgencia de los estados para hacer frente y detener este fenómeno.

Argentina no estaría ajena a esta amenaza, si se da crédito a informes periodísticos que indican que fueron detectados varios jihadistas argentinos combatiendo para la organización terrorista ISIS en distintos focos en Oriente Medio.

Actualmente el número total de estos combatientes supera los 30.000 hombres que se hallan en distintas áreas de conflicto y provienen de más de 80 países. Ante este creciente flujo de combatientes extranjeros, el 24 de setiembre de 2014 el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, actuando en virtud del Capítulo VII de su Carta, adoptó la Resolución 2178, que impone obligaciones para todos los estados miembros.

El problema también ha sido abordado especialmente en la Cumbre del G20 recientemente celebrada en Antalya, Turquía. y fue el tema excluyente de la Reunión Especial del Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad de la ONU, celebrada en Madrid en julio de 2015, que contó con la participación de más de 100 países y alrededor de 50 Ministros de Relaciones Exteriores y del Interior.

Según la Declaración de Madrid, se deben tomar medidas amplias, eficaces y coordinadas, con un enfoque global, que tenga en cuenta la sociedad civil y el sector privado y mediante acciones multidisciplinarias de acuerdo con cuatro los pilares de Naciones Unidas en la lucha contra el terrorismo:

n Medidas de prevención para eliminar las causas que provocan la radicalización, la captación y el reclutamiento de adherentes: incluyen acciones que posibiliten el desarrollo económico e inclusión social de sectores marginados, evitar la discriminación religiosa e ideológica, la concientización en los campos de refugiados y en las comunidades religiosas y la reafirmación del estado de derecho.

n Medidas para combatir el terrorismo que incluyenla lucha contra su financiamiento, el incremento de la seguridad en los controles fronterizos y aeropuertos, particularmente en los países limítrofes de los países afectados y el intercambio de información de inteligencia.

n Medidas destinadas a incrementar las capacidades de los estados, mediante la ratificación de los tratados internacionales contra el terrorismo, la cooperación internacional, la adaptación de legislaciones nacionales que incluyan figuras delictivas vinculadas al terrorismo y medidas para la recopilación y preservación de pruebas.
n Medidas para asegurar el respeto de los derechos humanos y el estado de derecho, como base fundamental en la lucha contra el terrorismo. Debe primar el absoluto imperio de la ley, teniendo presente la creciente utilización de mujeres y niños por parte de los terroristas.

Aunque es importante el contacto directo como medio de captación, el Estado Islámico, que cuenta con casi 50.000 perfiles de Twitter, es muy eficaz para la propaganda y se vale de sistemas muy sofisticados y mensajes encriptados. Sus mensajes y estilo de propaganda están dirigidos a jóvenes de distintas sociedades y presenta una suerte de embriagadora combinación de idealismo, entusiasmo, pertenencia y contenidos sangrientos. Son altamente destacables los llamados a empresas como Google, You Tube, Facebook y Twitter para que se involucren en la mayor medida posible en la lucha contra el terrorismo. No solo para detectar y frenar la captación de adherentes y el reclutamiento, sino también para neutralizar una propaganda masiva que deriva en delitos de apología, exaltación y enaltecimiento de crímenes y acciones terroristas.

En la estrategia se involucra cada vez más el mundo árabe y musulmán, no sólo porque estos países se encuentran entre los más afectados, sino también porque las acciones terroristas son rechazadas por una enorme mayoría del mundo musulmán.

No hay soluciones inmediatas para hacer frente a este fenómeno, tampoco hay razones para afirmar que el actual énfasis en Siria e Irak dure indefinidamente. No es descartable que en el futuro el centro de atención pueda cambiar y que otro estado u estados puedan ocupar un lugar preponderante como destino de estos combatientes.

La Argentina, que condena el terrorismo en todas sus formas, no es inmune a que puedan actuar en su territorio estos combatientes reclutados por el terrorismo islámico.

Más notas de tu interés

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar