Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Ni el dólar ni el oro le hacen caso al manual tras la suba de la Fed

Contra lo previsible, el dólar bajó y el oro subió. La incertidumbre por Trump y el ruido en Europa alteran el comportamiento clásico de los dos activos

Ni el dólar ni el oro le hacen caso al manual tras la suba de la Fed

Generalmente, una suba de tasas tiende a generar que el dólar se aprecie y el resto de las monedas se devalúen pero luego de la confirmación de la suba del costo de dinero en EE.UU., la teoría no funcionó. El oro también rebotó luego del incremento de tasas, en contra de lo que indica el manual. La incertidumbre política en Europa con las elecciones y el Brexit, así como la falta de definiciones económicas de Trump continúan generando incertidumbre en torno al billete verde.

Usualmente se espera que ante una suba de a tasa veamos una apreciación del dólar ya que los capitales suelen regresar a EE.UU. en la medida en que comienza a ofrecer mayores rendimientos. A su vez, una suba del dólar tiende a generar una presión bajista para las materias primas, que suelen mostrar una correlación negativa con la divisa americana.

Llevado a la actualidad, vemos que poco de todo eso está realmente ocurriendo. Luego de la suba de tasas la semana pasada, el dólar bajó 2,5% para ubicar al Dollar Index en niveles de 100 puntos y el euro logró consolidarse por encima de 1.07 dólares desde los mínimos de 1.035 registrados semanas atrás.

El primer aumento de tasas desde la crisis de 2008 se dio en diciembre de 2015 y para ese momento el Dollar Index valía 99 puntos. Entonces, la divisa cayó un 7% hasta niveles de 91.80 puntos. No vimos fuertes subas de mediano plazo, e incluso hoy se ubica tan solo 1,10% por encima de ese nivel.

En otras palabras, por ahora el mercado no está incluyendo en los precios los beneficios tradicionales para el dólar que suele traer un proceso de tightening o endurecimiento monetario. ¿Qué es lo que está ocurriendo entonces? Probablemente sea atribuible a un factor de incertidumbre muy elevado que no permite generar proyecciones claras: las políticas de Trump, las elecciones legislativas en Europa y la salida de Reino Unido del Brexit.

Es más, a pesar de que se haya quedado confirmado la suba de tasas, los fondos de cobertura y otros grandes especuladores redujeron las apuestas netamente alcistas sobre el dólar a su nivel más bajo desde septiembre de 2016. El dólar subió en tres de los últimos cuatro meses por la especulación de que las políticas de Trump impulsarán el crecimiento y la inflación. Pese a ello, el mercado aún necesita ver más datos e información sobre el estímulo económico de la gestión del magnate antes de reafirmar posiciones alcistas.

Algo parecido ocurre con el oro. Generalmente una suba de tasas tiende a ser negativa para el oro no sólo por el potencial rally del dólar que golpea a las materias primas sino por el hecho de que el metal precioso no devenga intereses. En este sentido, suele ser más conveniente tener bonos del Tesoro a 10 años que posicionarse en oro..

Sin embargo, desde la primera suba de tasas de la Fed en diciembre de 2015, el oro logró hacer un piso en 1060 dólares y comenzó un largo proceso de recuperación hacia los 1380 dólares, subiendo un 29% en el trayecto y actualmente se ubica un 16% por encima de los mínimos de fines de 2015. La segunda suba de tasa se dio en diciembre de 2016 y desde allí el oro volvió a generar una fuerte recuperación subiendo 12.6% hasta los 1265 dólares y actualmente también se ubica un 9% por encima de los mínimos de diciembre pasado.

Finalmente, la confirmación de suba de tasas la semana pasada derivó en un alza del 3% en las dos últimas ruedas. En concreto, ni el dólar ni el oro están reaccionando en la forma en que generalmente suelen comportarse.

Más notas de tu interés

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar